Castillo de Ubierna

Nombre: Castillo de Ubierna
Localidad: Ubierna
Comarca: Alfoz de Burgos
Provincia: Burgos
Comunidad: Castilla y León
Tipología: Castillo
Estado: Vestigios
Visita: Libre
Localización: N42 29.678 W3 42.051
 

El castillo medieval fue una fortaleza de grandes dimensiones. Actualmente quedan algunos restos, pues muchas de sus piedras fueron reutilizadas en el siglo XX, en otras construcciones.

Está el castillo un tanto separado del pueblo en el sitio llamado “el Castro”. Se alza sobre una colina defendida al suroeste por las rocas cortadas a pico. Tiene forma alargada , no regular por adaptarse sus cimientos a las líneas sinuosas del cerro (una de las características más habituales de los castillos enriscados que dio tipos de planos muy variados).

Es de grandes dimensiones: unos 47 metros por 13 de anchura media. Los muros miden 1,55 metros de grosor. En el frente sur quedan algunos restos que pertenecieron a un elemento defensivo (prolongación del castillo) de dimensiones parecidas a éste, pero más irregular. Alrededor del cerro pueden apreciarse diferentes trabajos hechos en el terreno.

Las defensas burgalesas de los siglos VIII y IX parecen tener en común que son continuación de antiguos castros, dominan pasos importantes, aprovechan el terreno quebrado para enriscarse y que al ser escasas hubo que completarlas con lugares de refugio situados en difíciles posiciones que se redujeron a simples cuevas. Por tanto el castillo de Ubierna es un claro ejemplo de lo dicho, pues además cuenta con cuevas situadas a menos de dos kilómetros al norte de dicha fortificación, concretamente en el barrio de San Martín de Ubierna. Y es que en los primeros momentos de la reconquista las peñas y cuevas fueron defensas y refugio seguro que con el tiempo debió de levantarse edificaciones elementales o castillos roqueros.

Es muy poco lo que se mantiene en pie, sólo escasos trozos de lienzo, todos de mampostería con relleno de piedra y canto rodado mezclado con cal, – la piedra que pertenecía al castillo fue comprada y utilizada por una familia del pueblo para realizar un construcción privada -. A mediados del siglo XVIII se describía como << casa fortaleza con sus cercos y muros , sita en la cuesta de la Barresas… la cual por hallarse medio arruinada y sin puertas ni tejado, no hay quien de a renta por ella cosa alguna >> .

Bastantes años después se decía de él: Ubierna << no tiene murallas, pero a la parte del regañón se conserva hasta hoy un castillo encima de una peña alta por la parte de atrás hace un fuerte espaldón de peña viva y por delante tiene su foso y a los lados unas torrecillas ya todo muy antiguo y arruinado por muchas partes y al ábrego y cierzo conserva en su interior dos portadas, los cañones de artillería no permanecen en él , no obstante se hallan en una casa que es del Duque de Hixar, conde Salinas, un cañón de a 22, otro largo pequeño y dos morteros de yerro muy antiguos, que son de los que antes estaban en el castillo, el cual Castillo es de propiedad de los Estados de dicho Duque de Hixar y de él se ve muy bien el castillo de Burgos…>>.

Este castillo fue muy disputado entre las tropas navarras y castellanas, en el siglo XI. Según las noticias más generalizadas, este castillo, y el del cerro de Burgos, fueron erigidos en el siglo IX por el conde D. Diego Rodríguez Porcelos, y, algunos años después, a principios del siglo X, tanto el uno como el otro, tuvieron que afrontar severos ataques de grandes contingentes moros, cuando parece que les ocuparon y destruyeron, ensañándose en su venganza. Siguiendo la relación histórica que rodea a esta fortaleza, llegó a figurar entre las propiedades de D. Diego Lainez, padre del Cid, por donación hecha por el rey Fernando I, al conquistarla para la corona de Castilla a raíz de la batalla de Atapuerca.

Hasta el primer tercio del siglo XI el castillo de Ubierna continuó en el poder de los Condes de Satilla , a causa de haberse apoderado Sancho el Mayor de Navarra de tierras castellanas, desde las inmediaciones de Santander hasta cerca de Burgos. Después dividió su reino entre sus hijos, tocándole Navarra a D. García , y por lo tanto la referida fortaleza; por enemistad con su hermano Fernando , rey ya de Castilla, desde el 1035, le declaró la guerra y llegó con sus tropas hasta Atapuerca donde el 1 de Septiembre de 1054 perdió la batalla y la vida.

Castillo de Ubierna 13

Se supone que el Cid asistió a ella cuando tenía según unos, once años, porque le hacen nacer en 1042, pero según otros, como más probabilidades de acierto 28 , a tenor de la inscripción que hay en el monumento de su solar en Burgos y del testimonio de la inmensa mayoría de los historiadores que marcan su nacimiento en el año 1026.

El padre del Cid, el Infanzón Diego Laínez (casado con Teresa Álvarez, hija de Don Rodrigo Álvarez de Asturias conquistador del Castillo de Ubierna), que aunque no figuraba en la corte ni aparece su firma en los documentos públicos y rara vez en los particulares, tenía un fuerte “mesnado” donde se agrupaban sus parientes, sus criados, sus vasallos propios y a veces ajenos, se aprovechó de la derrota de los navarros en Atapuerca, y con consentimiento de D. Fernando recobró por entonces de su poder el castillo de Ubierna (1055).

Sin duda como resultado de esta conquista poseyó el Cid heredades de Ubierna, que luego en 1074 dio en arras a su mujer Doña Ximena , y aún añade en el tomo II, página 781 de su “ Cantar del Mio Cid ” , que acaso este castillo era parte de la honor de que el Cid fue desposeído con ocasión de su destierro. Aunque esta honor se halla todavía en el “Catastro del Marqués de la Ensenada” y en la “Historia de la Casa de Lara”, de D. Luis de Salazar , aunque en la actualidad no se conserva memoria de ella.

Diego Laínez no se contentó con el Castillo de Ubierna, sino que quitó a los navarros el de Urbel, con el pueblo de Piedra, a su noroeste venciéndoles definitivamente en una batalla campal.
A su muerte le sucedió su hijo Rodrigo en toda su fortuna y mantuvo en su obediencia el Castillo de Ubierna con sus fincas agregadas y así pudo consignarlas en la citada Carta de Arras << … el Cid dio en arras a su mujer, doña Jimena, algunas heredades de Ubierna… >> , porque a la sazón tenía ganado el afecto de Alfonso VI que caído en su desgracia fue desterrado de sus dominios y despojado de su castillo y honor de Ubierna en 1081 y por ella en el 1083 entraba en posesión de toda ella a la vez que controlaba su alfoz la Condesa Doña Sancha ( probable mujer de Gonzalo Salvadores ) por mandato de Alfonso VI.

Fuente

Arquitectura fortificada en la provincia de Burgos. Inocencio Cadiñanos Bardeci

 

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Pedro Mª Vargas

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