Castillo de Coruña del Conde

Nombre: Castillo de Coruña de Conde, Castillo de Clunia
Localidad: Coruña de Conde
Comarca: Ribera del Duero
Provincia: Burgos
Comunidad: Castilla y León
Tipología: Castillo
Estado: Ruina
Visita: Libre
Localización: N41 45.927 W3 23.578

Esta fortaleza se fundó en las proximidades de la antigua ciudad de Clunia, que guardaba la entrada a Castilla por estar situada en un promontorio desde el cual se controlaba el corredor del río Arandilla y su antigua calzada desde el sur y junto a dos puentes romanos.

Fue tomado por Almanzor, que realizó en él diversas obras, como una nueva torre principal a la que se encontraba adosado un lienzo de muralla con un arco califal, visible en grabados antiguos pero desaparecido en la actualidad. El caudillo musulmán dotó de una guarnición permanente a la fortaleza y la eligió como punto de partida para algunas de sus correrías contra los reinos cristianos. (1)

Todavía a mediados del siglo VIII se cita a Clunia, la ciudad de ascendencia romana, como uno de los núcleos despoblados por Alfonso I en sus correrías por la Meseta en el 751. Tras el periodo de letargo que padecen estas tierras en los 150 años que van de aquella fecha al 900, el poblamiento antiguo se recrea de nueva planta, dando paso, junto a la Clunia romana, a la aldea de Coruña, mejor adaptada a las condiciones de vida de los tiempos medievales.

Como la mayor parte de las poblaciones de esta comarca, Coruña se consolida como núcleo rural de vocación agrícola y tránsito comercial en las décadas inmediatamente posteriores al año mil, cuando se borra de la Meseta la sombra siniestra de los ejércitos de Almanzor.

Este pueblo estuvo sometido directamente a la corona hasta que Alfonso XI lo enajenó a favor de Juan Martínez de Leiva. Tras ser objeto de un trasiego entre diversas familias de la nobleza comarcal, Enrique IV lo entrega a Lorenzo Suárez de Mendoza, que recibirá el título de conde por su apoyo al monarca en las luchas civiles que salpicaron su reinado. Desde este momento, Coruña adornará su nombre con el apellido “del Conde”. (2)

La fortaleza se levanta en un cerro al noreste del pueblo junto al estrecho paso que se abre a orillas del Arandilla, controlando el puente y la calzada romana. La cercana Clunia sirvió de facil cantera a la hora de construir la fortaleza.

Consta de un cuerpo alargado que ocupa la mitad Norte del cerro. Se asegura que en su cima hubo un cas­tillo más antiguo. Una barbacana, en muy mal estado, defendió los cuatro lados. En los flancos se construyó si­guiendo la media altura del montículo, pero en los lados menores además de ser más robusta se completó con un profundo foso.

El cuerpo principal ocupa la cima con unas dimensio­nes cercanas a los 22 metros de ancho por más del doble de largo. Los extremos menores, que son los más débi­les, están reforzados con torres. Los del Sur son dos for­tísimos cubos huecos defendidos por saeteras muy rasga­das y alguna tronera. Poseen ingresos a diferentes altu­ras. Junto al cubo del Norte se halló la entrada del casti­llo. En el lienzo de este lado se notan diferentes adapta­ciones. Desde el patio un pozo comunicaba con el Arandilla.

Las torres del Norte son posiblemente las más anti­guas, entre otras cosas porque sólo en sus lienzos y en los paramentos adyacentes se aprovecharon los sillares pro­cedentes de Clunia. Pudieron ser el centro del primitivo castillo. Parece claro que ambas fueron levantadas en fechas distintas, pues además de diferentes en técnica y ta­maño resultan claramente asimétricas. Se mantiene en pie únicamente la mitad de cada una de ellas. La mayor, que será la primera, tiene su último cuerpo resaltado al exterior entre dos pronunciadas impostas e iluminado por una ven­tana en cada lado abierta bajo arco rebajado. La torre con­serva algunas almenas en la vertical de los lienzos. Desde media altura los muros disminuyen acusadamente de gro­sor. Ambas torres tuvieron cubierta de terraza, como pue­de comprobarse desde el interior. En las dos predomina el sillarejo que interiormente degrada en mampostería.

En el resto del castillo la calidad de los materiales es muy variada. Los muros tienen en su interior relleno de cal, canto y tierra. En algunos puntos pueden verse gran­des bloques con inscripciones romanas. Como decía Lo­perráez la cercana Clunia sirvió de fácil cantera a la hora de construir la fortaleza.

A mediados del s. XVII debieron de hacerse algunos reparos, pues los maestros de carpintería Martín de Yllana y Francisco de la Llana “tasaron el menos cabo que tenía el castillo”. A fines del mismo siglo el dele­gado del conde “se paseó por la casa y castillo abrió y ce­rró las puertas y hechó dellos a las personas que dentro estaban y hizo otros actos de posesión”, lo que posible­mente presupone una buena conservación.

Hoy se halla completamente en ruinas. Comparando los dibujos de Isidoro Gil Gavilondo con los restos actua­les puede comprobarse el avance destructor debido, en parte, al aprovechamiento de la piedra para construccio­nes campesinas. “En el año 1959 el ayuntamiento habi­litó una parte del castillo para frontón, constituyendo un buen centro deportivo para los jóvenes”.

La cronología de la fortaleza es difícil y compleja. Si como se ha dicho al principio la actual Coruña pudiera identificarse con la Clunia que se cita a partir de la repo­blación, entonces habría que suponerla con algún tipo de defensa como consecuencia de los continuos ataques mu­sulmanes. Hasta hace poco permaneció una puertecita de arco de herradura que podría ser resto de aquellos años. A mediados del s. XIV los vecinos contribuían al sosteni­miento del castillo con 1.200 mrs. En adelante “da el que coge quatro cargas de vua e dende arriva… dos cántaras de mosto para retenencia del castiello”. Es muy posible que Lorenzo Suárez de Mendoza restaurara la fortaleza antes de convertirla en centro del mayorazgo. Podrían atribuírsele los cubos y paramentos del Sur, cuya técnica constructiva corresponde a fines del s. XV. (3)

Un inventor, Diego Marín Aguilera, natural del pueblo que entre diversos inventos construyó un aparato volador, con telas y plumas de ave en torno a una estructura de hierro y después de 6 años de rigurosos estudios y de intensos trabajos, durante la noche del 15 de Mayo de 1793 realizó un vuelo desde el alto del castillo recorriendo unos 400 metros. Fue burlado por sus vecinos y le quemaron el aparato volador.

Aunque es muy poco conocido se considera el precursor de la aviación en España, incluso en el mundo siendo anterior a los vuelos de George Cailey o a los de los hermanos Wright. En su honor hay un monumento en el pueblo: Reproducción de su máquina voladora, situada junto al arco de entrada.

Fuente

1 Artículo obtenido del artículo de Wikipedia Castillo de Coruña del Conde en su versión del 25 de agosto de 2016, por varios autores bajo la Licencia de Documentación Libre GNU.

2 Castillo de Coruña del Conde – Turismo de Burgos.

3 Arquitectura fortificada en la provincia de Burgos. Inocencio Cadiñanos Bardeci. 4 www.verpueblos.com

 

Pedro Mª Vargas

www.castillosdelolvido.com