Castillo de Paracuellos de la Vega

 

Nombre: Castillo de Paracuellos de la Vega
Localidad: Paracuellos de la Vega
Provincia: Cuenca
Comunidad: Castilla La Mancha
Tipología: Castillo
Estado: Bueno
Visita: Libre
Localización: N39° 43.317′ W1° 47.319′

 

En todas las lecturas que nos hablan del castillo de Paracuellos, se nos dice que se levanta sobre una roca en el valle del Arroyo de la Vega, y que en las inmediaciones se encontraba el pueblo, del que sólo nos quedan los restos del ábside de la antigua iglesia románica de la población.

Por ello sería conveniente indicar que el topónimo del pueblo, muy probablemente se componga del sustantivo “collis” y de la locución latina “pro ad”. La locución latina “pro ad” se transformó en castellano en la preposición para, que en su sentido original significa en dirección a. Por su parte “collis” era el nombre con el que se designaba a colinas y collados, por lo que cabe deducir que el nombre de la población vendría a significar literalmente “en dirección a la colina de la Vega”, dándonos a entender el lugar donde se encontraba la población original.

Y es que en el siglo XVI la población decidió cambiar su lugar de emplazamiento a un lugar más alto, pero próximo de todas maneras a su antigua ubicación.

Las primeras referencias históricas del castillo están fechadas en un documento de 12 de abril de 1187 (siglo XII), por el cual la fortaleza era donada junto con todas sus dependencias al Obispo de Cuenca, entrega realizada por el rey de Castilla Alfonso VIII [Soria 1155 – Gutierre Muñoz (Ávila) 1214]. Recordemos que la ciudad de Cuenca fue conquistada a los musulmanes por este mismo rey en el 1177.

De este dato podemos deducir que aunque la época exacta de construcción del castillo se desconoce, si podemos aventurar que los orígenes del mismo son musulmanes.

De raíces musulmanes, su actual configuración de traza netamente medieval, de los siglos XV y XVI y destaca sobre todo por su impresionante Torre del Homenaje.

Al castillo se accede por un camino labrado en la roca, para encontrarnos con una fortaleza formada por tres recintos de defensa, siendo el último reducto defensivo, la torre del homenaje que se encuentra en el centro del conjunto. Los tres recintos defensivos son concéntricos, escalonados en altura y con entradas no alineadas, con el fin de dificultar el acceso al mismo por parte del enemigo.

El castillo esta construido en piedra caliza, con la técnica del sillarejo y con sillares bien labrados en las esquinas que forman los muros y las torres; así como algunos otros lugares muy concretos.

Se trata de un castillo muy compacto con pocos vanos, y los que encontramos son pequeñas aspilleras, por lo que podemos deducir que en el castillo nunca fue remodelado para el uso de armas de fuego ni de artillería. Más bien parece deducirse que el castillo no tendría una función activa en la defensa y que el mismo sería un punto de apoyo o vigía dependiente de otros castillos de la zona, como podría ser el de Alarcón (Cuenca).

En el primer circulo defensivo encontramos los restos de dos cubos de defensa, los muros se adaptan al terreno y en algunos lugares se levantan sobre el mismo borde de las rocas. Dentro de este recinto en su lado norte, encontramos restos de cimentaciones de algún edificio hoy desaparecido.

De planta trapezoidal el castillo se adapta perfectamente al terreno sobre el que se ha construido. Su estado actual es bastante ruinoso, solo algunos pequeños lienzos de muralla sobreviven y algunos cubos de defensa. No obstante sobresale por encima del conjunto, la Torre del Homenaje, recientemente restaurada, sobre todo en la terraza de la torre, con la reposición de almenas y matacanes.

Al segundo recinto se accede por una puerta adintelada, parece ser que restaurada en algún momento no excesivamente lejano pero con bastante poca fortuna. Este segundo recinto conserva algunos lienzos de murallas y tres cubos, entre ellos el mejor conservado de todos es el que se encuentra junto a la puerta para su defensa. Dispone este cubo de aspilleras en su parte superior, junto con almenas.

El tercer elemento defensivo lo forma su potente torre del homenaje, que destaca sobre todo el conjunto del castillo. Al exterior adopta forma pentagonal mientras que en el interior es un cuadrado casi perfecto. De hecho dentro de la torre apenas es perceptible su forma pentagonal exterior.

La fachada principal situada hacia el este, y que es donde se sitúa la puerta de entrada tiene una longitud de 17 metros, con un total de seis aspilleras, la fachada orientada hacia el oeste no tiene vanos. Hacia el norte encontramos otra fachada sin vanos y la parte orientada al sur que forman los lados menores de este pentágono tienen unas medidas de 8 metros y una aspillera en la parte superior de cada uno de los lados. En la parte alta encontramos matacanes de defensa perfectamente restaurados.

Construida con mampostería careada y sillares en las esquinas. Dispone como hemos dicho de escasos vanos y los pocos que tiene son muy estrechos. El interior de la torre se compone de tres plantas retranqueadas en sentido ascendente, mas la terraza. Sus muros tienen casi tres metros de espesor.

Su puerta de entrada, situada en el este, la tiene en alto, a la altura del segundo piso, y está formado por dos arcos de medio punto con total ausencia de decoración. Es de suponer que existiese un puente levadizo que apoyaría en el lienzo de la muralla que enfrenta a la puerta. En la actualidad una escalera metálica permite el acceso a la torre. A destacar los huecos de la puerta, por donde pasaba la tranca de madera que servía para reforzar la puerta de madera que cerraba el acceso a la torre.

En el tercer piso de la torre destaca un vano abierto en el muro que protege la entrada a la torre; desde este lugar se podía lanzar objetos contra un atacante que quisiera penetrar por la puerta situada como ya hemos dicho en el segundo piso.

Rodea a la torre por su parte superior los matacanes desde donde los defensores hostigarían a las fuerzas atacantes. Mientras que algunas ménsulas en donde se apoyan son las originales, los matacanes están reconstruidos casi en su totalidad.

Bajo la puerta de entrada encontramos el hueco de lo que fue un aljibe. Con unas medidas de 8 x 5 metros y cerca de 2 metros de profundidad.

El interior de la torre se encuentra en la actualidad completamente vacía y hueca. En este momento, completamente restaurada la torre, luce en todo su esplendor. Sobre su terraza se ha construido una estructura acristalada que protege al acceso a la terraza.

En el suelo de esta terraza podemos encontrar los huecos que permiten bajar a los matacanes voladizos que dispone el castillo para su defensa. Sobre las almenas unos remates piramidales de dudoso cuestionamiento histórico. Desde esta terraza se divisa tanto el pueblo de Paracuellos de la Vega en su actual emplazamiento así como toda la Vega y sus alrededores.

Fuente

www.jdiezarnal.com

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