Letra A

On by Pedro Mª Vargas

GLOSARIO


Abaluartado

Sistema de fortificación que emplea los baluartes como sus principales elementos.

Ábaco

Pieza decorativa, generalmente cuadrada a modo de tablilla que corona el capitel y donde se apoya el arquitrabe.

Abocelado

Cubrir, a modo de albardilla, en cuarto bocel o cualquier superficie convexa, el antepecho a la barbeta en adarves o torres, para favorecer el rebote de los disparos de trayectoria tensa y aumentar la resistencia del parapeto al desportillado.

El abocelar el parapeto para agudizar el ángulo de incidencia del proyectil y facilitar su rebote, es medida frecuente desde fines del siglo XV en el conjunto de reformas que se adoptan en fortalezas ya existentes, o de nueva planta, para adaptarla a la creciente eficacia poliorcética de la artillería de pólvora.

Abocinamiento

Sistema constructivo empleado en vanos (puertas, ventanas, aspilleras, troneras, etc.) de tal forma que las jambas no se construyen paralelas sino formando un ángulo. Se dice que el abocinamiento es hacia fuera si el hueco más grande del vano es el de la parte exterior y hacia dentro si es de forma inversa. El abocinamiento también puede efectuarse en arcos, dinteles y alféizares.

Abocinar

Ensanchamiento de embocadura o salida, en los vanos de disparo, siendo en horizontal “deriva” y en vertical “derrame”, y con menos frecuencia en tronco de cono.

En sus múltiples variables, el abocinamiento constituye la solución de compromiso para obtener los máximos ángulos de observación y tiro con la mínima abertura en el muro, nada fácil si se tiene en cuenta los grosores habituales de este último, que al distanciar al tirador del plano externo de la muralla generaba abundante espacio muerto. Esa grave limitación se corrigió en parte con el achaflanado del abocimaniento, en la mayoría de los casos intramuros, aunque en la segunda mitad del siglo XV empezó a difundirse en aspilleras y cañoneras el abocinamiento externo, particularmente la deriva lateral conocida como canonniére a la française, que tiene algún extraño y remoto precedente fechado a fines del siglo III o comienzos del IV en las murallas urbanas galorromanas de Dax (Landas), bien conservadas hasta su derribo por la municipalidad hacía 1856, precedente situada junto a la Puerta de San Vicente y al que se le atribuye funciones de aspillera para balista o imbornal de drenaje. El abocinado externo llevaría a ulteriores ensayos cómo el ensanchamiento troncocónico y a la deriva y derrame escalonados, destinada a soslayar el efecto del “embudo” que para los proyectiles contrarios produce el abocinamiento externo, disposición escalonada vigente en troneras y cañoneras de los bunkers actuales. El abocinamiento interno, el más antiguo y frecuente, consistía básicamente en una cámara de tiro, más tarde tabuco ventanera, que se cierra con una acusada deriva enmarcando como jambas el vano de tiro, normalmente muy angosto y vertical, al que pronto se añadiría un ensanchamiento en su base, el oillet anglo-francés, para facilitar el dispara, así como un derrame inferior destinada a favorecer la trayectoria deprimida que hostiga las aproches inmediatos.

Ábside

Parte del templo que forma la cabecera, abovedada y comúnmente semicircular, que sobresale de la fachada, y donde antiguamente estaban el presbiterio y el altar. De origen romano (absídia), puede darse también en obras de carácter civil y militar.

Absidiolo

Abside mas pequeño que el principal y que se distribuye generalmente alrededor de la girola.

Acanto

Planta que se toma como motivo decórativo para capiteles corintios.

Aceifa

Expedición militar que realizaban los moros en verano.

Acitara

Sinónimo de falsabraga.

Achaflanar

Matar, con plano recto o superficie convexa, una esquina para potenciar su resistencia a los impactos.

La vulnerabilidad de las esquinas en las construcciones, particularmente en las de planta cuadrangular, fue objeto de diversos intentos de corrección, cuidando la estereotomía de sus sillares a soga y tizón diatónico, absorbiéndolas sendos borjes-contrafuerte, achaflanándolas o recurriendo a la planta circular o, al menos, a polígonos de más lados para abrir el ángulo recto o obtuso.

Acondicionamiento Pirobalístico

Conjunto de recaudos, añadidos a una construcción preexistente o contemplado en un proyecto de nueva planta, concebidos para optimar el uso de las armas de fuego y para mejor resistir el hostigamiento de los recursos pirotécnicos.

