Iglesia fortificada de Navalquejigo

On by Pedro Mª Vargas Arévalo

Nombre: Iglesia fortificada de Navalquejigo
Localidad: Navalquejigo
Comunidad:  Madrid
Tipología: Iglesia fortificada
Estado: Ruina
Visita: Exterior
Localización: N40 36.296 W4 02.977

Fue la parroquia de Navalquejigo, un antiguo pueblo que quedó abandonado en el último tercio del siglo XX y que, en la actualidad, sirve de refugio a unos cuantos ‘okupas’, que han procedido a la restauración de algunos de sus edificios.
Recibió el rango parroquial en el año 1564, a instancias del rey Felipe II, quedando bajo la advocación de la Exaltación de la Santa Cruz. Previamente, el monarca había adquirido las tierras de Navalquejigo para anexionarlas al Real Sitio de El Escorial, junto a otros territorios y fincas de la zona, como La Herrería, La Fresneda y El Campillo.

No obstante, la fundación del templo es bastante anterior. Es muy probable que fuese levantado en el siglo XIII, época a la que corresponden la parte inferior de sus muros y el arco interior de la fachada principal, que pertenece a un románico de transición. Todo lo demás son añadidos posteriores, principalmente del siglo XV.

La fachada principal, la parte más importante de todo el conjunto, es fruto de las reformas llevadas a cabo en el siglo XV. Durante estas obras, la iglesia se rehízo por completo, utilizándose como referencia arquitectónica la Capilla de la Santísima Trinidad, de la finca escurialense de El Campillo, fundada en tiempos de Enrique IV.

Se orienta a levante y presenta fábrica de mampostería de granito, material muy abundante en las comarcas guadarrameñas, aunque también hay partes de sillería, labradas toscamente. Está coronada con una espadaña de tres vanos, de medio punto, en cuya base se dispone en saliente un matacán o balconada defensiva, elemento muy característico de las fortalezas.

Debajo del matacán, se sitúa la entrada, en la que se yuxtaponen dos arcos de medio punto, de los cuales el interior es el más antiguo, probablemente del siglo XIII, tal y como se ha señalado antes.

Esta fachada sirvió de modelo a la iglesia fortificada de Alpedrete, que también es del siglo XV, si bien es posterior a la de Navalquejigo.

Estuvo estructurada en tres naves y llegó a contar con cinco capillas. De todo ello no queda más que un amplio solar y los restos de los antiguos muros, que, pese a la ruina, aún tienen una altura considerable, hasta la línea de imposta. También se mantienen en pie dos contrafuertes, situados en la fachada norte.

En referencia a la cabecera, ésta sí que ha llegado a nuestros días más o menos completa. Fue realizada en 1591, como así se recoge en una inscripción, y presenta un inconfundible trazado herreriano, estilo que, con la construcción del cercano Monasterio de El Escorial, tuvo una rapidísima expansión por la Sierra de Guadarrama, especialmente por su vertiente madrileña.

Es de planta cuadrangular y presenta cubiertas de teja árabe. Aunque no tuvimos oportunidad de acceder al interior de la cabecera, pues está cerrada a cal y canto, aquí dentro se guarda o guardaba una interesante pila bautismal, decorada en gajos y labrada en el siglo XVI. Desconocemos si aún se encuentra ahí, pues hace bastantes años que el diario El País publicó que alguien se la había llevado para decorar su finca particular.

Fuente

http://pasionpormadrid.blogspot.com.es

A %d blogueros les gusta esto: