Castillo de Buitrago del Lozoya

On by Pedro Mª Vargas

Nombre: Castillo palacio, Alcazar de Buitrago del Lozoya, Castillo de la Beltraneja
Localidad: Buitrago del Lozoya
Comunidad: Madrid
Tipología: Castillo Medieval Militar
Estado: En restauración
Visita: Horarios
Localización: N40 59.668 W3 38.065

El castillo de Buitrago del Lozoya está en la población formando parte de las defensas de esta villa amurallada.

En una península que forma el rio Lozoya se encuentran las murallas y el castillo de Buitrago, estando rodeadas por tres de sus lados por el rio y una parte, donde la muralla es mas fuerte, conectada con el arrabal. En este frente y en el ángulo sur – este, está el castillo.

El castillo, levantado en el ángulo nor-oeste, como se ha dicho, forma en esencia un rectángulo protegido por 7 torres, cuatro en sus ángulos y tres en la mitad de los lienzos, a excepción del ángulo oeste que da al rio. Tiene una gran riqueza de torres por su forma, situación y materiales. al norte, hacia la población, ofrece tres torres que deberían sobresalir sobre el adarve, la misma distancia que de esta al suelo.

Están desmochadas, y tienen 6 arcos para el adarve con diferentes formas: de medio punto y apuntado por aproximación de ladrillos. Su material es piedra, ladrillos y sillares, con épocas diferentes en su sistema de utilización que varían desde el siglo IX al XIX.

Encontraremos también, en el lienzo exterior del castillo, por su cara norte, cajas de mampuesto, muros completos de sillarejos o muros a base de hiladas de ladrillos enmarcando a sillares. La torre sur-este es de planta pentagonal, con su barbacana, que se ha conservado por estar una casa adosada.

De la base del ángulo nor-oeste parte una coracha o muro que desciende hasta el rio, con torre final y su puente, hoy roto bajo las aguas del crecido rio Lozoya por las presas de Puentes Viejas.

En el lienzo sur del castillo, en la mitad y protegido por las torres de las esquinas se abre bajo una torre cuadrada el ingreso al castillo.

Forma el arco pasadizo en ángulo recto. es obra mudéjar a base de buen ladrillo. En unas modernas catas se ha localizado parte de las barbacanas o muro bajo que debió tener.

El interior del castillo en ruinas, donde se aprecia que tenia tres pisos, mas el adarve y sótanos, es una ruina y ha sido aprovechado para plaza de toros.

De las riquezas ornamentales que tuvo el castillo nada queda, todo se reduce a sus potentes muros mudéjares, huecos para chimeneas, mechinales para las vigas de los diferentes pisos, bóvedas y escaleras de acceso al adarve y torres.

Como mi intención es que esta, sea una guía útil y sencilla, prescindo de los numerosos detalles arquitectónicos que tiene, dejando al lector que el mismo los descubra en este grandioso castillo.

Es indudable el origen pre-romano de Buitrago. Los musulmanes lo fortificaron sobre un asentamiento visigodo. A la repoblación de Sepúlveda en el 940, cabe pensar en obras militares en Buitrago como contrapartida. en 1076 en el fuero sepulvedano se alude a la tierra de Buitrago.

Hasta ahora no tenemos noticias directas durante trescientos años de dominio árabe. Inmediatamente se repoblara en 1096 por el rey Alfonso VI, siendo considerada con Uceda y Talamanca las llaves del Jarama. Fue incluida en la diócesis de Toledo.

Alejados los musulmanes en 1134, Alfonso VII hace nueva distribución de bienes. Cuatro años mas tarde se cita ya su castillo. Pasará a los Mendoza con Juan I y después al Marques de Santillana, Don Iñigo López, quien reformara el castillo convirtiéndole en palacio, pero sin perder ninguna de sus defensas.

Allí estuvo de niña doña Juana La Beltraneja, bajo los cuidados del marques. Tuvo en el castillo un pozo para nieve que se guardaba allí todo el año. Construido en 1667 paso a uso publico en 1806 continuando en buen estado hasta bien entrado el siglo XIX. Tanto la población como el castillo y murallas sufrieron mucho durante la Guerra de Independencia con el paso y saqueo de la tropa francesa.

En la actualidad, se encuentra en un estado bastante ruinoso. Muchas de sus almenas y de sus torres están caídas. Los vanos que daban al patio han ido desapareciendo al igual que el patio de armas, convertido hoy en plaza de toros. Constituye un precioso conjunto defensivo a orillas del río Lozoya.

 Castillo de Buitrago del Lozoya tras las intervenciones de consolidación

Castillos del Olvido ha tenido la oportunidad de visitarlo, gracias a la cortesía de D. Juan José Cano y del Ayuntamiento de Buitrago, tanto el interior y como el exterior del castillo, tras la intervención consistente en actuaciones dirigidas a la consolidación de su estructura, y su puesta en valor como monumento, asegurando la estabilidad de sus muros, mejorando su estanqueidad, especialmente en las coronaciones y las bases de los mismos. Tuvimos la oportunidad de ser testigos del hallazgo de varios elementos arquitectónicos y de una puerta oculta enterrada hasta ahora día de hoy, en la construcción de los nuevos baños que se construirán el castillo.