La paulatina introducción de las armas de fuego en la poliorcética, lenta pero constante desde al menos la primera mitad del siglo XIV, no supuso durante gran parte de esta etapa inicial apenas cambio alguno en la apariencia de las fortificaciones. Utilizadas desde un principio por asediantes y asediados, eran estos últimos los que inicialmente resultaban menos perjudicados, al estar mejor protegidos por la fortificación permanente que los sitiadores por la de campaña, máxime cuando su baja cadencia de fuego suponía largos periodos de inocua presencia de las piezas, ocupadas en arduas y lentas labores de recarga y reasentamiento, en las que se convertían a su vez en blancos vulnerables. El significativo crecimiento en el parque artillero, la difusión de los másculos de respeto para las piezas de recarga y su consiguiente aumento de cadencia de fuego, la racionalización de los calibres excluyendo las hipertrofiadas lombardas y la mejora de la proporción entre el peso del proyectil y el de su carga de propulsión, el ajuste del calibrado evitando viento excesivo en las ánimas, el perfeccionamiento empírico en la formulación y ejecución de las pólvoras, la adopción del bolaño metálico, entre otros avance, supusieron que para mediados del siglo XV la nueva artillería pirobalística, debidamente empleada, fuese ya un arma potencialmente peligrosa para las fortificaciones a la antigua, adoptándose por toda Europa pequeñas y grandes reformas para su uso desde dentro y a la resistencia desde fuera, hasta llegar a la construcción de nueva planta específicamente concebida como respuesta a tan gran novedad táctica , por lo demás en una incesante evolución que dejaba anticuadas las ingeniosas que dejaba anticuadas las ingeniosas laboriosas replicas construidas poco antes, dando a la fortificación un carácter teóricamente efímero hasta entonces nunca sufrido con unas construcciones con aspiración de perpetuidad, aunque la práctica debía de demostrar que con frecuencia resultaba precipitado deducir lo expugnable de las viejas fortalezas frente a los nuevos trenes de sitio.

Probablemente la transformación de saeteras en troneras, desde mediados del siglo XIV, supuso el primer paso en la adaptación, seguidos de otros como el alamborado de las murallas y su engrosamiento y reducción de altura; refuerzo y abocelado del parapeto en adarves y torres; artillado de la falsabraga; apertura de cañones; potenciación del abocinamiento y la deriva exterior, escalonada o no, en los vanos específicamente pirobalísticas; favorecimiento de anchos fosos, normalmente secos, para agazapar el perfil de la fortaleza de ellos, desenfilando gran parte de su masa estructural; surgimiento del cubete artillado, la caponera del franqueo y el bastión o pronto-baluarte; atrofia o desaparición de la torre del homenaje; etc.

Acondicionamiento topográfico

Conjunto de transformaciones labradas en el relieve del solar de una fortificación para potenciar sus cualidades defensivas.

Tanto en terreno irregular y rocoso como en llanura terrosa se introducen cambios de mayor o menor entidad, aunque parte de los mismos resulten posteriormente indetectables al quedar sumidos en la estructura general de la fortaleza, en general al construir sobre tierra, en cuyo caso la intervención se limita de ordinario a las labores de replanteo y cimentación.

Mucho más espectaculares pueden resultar los trabajos de acondicionamiento en zonas de naturaleza rocosa. Normalmente destacan dos tipos de actuaciones, la talla vertical algo atalutada del relieve perimetral en función de alambor o escarpa, y la excavación de un foso en roca viva, que además puede actuar como cantera, proporcionando ripios, mampuestos o sillares para la fábrica. Dependiendo de las diversas circunstancias, estos fosos rupestres pueden alcanzar extraordinarias dimensiones.

El acondicionamiento topográfico alcanza paciente virtuosismo en algunas cuevas fortificadas y, sobre todo, en los castillos rupestres, como en los labrados en los siglos XII a XIV en los Vosgos alsacianos.

Acueducto

Véase Aguada.

Adalid

Dícese de quien está al frente de soldados en un escalafón inmediatamente inferior al jefe supremo. En la actualidad podríamos decir que correspondería con el Jefe de Estado Mayor.

Adamud

Barra de atrancar puertas, de sección cuadrada o viga de madera y/o hierro que, cruzada y encastrada en la cara interna de una puerta, aumenta su resistencia al forzamiento.

Adaraja

Cada uno de los salientes separados por un entrante que se deja lateralmente en una pared, muralla, etc. que no se va a realizar de una sola vez. Tiene como finalidad evitar una llaga vertical excesiva asegurando así la íntima unión de una obra con otra.

Adarve

Un adarve o camino de ronda (del árabe «ad-darb» o, según otras fuentes, «adz-dzir-we» como «muro de fortaleza»), es un pasillo estrecho situado sobre una muralla, protegido al exterior por un parapeto almenado, que permitía tanto hacer la ronda a los centinelas, como la distribución de defensores. Comunica los diferentes elementos de defensa vertical, como puestos de vigilancia u otros. Puede ser cubierto o volado entre dos torres que defienden la puerta principal del Castillo. Fue muy utilizado en las fortificaciones de la Edad Media. También se denomina adarve, en las ciudades islámicas medievales, a los callejones que conducen a casas privadas que disponen de una puerta al inicio.

