Castillo de Loarre

Nombre: Castillo de Loarre
Localidad: Loarre
Provincia: Huesca
Comunidad: Aragón
Tipología: Castillo
Estado: Bueno
Visita: Horarios
Localización: N42° 19.535′ W0° 36.755′

El Castillo de Loarre se encuentra cerca de la localidad del mismo nombre. Es el más importante de los castillos aragoneses. Pertenecía a un conjunto formado por varios castillos y fortificaciones situado en una comarca que se denominaba Hoya de Huesca. Su posición geográfica le dio una gran ventaja estratégica.

El castillo de Loarre fue construido entre 1015 y 1023 por el rey navarro Sancho III el Mayor, sobre los restos de un castillo romano llamado calagurris fibularia, aprovechando la época de debilidad musulmana. Sus primeras fuentes se remontan al año 1033. Conquistado por los musulmanes, fue recuperado definitivamente en 1070 por Sancho Ramírez.

El castillo de Loarre fue un baluarte decisivo en la expansión del reino de Aragón hacia el sur y la reconquista de Huesca. Los siglos siguientes estuvieron marcados por las luchas entre reyes y nobles. En 1413 hubo bloqueos por la entrada en la Guerra de los Cien Años, mantenida entre los ejércitos inglés y francés.

Fue pasando de unos propietarios a otros, y éstos fueron dejando su impronta en la fortaleza. En el siglo XIX fue residencia de pastores y de sus ganados.

Cuenta una de las leyendas de Loarre que, paseando San Demetrio por esta zona con su mula ciega, ésta dio un traspiés y cayó. Tanto la mula como el Santo murieron pero, antes de morir, dijo que en el monte de Loarre no volvería a nacer planta de romero y así ha sido: podemos encontrar en otras zonas esta variedad aromática menos en este monte.

El castillo posee una planta irregular, con 10 torres circulares y una con forma cuadrada que es por la que se accede al recinto fortificado, que alcanza unos 2.200 metros cuadrados. Hay también restos de lo que pudo ser una torre albarrana. La torre del homenaje conserva aún sus almenas como elemento defensivo. Todo el recinto estaba rodeado de una cerca o barrera.

La puerta de los Reyes, una doble torre, es el acceso principal al recinto. Junto a esta puerta existe otro acceso, la puerta Oriental. Aquí se conservan las huellas de lo que fue una antigua torre albarrana (separada del resto de la edificación).

La torre del homenaje destaca de forma evidente en todo el conjunto arquitectónico. Alcanza una altura de 22 metros y en su interior alberga cinco plantas. Remata en almenas, elemento defensivo muy utilizado en etapas anteriores. La anchura de sus muros también es muy característico, alcanzando los 2 metros de grosor.

Su construcción se realizó en mampostería, piedra escasa o nulamente trabajada, tanto para los muros como para las torres y el resto de estructuras palaciegas. Le piedra otorga al edificio un aspecto férreo y compacto, propio de este tipo de obras defensivas.

Loarre fue levantado sobre una de las ruinas romanas mejor conservadas de Aragón. En 1913 dos arquitectos lo restauraron dándole una enorme promoción. Posteriormente, en etapas más recientes, se ha vuelto a retocar y acondicionar, de ahí que el edificio se encuentre en buen estado de conservación, siendo posible su visita. En 2003 fue escenario para el redaje de una película.

Fuente

www.castillosnet.org