Castillo de Rojas

On by Pedro Mª Vargas

Castillo de Rojas 1

 

Nombre: Castillo de Rojas
Localidad: Rojas
Comarca: La Bureba
Provincia: Burgos
Comunidad: Castilla y León
Tipología: Castillo
Estado: Ruina
Visita: Libre
Localización: N42 34.758 W3 27.173

El castillo de Rojas se alza sobre un cerro junto al lado del río Zorita, a las afueras de la villa del mismo nombre, que siempre fue considerada, durante la Plena Edad Media, como propiedad de los Rojas. Esta linajuda familia alcanzó su plenitud política con Francisco de Sandoval y Rojas, primer duque de Lerma, y con su hijo, el duque de Uceda, validos ambos de Felipe III. Su escudo de armas, las cinco estrellas rojas de ocho puntas, lo podemos encontrar en numerosos pueblos de La Bureba.

La villa de Rojas fue inicialmente otorgada a Burgos por Fernando el Católico, pero a comienzos del siglo XVI, fue reclamada por los condestables de Castilla, por entender que se hallaba bajo la jurisdicción de Briviesca. A partir de 1509 la villa entró en la órbita de los Velasco, quienes se opondrían, a comienzos del siglo XVII, al intento de compra por el Duque de Lerma, que, a su vez, reclamaba sus derechos y los de su familia en dicho territorio.

Sobre un cerro, a las afueras del pueblo, se alzaba el castillo, cuya silueta se destacaba en el horizonte, y de la que hoy tan solo podemos contemplar unas ruinas. Su construcción se llevó a cabo en diferentes épocas y su irregularidad se debe a la necesidad de adaptarse al quebrado terreno.

Se cree que antes de este edificio hubo otro, construido en el siglo X y reconstruido hacia 1300 por Sancho de Rojas. La torre del Norte se levantó con sillarejo, pero en el resto del edifico predomina la mampostería. El primitivo castillo se ubicaba al Norte y estaría unido, en parte, a otro gran edificio rodeado por una cerca, situado al Sur del cerro. Los restos permiten pensar que la torre del homenaje fue cuadrada. Encontramos también algunas ruinas de lo que parece que fue la capilla y la zona residencial, con dos ventanales destacados, uno lobulado y con molduras, y el otro, cuadrangular. Aún se distinguen perfectamente los pisos y la altura de cada uno.

Hay restos de canecillos, que pudieron pertenecer a la defensa o a la protección de la torre, los cuales nos indican que el castillo tuvo más o menos la misma altura que indican los restos conservados. El castillo, al que se puede acceder a pie sin dificultad, merece una visita tanto por razones históricas como por el paisaje que se divisa desde su emplazamiento.

Lo primero que se encuentra son dos grandes trozos de cerca, uno formando un ángulo recto de 4 x 5 m. y el otro en una línea de 9,50 m. de largo. Detrás de éste, hacia el sur, hay otro muro de 6 m. que forma parte de los restos de la torre del Homenaje. De ésta quedan además, otros dos de sus lados. Uno de 15,50 m. de unos 20 m. de alto por el centro, que conserva de forma increíble en el extremo superior izquierdo correspondiente al tercer piso, la mitad de un ajimez con su hilada. Se puede ver la forma abovedada que tendría el primer piso de la torre y también se distinguen tres aspilleras en el piso medio.

El otro lado, que mide unos 6 m. amenaza partirse por la mitad. En dirección al Norte, detrás de la cerca más pequeña, queda parte de otra torre, en forma ligeramente pentagonal, con lados que oscilan entre 4 y 8 m. En este edificio todavía se conserva una ventana rectangular dividida en dos con molduras y otra con forma lobular. Los muros de estas edificaciones miden casi 2 m., de piedra mezclada con tierra y están revestidos unos de sillares y sillarejo y otros de mampostería. Muchos de estos sillares han sido sustraídos por los vecinos.

Fuente

www.rojas.es/lugares-de-interes/castillo-de-rojas

Cortesía de www.zaleza.blogspot.com.es

 

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