Conjunto de dispositivos en la parte superior de las murallas compuesto básicamente de parapeto, paradós y camino de ronda, normalmente al descubierto, y destinados a facilitar la defensa y el desplazamiento de los combatientes.

El adarve, como conjunto de diversos elementos combinados, admite múltiples versiones, cuya mayor o menor complejidad no siempre responde a secuencias evolutivas o cronológicas. En zonas de clima particularmente frío puede ser cubierto en su origen o con posterioridad, a pesar de los riesgos y limitaciones que la techumbre comporta. El parapeto o antepecho, puede estar almenado o a la barbeta; aspillerado o ciego; al ras del muro o volado configurando cadalsos, ladroneras, matacanes y/o escaraguaitas. El paradós o pretil a intramuros, por ser normalmente de menor grosor y calidad de fábrica ha desaparecido con frecuencia, o por razones tácticas nunca existió, como ocurre en algunas torres, barbacanas o cercas urbanas para evitar que se utilice de parapeto contra el interior de la fortificación. El camino de ronda puede ser simple, encajonado entre parapeto y paradós, o doble y a distinto nivel, siendo el superior-contiguo al antepecho-la plataforma de combate, y el inferior-adyacente al paradós-la vía desenfilada para el desplazamiento de los combatientes y suministros; puede responder al grosor de la muralla, o cuando esta es excesivamente estrecha, suplementar su anchura suprimiendo el paradós y ampliando la banda holladera sobre arcos entre contrafuertes o sobre canecillos en escuadra, al modo de empalizadas.

Dado que durante toda la Antigüedad y Edad Media las fortificaciones concentraban su defensa casi exclusivamente en adarves y terrados o plataformas superiores de las torres, siendo poco más o menos simbólico en la mayoría de los casos el uso táctico de las saeteras a medias y baja altura de los muros, es fácil deducir la trascendencia de sus zonas, habitualmente angostas, y las dificultades planteadas a finales del siglo XIV y durante todo el XV con la paulatina introducción de la artillería de pólvora. En esta primera etapa de la pirobalística la gran mayoría de los cañones eran de retrocarga con sistema de másculo o de alcuza, en ambos casos con muy defectuosa estanqueidad y abundante escape de gases tóxicos de la combustión, lo que dificultaba extraordinariamente su uso en baterías cerradas, obligando a instalarlas a cielo abierto en adarves y terrados, donde encontraban serios problemas dado el calibre y peso alcanzados en esa etapa, propensa a la hipertrofia artillera, con bombardas de hasta quinientos milímetros de boca y de treinta y cinco a cuarenta toneladas de peso, con una cadencia de fuego proporcionada a sus características. Este callejón sin salida tecnológica se corrige paulatinamente, y para fines de siglo y comienzos del XVI se reducen calibres y se generaliza la avancarga, aumentando la maniobrabilidad y eficacia de las piezas, a la par que se aumenta considerablemente el grosor de las murallas, hasta los diez metros, lo que permite habilitar sus adarves como verdaderas plataformas artilleras, con gruesos parapetos abocelados, al tiempo que se desarrolla, como construcción específicamente artillera, el cubete.

Adarve colgado

Aquel que, a menor altura y mayor proyección horizontal, precede al del terrado.

El escalonamiento de los adarves puede producirse por vuelo sobre las ménsulas del inferior o por retranqueo de la línea de fachada en el superior, y más frecuentemente por la conjunción de ambos recursos. Cuando el retranqueo es acusado y afecta a todo el perimétrico de la torre, se genera una torre caballera, como en el castillo toledano de Barcience (c. 1469), en el pacense de Burguillos del Cerro (c. 1400) o en el salmantino de Ciudad Rodrigo (c. 1372). En los adarves colgados sobre ménsulas, además de duplicar la capacidad de la línea de defensa, se obtiene la ventaja añadida del menor control de la vertical a pie de muro, como en la torre del homenaje del castillo de Alarcón (ss. XIV-XV)

El efecto de escalonamiento de estos adarves sucesivos permite una cierta profundización de la defensa, con un planteamiento similar al existente entre los adarves de la muralla y la falsabraga en una fortificación de doble recinto, en el que la línea exterior siempre está dominada por la interior, dificultando así que la irrupción en la primera comprometa a la segunda.

Adarve interrumpido

Elemento defensivo de obra que consiste en sustituir el adarve transitable en un muro por un plano inclinado muy pronunciado, incluso vertical, unos metros antes que dicho muro se una a otra obra diferente y defensivamente independiente. Con este sistema se dificulta el acceso a esa otra parte de la fortificación aunque el enemigo come el adarve. Se puede aplicar en las murallas de una población con respecto a su castillo o en el muro de un castillo con respecto a la torre principal.

