Fortines del cerro del Puerco

On by Pedro Mª Vargas

Nombre: Fortines del cerro del Puerco
Localidad: Valsaín
Provincia: Segovia
Comunidad: Castilla y León
Tipología: Fortín
Estado: Bueno
Visita: Libre
Localización: N40 52.401 W4 00.385, N40 52.419 W4 00.340,

N40 52.420 W4 00.249

Las fortificaciones se construyeron en 1937 y 1938, durante la Guerra Civil Española, y pertenecen al bando sublevado.

El Cerro del Puerco aún no se había fortificado cuando el 30 de mayo de 1937 se desarrolló en él parte de la batalla de La Granja, en la que participaron por parte republicana la 14ª Brigada Internacional y por parte franquista una centuria de Falange y una compañía de fusiles, además de otras tropas en la zona de Valsaín y de La Granja.

Esta cruenta batalla no modificó casi nada las posiciones de los dos bandos y el cerro continuó en manos de los nacionales. Después de estos combates el cerro se configuró como el punto principal del sistema de fortificaciones nacional en esta parte de la sierra.

Este conjunto de fortificaciones tiene una extensión notable y muestra muy buenos ejemplos de arquitectura bélica del siglo XX. Consta de varias partes. La primera, poco antes de llegar a la cima del cerro, es un muro o parapeto con troneras, que se conserva muy bien y que es uno de los mejores de la sierra de Guadarrama.

Tiene 30 metros de longitud, algo más de dos de altura y en algunos puntos su espesor es de un metro. Presenta numerosas troneras muy bien acabadas, algunas de ellas con las señales de las maderas del encofrado. Las piedras de la cubiertas del camuflaje aún se conservan en la parte superior. Adosado interiormente al parapeto hay un pequeño fortín de hormigón, sin techo y con muros de casi un metro de espesor.

En lo alto del cerro hay numerosas trincheras. Unos 100 m. al oeste, bajando un poco por el cerro, los restos son muy buenos y numerosos. Destaca sobre todo un muro-parapeto doble, construido con mampostería de mortero de hormigón en su parte exterior, y con piedra en seco el muro interior.

Aunque hay tramos derruidos, otros muchos se conservan muy bien y alguno se ha restaurado. Esta ladera oeste del cerro, que se asoma al valle de Valsaín y desde la que se divisan los Siete Picos, también presenta tres trincheras elevadas y casi paralelas, además de dos fortines cuadrados de hormigón.

Continuando el rodeo del cerro, en su parte sureste se levanta otro magnífico parapeto con troneras, muy bien construido y conservado, con el interés añadido de que tiene varias inscripciones originales en las piedras. Muy cerca de este muro, al otro lado de un camino, se encuentran unos bloques de hormigón caídos que son los restos desmoronados del que fue el fortín más grande de esta zona. Era cuadrado y medía casi seis metros de lado.

En el lado este del cerro, y dispersos por toda la zona, hay restos menos relevantes de otro fortín, trincheras, parapetos, casas de bóveda sin techo y otras edificaciones menores.

Se conservan muy bien el parapeto de 30 metros que hay poco antes de llegar a lo alto del cerro y el parapeto con inscripciones en la parte sureste del mismo.

Están restaurados y en buen estado los muros-parapetos de la ladera oeste y algunas trincheras. Es ruinoso el estado de los fortines cuadrados, de parte de los parapetos y de las trincheras de la cima del cerro.

 

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