Acueducto romano de Zarorejas

Nombre: Acueducto romano de Zaroejas, Puente Romano
Localidad: Zaroejas
Provincia: Guadalajara
Comunidad: Castilla La Mancha
Tipología: Yacimiento arqueológico
Estado: Ruina consolidada
Visita: Libre
Localización: N40° 45.272′ W2° 12.135′

El acueducto de Zaroejas, también conocido en la localidad de Zaorejas como “el puente romano” se encuentra a poco mas de un kilómetro al sur del casco urbano.

La construcción del acueducto de Zaroejas, en un momento impreciso, viene determinada por la dificultad topográfica del barranco de Fuentelengua, a la que hay que dar una solución tecnica. El agua que mana del paraje de la Barbarija a una altura aproximada de 1.260 m -sobre el nivel medio del mar- hay que conducirla hasta la fuente del pueblo a mas de un kilómetro, que se encuentra a 1.220 m. El acueducto segun está emplazado, salva el barranco encuazando el agua a una altura por encima de los 1.250 m por lo que incluso, podría llevar el agua hasta las actuales eras, a 1.240 m, sin otras ayudas.
En la actualidad el acueducto de Zaroejas esta en ruinas consolidada, habiendose perdido mas del 60% de su fábrica. Visto desde su cara norte, se aprecia un corte claro en la ladera de Barbarija, donde sus componentes se han utilizado para el cerrmiento de los huertos existentes. En la otra ladera el deterioro ha sido menos uniforme, pero con los mismos resultados: desaparición casi total del muro y el empleo de sus piedras en el aterrazamiento de los terraplenes.
Quedan pues los restos del acueducto practicamente aislados, en el centro del barranco, sin posibilidad de identificar visualmente su trazado a lo largo de las laderas, ni encontrar sus límites. Solo un pequeño fragmento del lienzo queda aislado en la ladera Este, separado del nucleo principal por unos 13 m, lo que nos indica su verdadera magnitud. Continuan los restos del muro con otro fragmento, conservando gran parte de los elementos, destacando su arco de medio punto.
Tampoco aparecen a la vista restos de la conducción de agua fuera de los límites del acueducto, en ninguna de las dos laderas. Testimonios locales nos han advertido de que estos terrenos, antaño fueron utilizados con fines agrícolas. Pero también se han encontrado aquí restos de antiguas conducciones de agua, cañerías, realizadas en barro cocido.
En la fábrica se detectan distintos mechinales, unos sobre la moldura superior del arco, y otros en el arco mismo. Aquellos fueron dejados tras retirar los andamiejes de la construcción, y los otros son resultado de distintos usos posteriores.

La fábrica sustentadora, en su mayor parte, es un muro de mampostería de piedra caliza, que ha tenido que ser perforado con un arco de sillares, en su centro aproximadamente, para no embalsar las aguas eventuales del manatial de Fuentelengua. Las medidas totales en su cúspide alcanzarían los 95 m. de longitud y una altura máxima de casi 12 m., contando para ambas dimensiones en canal desaparecido. Deterioros y mutilaciones permiten valorar, claramente su estructura y compsición.

Las fachadas presentan una disposición de fábrica de sillarejo, con sus elementos en hiladas horizontales, y el interior relleno de mampostería de mortero. A modos de trabazón, se han empleado, en el tramo superior, sillares de longitud igual a ala sacción del muro, para darle una mayor solidez.

Con este fin y para una mayor estabilidad y mas armoniosa proporción, el muro va perdiendo sección según crece en altura, adptando una composicón escalonada. a esta reducción del material se le otorga un valor estético en sus fachadas, manifestádose con una sucesión horizontal de molduras lisas, dispuestas en ángulo, incompletas, en cada salto de plomada.

El arco central , que ademas de la función utilitaria ya referida, dejar paso a las aguas que transcurren por el barranco, posee otra aún mas importante: otorgar fuerza expresiva, estabilidad y monnumentabilidad a la construcción.

Se trata de un arco de medio punto de doble rosca o arco doblado, es decir, constituido por dos hiladas de dovelas concéntricas, con o que consigue un doble efecto: primero, una mejor distribución de las cargas, y segundo, la intensificación del efecto estético de la rosca del arco, que se magnifica con la diferencia de tamaño de la dovelas.

Fuente y mas información

El “Puente Romano” de Zaorejas. Un acueducto imperial en proceso de ruina. Pedro José pradillo y Esteban

 

 

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