Adarve volado

Pasillo aéreo que discurre junto a la parte superior de la muralla o que une dos torres.

Aquel que sobre un arco lanzado a cierta distancia de la muralla, cruza el vacio de un acceso entre dos torres de flanqueo, facilitando el hostigamiento vertical y envolvente, y generando a su pie un espacio a cielo y gola abiertos, intensamente batido, que precede a la puerta.

Adelantado

Título otorgado a aquellos gobernadores que, nombrados por el monarca, detentaban la autoridad militar en los territorios extremos o fronterizos con los musulmanes. Comenzó a utilizarse este título en los primeros años del reinado de Alfonso X el Sabio (1252-1284), evolucionando en los años siguientes en los que un Adelantado ejercía también funciones públicas y judiciales, siendo considerado en ocasiones como un vicario del rey en el distrito que tenía asignado.

Adopcionismo

Herejía española del siglo VIII, cuyos adeptos sostenían que Jesucristo era hijo de Dios, no por naturaleza, sino por adopción.

Adobe

Masa de barro generalmente mezclada con paja picada y de forma paralelepípeda que, después de secada al sol, se utiliza en la construcción.

Afuste

Cureña.

Aguada

Conjunto de elementos que permiten aprestar el imprescindible suministro de agua para el consumo cotidiano y arbitrar reservas para las situaciones de emergencia.

Todas las evidencias, tanto arqueológicas como históricas, coinciden en afirmar la trascendental importancia que, en la paz y en la guerra, el agua tiene para el sostenimiento de una fortaleza, confirmando el viejo aforismo poliorcético de “Castillo sin aljibe, enemigo dentro”. En función de factores como los climáticos, topográficos o geológicos, cada fortaleza intentaba resolver el problema de la aguada recurriendo a uno o varios de los siete elementos que a continuación se esbozan, sin olvidar que con frecuencia aparecen varios de ellos simultáneamente, incluso interrelacionados.

El POZO es el más difundido de todos por su comodidad de uso y relativa constancia en el suministro.

El ALJIBE es el sistema que sigue en importancia numérica a los pozos, e incluso la ventaja en zonas de clima mediterráneo seco. Se trata de almacenar en cisternas de mampostería el agua de lluvia recogida en techumbres y patios, ocasionalmente completada con otros aportes. Normalmente, y por razones de cota para la escorrentía, así como de resistencia al empuje del agua en los muros, estos aljibes son subterráneos, aunque también se encuentran depósitos menores habilitados en el grosor de los muros, a cierta altura, para aprovechar la gravedad en el suministro puntual (cocinas, letrinas, etc.), con el uso de atanores e incluso tuberías de plomo.

Los aljibes convencionales subterráneos, podían ser de considerable tamaño, aunque también los había más pequeños. Por razones de seguridad y comodidad, lo habitual en los países mediterráneos es disponer de dos o más aljibes por fortaleza, uno menor controlado por la torre del homenaje, y otro de mayor capacidad en el patio de armas.

En general, la impermeabilidad se obtenía enluciendo el interior con cal hidráulica muy grasa (50% de cal y 50% de arena) y matando las esquinas con bocelillos, aunque en los casos de paramentos de sillares se podían calafatear las juntas con zulaque y betún, como en Galicia y Extremadura. El tono rojizo que todavía conservan los enlucidos de muchos de estos aljibes vienen dados por la aplicación de un tratamiento contra la eutrofización de sus agua, aplicando a sus paredes una mezcla de oxido de hierro, resina de lentisco, arcilla roja y otros componentes. En ocasiones presentaban problemas de fugas, con lo que suponía una pérdida de reservas de agua y el riesgo añadido de dañar los cimientos de la fortaleza y entonces pasaban a convertirse en calabozos.

Cuando la escorrentía era insuficiente, podían recurrirse a alimentar el aljibe con cántaros de agua desde algún manantial más o menos cercano, como trabajo de régimen de gabela o encauzando un acueducto.

Cuando el punto de suministro de agua a captar queda fuera del recinto a una distancia asequible, podía recurrirse a construir una CORACHA, o excavar una MINA DE AGUADA, o galería subterránea descendente, procedimiento este último, de vieja tradición y muy seguro aunque costoso de labrar.

Como alternativa al acceso subterráneo, encontramos las CORACHAS DE AGUADA, tanto las perimetrales, que cierran el venero (Castillo de Montalbán) como las lineales, que se limitan a proyectar una muralla desde el grueso de la fortaleza para el acceso puntual a un suministro inabarcable como un rio o un lago. Es en los países mediterráneos de tan intensa evaporación, donde encontramos los mejores ejemplos de ALBERCAS CASTRALES, (cruzados a cielo abierto), pero suponemos que en su época algunos de estos depósitos tuvieran determinadas techumbres vegetales para atenuar la insolación. Recogían al igual que los aljibes, la escorrentía pluvial y los posibles aportes exteriores, y habitualmente debían estar destinados a abrevar el ganado y regar las huertas.