Rehabilitación del Castillo de Buitrago del Lozoya. Por Santiago Durán

El castillo palacio de Buitrago del Lozoya, ha sufrido una intervención profunda a cargo del Ministerio de Cultura, con Proyecto del Arquitecto Pedro Ponce de León y Dirección del mismo Arquitecto y el Aparejador José Alberto Alonso, con colaboración del técnico que firma este artículo y realizada por la empresa GEOCISA.

En Restauración suele decirse que las mejores intervenciones son aquellas en las que parece que no se ha hecho nada, pero donde hay mucho y buen trabajo por detrás y quedan abiertas nuevas vías para futuros usos e intervenciones, apoyándote en el trabajo ya realizado.

Esta intervención puede calificarse de modélica en ese sentido, un Castillo que es el mejor ejemplo de fortaleza y recinto de población de Madrid, en el que se ha respetado que las partes restauradas se pueden distinguir de la construcción original (como en la torre 7 , junto a la coracha del río, nueva en su totalidad, sin hiladas o verdugadas de ladrillo y de una altura inferior al resto)

El Castillo, también llamado de la Beltraneja, se considera una espléndida muestra de la arquitectura militar medieval. Tiene una clara influencia constructiva islámica y es coetáneo del castillo viejo de Manzanares el Real. Ambos pertenecieron a Diego Hurtado de Mendoza, quien los usó para la protección de un vasto territorio.

Los materiales y técnicas empleados son de similar naturaleza y compatibles con los empleados antiguamente en la construcción de la fortaleza, pero diferenciables mediante un análisis detenido por parte del visitante. La única excepción a esta regla ha sido el hormigón, necesario en los forjados interiores y en el recalce de la cimentación (a base de micro pilotes) llevado a cabo en la torre 7. Como curiosidad diremos que la empresa que ha realizado el tapial en la cara interior de los muros con mezcla de arcilla sacada de las gradas y cal, ha sido la misma que ha intervenido en la Alhambra de Granada.

Las fábricas visibles más antiguas, con una notable influencia islámica, son mixtas: a base de fábrica de ladrillo (en ángulos, aristas y machones interiores) y de mampostería encintada por verdugadas de ladrillo. Llevan morteros de cal y trabadillo (cal y yeso) como conglomerantes. El interior de los muros parece ejecutado mediante mampostería granítica menuda en tongadas sucesivas, sentada también con morteros de cal. Además, en las caras interiores norte y oeste se aprecian restos e improntas de cajones de tapial, compuestos por áridos, arena y cal, enjarjados en machones de ladrillo interiores.

La empresa Reno Arqueología de Villavieja del Lozoya ha marcado las hiladas de ladrillo separando los cajones de tapial que ahora pueden apreciarse al interior, antiguamente recubiertos de yesos decorados y azulejos, encontrados en la excavación de la obra, Alguno de ellos pueden observarse en los márgenes de alguna de las 7 chimeneas que en su día tuvo este rico Castillo-Palacio, y aprovechando las cuales se abrieron las ventanas cuando el castillo perdió su función meramente defensiva.

Esta excavación arqueológica ha descubierto tres cuerpos de la guerra de la independencia con los franceses, enterrados bajo la grada hacia el río, que los arqueólogos identifican por los botones metálicos recibidos de Inglaterra en los que no se marcaban los sellos de los regimientos, al no saber a cual en concreto iban a ser destinados.

Otro de los hallazgos ha sido el nevero parcialmente escavado hacia el río, en la esquina de la coracha, que se usaba para acumular nieve en invierno, y posteriormente usarla o venderla en los meses más calurosos, del que se ha descubierto también un desagüe del agua derretida directamente hacia el río.

Dentro de la obra principal de reparación de muros y sostenimiento del forro superior de la muralla, con vuelos de más de un metro, se ha marcado la altura original de la muralla, con las escaleras que bajan desde los huecos hasta el adarve, y se ha protegido la cubierta de las torres y del propio adarve con una impermeabilización protegida con un adoquín de piedra, como se puede observar desde las fotos. En las torres parte de las gárgolas de zinc no tienen salida para que el chorro de agua no dañe la propia muralla.

El monumento no se ha preparado para su visita por el público general en torres y muralla, pero queda abierto el acceso para operaciones de conservación, mantenimiento y visitas restringidas por el peligro de caída para no profesionales.

Para un ojo entrenado se puede distinguir las zonas recrecidas para asegurar la estabilidad de los muros y torres, mediante franjas de plomo que marcan la zona existente y la recuperada.

El proyecto opta por una intervención mínima, intentado no alterar o desfigurar la percepción del monumento en su realidad actual, Las obras se desarrollaron de modo que fueran fácilmente reversibles sin dañar los volúmenes y elementos adyacentes. Al mismo tiempo, se respetaban y ponían en valor las diferentes etapas del devenir histórico, a base de señalar adecuadamente (con bandas de plomo, remetidos y otras técnicas) la impronta de las diferentes actuaciones conocidas. Por ello se han respetado en interior los huecos de las cabezas de las vigas de madera de las diferentes plantas del castillo y en exterior los costurones de las cubiertas de las edificaciones, que en su momento cubrieron parte del castillo.

Otras zonas se han protegido para su posterior estudio, como el pavimento del primitivo patio de armas: un enmorrillado de canto rodado con encintado de ladrillo formando cuadrados (situado bajo el coso de toros actual) a unos 20 cm, o la “capilla” que resultó ser un polvorín escavado en la base de la torre 1 en el tapial original.

 

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