Castillo de Godojos

Nombre: Castillo de Godojos, Torre-castillo de los Señores
Localidad: Godojos
Provincia: Zaragoza
Comunidad: Aragón
Tipología: Castillo
Estado: Restaurado
Visita: Exterior
Localización: N41° 16.180′ W1° 51.852′

El castillo de Godojos se alza sobre una colina situada al norte del núcleo urbano. No se tienen noticias referentes a la época musulmana, ni a su reconquista por Alfonso I. Las primeras noticias escritas corresponden al año 1278, cuando Pedro III ordenó a Martínez de Artieda defender el castillo de Godojos.

En 1398 el castillo pasó a manos de Rodrigo Lorenzo de Heredia, y sus descendientes, Sancho Rodríguez de Heredia y Fortún de Heredia, lo tuvieron hasta el siglo XVII. La familia Heredia era oriunda de Álava, y de una de sus ramas descendían los Fernández de Heredia, con posesiones en Mora de Rubielos, Fuentes, Tosos, Aguilón y Botorrita, entre otros. Desde el siglo XVII y hasta mediados del XIX perteneció al marquesado de Camarasa.

El castillo actual es el resultado de varias reconstrucciones y ampliaciones sobre una fortaleza y una posible población musulmana. El conjunto tiene cuatro recintos escalonados, en gradación, de forma que sólo podía conquistarse por secciones. En el muro norte una puerta da acceso a unas estancias semisubterráneas bajo la roca, donde debió situarse la mezquita y más tarde la iglesia del castillo.

La impresionante torre gótica del castillo es un prisma rectangular de 13 por 8,80 metros de base. Está construida con sillería de arenisca roja y caliza blanca, procedente de las inmediaciones de Godojos, sólo comparable con el castillo de Mesones, y no con la torre de Alhama, que es una construcción castrense. En los sillares de la torre de Godojos no hay marcas de cantero como ocurre en otros castillos de los Heredia, o como en el de Mesones, señorío de los Luna, y después de los Ximénez de Urrea.

Las ventanas geminadas también son diferentes a los demás castillos de la zona. En la torre de Godojos no hay ninguna bóveda de crucería o de medio cañón, ni siquiera fajones como en el de Mesones. La bóveda de la torre era de argamasa de cal y trozos de caliza del río Piedra. El arco que queda es de ladrillo. Las techumbres de viguería, aunque con influencias mudéjares, es propia de los Países flamencos.

La puerta de entrada a la torre es adovelada. En el interior encontramos una planta baja y semisótano, planta noble, dormitorios, alto y terraza de defensa, amatacanada y enmerlonada. Sobre la puerta de entrada queda un hueco donde se alojaba el escudo de los Heredia. Se cree que la obra de esta torre es de un arquitecto de origen flamenco con el que trabajarían aragoneses mudéjares y no mudéjares.

El único resto bien conservado de la torre del homenaje, cuyo interior se encontraba en estado ruinoso hasta su venta, hace dos años. Su nuevo propietario comenzó la restauración en 2001.

Fuente

CastillosNet