Otro sistema de suministro era el del ACUEDUCTO que aportaba el agua, desde veneros más o menos lejanos, a los aljibes o pozos muertos, así llamados por contraposición a los convencionales o pozos vivos que se autoabastecen con el acuífero subyacente. Si se conseguía que todo su trayecto fuera subterráneo y no detectable, resultaban difíciles de interceptar o envenenar en caso de asedio, cumpliendo plenamente su cometido. Incluso en los casos en que el tramo final era aéreo, para salvar el foso, por tanto podían interrumpir el suministro, se conseguía que el sitio sobreviniera con reservas de agua disponible, al haber estado abastecida hasta la víspera.

Otro sistema de aguada, ciertamente infrecuente, consistía en la construcción de una pequeña PRESA en la vaguada intermedia para remansar el agua al pie de una coracha de aguada, o al menos intentar nutrir el freático de un pozo inmediato como en Montalbán (Toledo,)

Para ocasionales suministros puntuales dentro de una fortaleza podían habilitarse pequeños depósitos, como las tinajas empotradas en el perímetro del terrado de las cuatro pequeñas torres esquineras (Castillo de Nogales – Badajoz).

Aguamanil

Jarro con pico para echar agua en la palangana o pila donde se lavan las manos, y para dar aguamanos.

Aguja

Cada uno de los tirantes de madera que se utilizan para sujetar los tablones de madera paralelos para la construcción del tapial o mampuesto, y que son cubiertos por éste durante la construcción, dejando unos característicos orificios en los muros que los atraviesan de lado a lado, llamados agujales.

Agujal

Agujero que queda en la obra de tapia cuando se descomponen las agujas.

Ajedrezado

Decoración de cuadrados alternativamente en sobrerrelieve y bajo-relieve.

Ajimez

Palabra árabe que en su origen significa ventana o balcón con celosía. En el siglo XIX es cuando se empieza a utilizar para definir a la ventana que está dividida por un parteluz o columna en dos partes o arcos iguales.

Alambor

Desviación de la vertical de la cara frontal de una piedra u otro elemento de construcción. Talud exterior en la zona baja de las murallas y torres, para reforzarlas, mantener a distancia a las máquinas de asalto, provocar el rebote de los proyectiles y reducir ángulos muertos.

Aunque alcanza su máxima difusión y desarrollo en los cambios poliorcéticas sobrevenidas tras la generalización de la pirobalística a mediados del siglo XV, su presencia es bastante anterior, si bien no parece corresponder al legado clásico. Pudiera ser a finales del siglo XII cuando empieza a difundirse su uso, simultáneamente, en Medio Oriente y en Francia y su área de influencia.

En los reinos peninsulares el alambor alcanza difusión tardíamente, vinculado a los cambios introducidos por la artillería pirobalística, y afecta más a la falsa-braga artillera que a la muralla principal, que así no pierde superficie de liza. En el antemural, el alambor se convierte con frecuencia en mera prolongación de la escarpa del foso,sin berma intermedia. Durante la primera mitad del siglo XVI, a medida que las murallas, buscando el bulto elusivo, disminuyen su altura respecto a las cortas de aproches, aumentan el releje, volviendo a forrar los alambores y opilando troneras.

Alamud

Viga de madera y / o hierro que, cruzada y encastrada en la cara interna de una puerta, aumenta su resistencia al forzamiento.

Es muy frecuente detectar en las jambas de las puertas, tanto exteriores como en las de compartimentación interna, sendos mechinales enfrentados, uno de los cuales presenta una profundidad igual o mayor a la luz del vano de paso, ya que es el destinado a recibir y encerrar todo el alamud cuando es descorrido para la apertura de la puerta. Si ésta es de tamaño considerable, pueden presentarse dos y hasta tres alamudes superpuestos, para completar el bloqueo de las hojas, junto con los cerrojos y aldabas.

En ocasiones, ante el excesivo peso de un alamud de gran tamaño, y las dificultades inherentes a su manejo, se recurría a dispositivos basculantes, que no hacían sino transmitir el sobrepeso a las hojas, acabando por descabalgar a los portones de sus ranguas.

También ver Tranca.

Alarde

Revista que el rey pasaba a todos los que disfrutaban de tierras reales a fin de comprobar si mantenían a cambio el caballo y las armas para ir a la guerra. Con los años pasó a ser una exhibición militar a fin de conocer el estado de las tropas.

Alarife

Vocablo derivado del árabe “al’arif” (maestro, oficial de obras) con el que se designaba a los arquitectos o maestros de obras islámicos. Domina el arte de la construcción en ladrillo o con tapias de argamasa o adobe. Casi siempre era mudéjar.

Albacara, albacar

Recinto amurallado con la misión de resguardar ganados, población del entorno y tropas en tránsito o no fiables, en ocasiones contiguo a una fortificación de mayor entidad y con accesos a ella y a sus aproches. La comunicación con la fortaleza matriz puede limitarse a su liza. Aunque en origen no se edifica en el interior de la albacara, pueden encontrarse aljibes, pozos o abrevaderos coevos, y con frecuencia deviene en poblamiento amurallado.

Albanega

Espacio entre el arco y el alfiz; enjuta, en arte musulmán.

Albardilla

Silla para domar potros. Se aplica a diversas cosas que, por su posición sobre otra o por su forma combada, son semejantes a una albarda; y puede aplicarse acomodaticiamente a otras: caballete o tejadillo que se pone sobre los muros para despedir el agua de lluvia. Hilera de piedras o baldosas que se ponen en el mismo sitio con igual objeto.

Albarrada

Muro hecho de piedras superpuestas sin cemento. Terraza arrellanada en una pendiente sostenida por una paredilla hecha en esa forma. Cerca de tierra hecha para impedir la entrada en un campo. Defensa levantada en la guerra, las defensas de campaña, frente a puertas y poternas de una fortificación asediada, para vigilar e impedir que los sitiados manden y reciban mensajeros, e intenten una salida o espolonada.

Su lógica naturaleza efímera ha impedido la conservación de ejemplares de albarradas, por lo que debemos ceñirnos a las anfibológicas menciones cronísticas y aciertas iconografías.

En ciertas líneas generales el arbitrio a fortificaciones de campaña en los asedios puede indicar una presunción de operaciones prolongadas o, más probablemente, cortedad de recursos humanos disponibles para cubrir el cerco. Normalmente sólo en época helenística y romana, o a partir de los Estados nacionales posteriores a mediados del siglo XV, hubo ejércitos permanentes y organización logística de suficiente entidad como para poder sostener actuaciones poliorcéticas de gran envergadura, con independencia de la meteorología, las faenas agrícolas y otros factores dirimentes.

Albarrana

Ver torre albarrana. La que, levantada fuera de los muros de un lugar fortificado, servía no solo para defensa, sino también de atalaya.

Alberca

Véase Aguada.

Albergada

Conjunto de reparos defensivos con medios de fortuna -tierra, madera, piedra en seco-para la protección del real de una hueste.

Aunque perdido el rigor eficiente de la castrametación legionaria romana, los reales solían sentarse tomando ciertas precauciones, particularmente en territorio potencialmente hostil y, sobre todo, en las inmediaciones de una fortificación sitiada donde siempre era de tener una salida nocturna de los cercados o la llegada de fuerzas para intentar levantar asedio. Dichas preocupaciones consistían esencialmente en excavar someros fosos y con la tierra y piedras extraídas, ayudándose de las maderas y ramas disponibles, construir parapetos y empalizadas, siempre que lo permanencia del campamento lo justificase.

Alcaide

El que tenía a su cargo, la guarda y defensa de algún castillo o fortaleza bajo juramento o pleito homenaje y lo representaba en el territorio de su jurisdicción. En Catalunya se le denomina castla o batlle.

Alcabala

Antiguo tributo impuesto sobre las compraventas.

Alcalá

Proviene de al-qal’a. El término hace referencia a castillos situados en oteros o zonas elevadas, no así como el hins, que es de llanura.

Alcazaba

Se encontraba dentro del alcázar y era el recinto militar propiamente dicho del alcázar, si bien podemos encontrarlas sin formar parte de un palacio. La palabra proviene del árabe, y significa ciudadela, o sea, un recinto fortificado de amplias dimensiones con una zona castral y otra dotada de amplios albácares donde la población de la ciudad o de la comarca podía refugiarse en caso de ataque. Por sus dimensiones, las alcazabas no eran meras centinelas del territorio, sino que sus guarniciones, más numerosas que las de un castillo, podían salir al encuentro de las mesnadas de invasores que cruzasen la frontera en busca de botín y obligarlos a dar media vuelta. Y por la misma razón, asediarlas no era empresa fácil, ya que eran precisos muchos hombres para cercar edificios tan grandes, así como para contener las salidas de los defensores. La poderosa silueta de una alcazaba recortándose en el cielo sobre un cerro era motivo de tranquilidad para los habitantes de la zona, y de inquietud para los que se atrevían a adentrarse en su ter Término árabe equivalente a la ciudadela renacentista, de carácter no exclusivamente castrense sino también administrativo y civil.

Alcázar

La palabra alcázar es, de origen árabe. Al-q`sar es como los andalusíes denominaban a un tipo de edificación mitad palaciega, mitad militar ubicada casi siempre dentro de los núcleos urbanos de la época. Eran el centro del poder político y militar de califas, emires o reyezuelos de la multitud de taifas en que se desmembró el territorio bajo su dominio. Los ejércitos castellanos que, a partir del siglo XIII iniciaron un imparable avance que culmino con la conquista de Granada en 1492, reutilizaron estos portentosos complejos fortificados, adaptándolos en algunos aspectos a los usos constructivos propios de ellos. Eran castillos de enormes proporciones con dos zonas claramente diferenciadas, una palaciega destinada a ser vivienda de su propietario, dependencia para el funcionario y demás miembros del poder civil, baños, almacenes etc., y otra cuyo fin era dar alojamiento a la guarnición tanto del alcázar como de los hombres destinados a defender las murallas de la ciudad en caso de un ataque.

Precisamente porque en su interior estaba el centro de poder político, su defensa era primordial. Así, dotaban a este tipo de edificios de los medios defensivos más sofisticados a fin de que su ocupación fuera, si no imposible, sí una empresa de muy difícil consecución. Por lo tanto, los alarifes encargados de construirlos no se quedaban cortos a la hora de dotarlos de potentes torres que flanqueaban elevadas murallas, antemuros, barbacanas, complejos sistemas de puertas, patios interiores, enormes aljibes, etc. En sus enormes patios de armas se podía dar incluso cobijo a la población en caso de que las defensas de la ciudad fuesen superadas por el enemigo, estableciendo en el alcázar el último reducto de resistencia. Si el alcázar caía, todo estaba perdido. Tras la reconquista y perdido su uso militar, muchos de ellos fueron convertidos en suntuosos palacios por los monarcas hispanos.

Alcolea

Castillo pequeño

Alero

Parte inferior del tejado, que sale fuera de la pared y sirve para desviar de ella las aguas llovedizas.

Alfajía

Alfarjía. Madero de los que cruzan las vigas para formar el techo. Atrio.

Alfaqueque. Alhaqueque

Antiguamente, comisionado oficial para redimir cautivos o libertar esclavos o prisioneros de guerra. Hombre que servía de correo.

Alfaquí

Doctor en ciencia coránica o sacerdote musulmán gracias al cual se transmiten la religión y la civilización islámicas.

Alfarje

Techumbre morisca hecha de vigas entrecruzadas geométricamente formando recuadros, lazos, estrellas u otras figuras decorativas.

Alféizar

Parte baja del hueco de una ventana.

Alfiz

Moldura de tres lados rectos a manera de marco, sobre un arco árabe o mudéjar, al que encuadra.

En general arranca desde la línea de impostas, aunque puede venir del nivel del suelo. Se denomina también arrabá. Son frecuentes en arquitectura Califal y posteriormente en el renacimiento.

Alfoz

Distrito con varios pueblos que forman una sola jurisdicción.

Algara

En la edad media, tropa de a caballo que salía a recorrer y saquear la tierra enemiga.

Algarada

Correría realizada por una algara. Disturbio callejero.

Algarrada

Máquina de guerra antigua con la que se lanzaban piedras. Máquina de guerra medieval, de tipo rasante, para arrojar piedras. Ligeras, pero de tiro muy rápido. Utilizadas por los moros sitiados.

Alhondiga

(al-funduq). Edificio público con habitaciones, establos y almacenes. En ellos se hospedaban los comerciantes forasteros que llegaban a la ciudad, se almacenaban sus mercancías, y se realizaban las transacciones comerciales de compra, venta y distribución a los zocos

Alicatar

Recubrir un muro con algún material. Normalmente se suele referir al alicatado con azulejos aunque no tiene que ser necesariamente así.

Aljama

En los reinos hispanos medievales, institución juridica que agrupaba a los judios de un lugar.

Aljibe

Depósito de agua para recoger principalmente agua de lluvia, subterráneo por lo general, con canales de ventilación y las paredes recubiertas de cal hidráulica muy grasa (mitad cal y mitad arena) y almagra.

La construcción del aljibe conllevaba disponer en todo el recinto de canalizaciones que vertían el agua de lluvia en el interior del mismo. Así, el agua que recogían las azoteas de las torres y los adarves se aprovechaba hasta la última gota. En función del tipo de suelo y del espacio disponible se hacía subterráneo o a nivel del suelo. La capacidad de la cisterna iba en función del número de hombres que iba a guarnecer la fortificación, por lo que en castillos pequeños veremos aljibes acordes a su tamaño, y en alcazabas, cisternas de enormes proporciones. En algunas torres del homenaje, es habitual encontrar su propio aljibe, entre otras cosas porque eran el último reducto defensivo en caso de ver el castillo invadido por los asaltantes. Su morfología es como la de una cámara más de la torre: una bóveda de cañón y paredes enlucidas. En este caso, al estar la entrada de la torre varios metros sobre el nivel del suelo, la cisterna no sería en sí misma un subterráneo, y su fondo correspondería al nivel del resto del recinto. Los fuertes de grandes dimensiones contaban con varios aljibes, debido a que era habitual que la guarnición incluyera unidades a caballo.

También ver Aguada.

Almagre

Oxido rojo de hierro, arcilloso, empleado en la pintura y la cerámica

Almagaña

Ver almajaneque.

Almagra

Recubrimiento de las paredes de los aljibes que sirve pare evitar la eutrofización de las aguas. Es un compuesto de óxido de hierro, resina de lentisco y arcilla roja principalmente. El lentisco es un arbusto resinoso de cuyo tronco se extrae una goma llamada almáciga o mantisque.

Almajaneque

Manganel (máquina militar). Máquina compuesta por un contrapeso y una palanca en cuyo extremo había una honda para lanzar piedras en el ataque a las fortalezas. Sinónimos: mangana, manganilla.

Almazara

Molino de aceite

Almena

Vano descubierto, entre merlones, en los parapetos de adarves y torres. Al conjunto de merlones y almenas se llama almenado, pero lo que sobresale es el merlón. En ocasiones se cubría con un mantelete basculante.

Almenaje

Conjunto de almenas, término que hace referencia a un ornamento repetitivo y continuo que se pone en el remate de una pared o en el borde de un tejado.

Almenara

Sinécdoque de Torre de Almenara.

Singular de Al-manur que significa lugares de fuego, pero se traduce más bien como torre de vela o de señales, o atalaya.

Alminar

Torre de las mezquitas, rodeada por una galería, desde la cual convoca el almuédano a los fieles a la oración.

Almofar

Es la parte de la armadura antigua, una especie de cofia de malla que cubría la cabeza y sobre la cual se ponía el capacete.

Almohade

Se aplica a los seguidores de Aben Tumart, que fanatizó a las tribus occidentales de África y destruyó el imperio hispano musulmán de los almorávides, fundando en su lugar el de los almohades.

Almohadillado

Véase Aparejo Defensivo

Almojarifazgo

Derechos que se pagaban antiguamente por las mercancías que entraban y salían del país o se llevaban de un puerto a otro dentro de él. Fue suprimido en 1783.

Almorávide

Nombre dado a los individuos de un pueblo procedente del norte de África, llamado en plural con el mismo nombre, que en el siglo XI invadió y dominó toda la España árabe hasta que fue vencido por los almohades.

Almotacen

Persona que tenía a su cargo el peso público en que se pesaban los géneros y las monedas que se entregaban o cambiaban.

Alqueria

Casa de labor, con finca agrícola, típica del Levante peninsular. Explotación agricola musulmana.

Altar

En el culto cristiano, especie de mesa consagrada donde el sacerdote celebra el sacrificio de la misa.

Altorrelieve

Relieve que sobresale más de la mitad del bulto que sobresale del plano.

Andamio

Armazón de madera que se construye de forma provisional para poder trabajar desde él en una obra de fábrica cuando ésta adquiere altura. Básicamente está formado por pies derechos (vigas verticales), agujas o puentes (vigas horizontales fijadas por diferentes medios a los pies derechos por un lado e insertas en mechinales del muro que se construye, en el otro), tableros (colocados sobre las vigas horizontales, formando la superficie desde la que se trabaja) y riostras (tablas que colocadas entre los anteriores elementos de forma oblicua, estabilizan la estructura).

Antemural

Ver falsabraga.

Antemuro

Ver falsabraga.

Antepecho

En una ventana, porción de muro comprendida entre el suelo de la planta y el alféizar.

Antepecho doble

Adarve en el que el paradós tiene características de parapeto por corresponder a una coracha o muralla similar, hostigable por ambas caras.

Cuando una muralla no se cierra sobre sí misma, sino que sirve de camino protegido para acceder a un punto exterior como torre albarrana o cabeza de coracha, no caben más soluciones para resguardar el trayecto que habilitarlo en el grosor del muro a modo de manga, o reforzar y almenar el paradós hasta igualarlo al antepecho o parapeto convencional, ya que ambas caras de la muralla son igualmente atacables y deben poder ser defendidas, aunque la configuración del terreno u otro factor puede hacer más vulnerable una de ellas.

Un adarve bien protegido sobre una muralla de las características expuestas no solo cumple con su función primordial de permitir una comunicación protegida, sino que tiene el efecto inducido de propiciar la compartimentación de las fuerzas de asedio, con las consiguientes secuelas ventajosas para la defensa de la plaza.

Antepuerta

Muro bajo a modo de camisa que, entroncado en el principal, ciñe y protege una puerta exterior, desafiándola.

Es lo que más se aproxima en España a la barbacana europea, con funcionalidad semejante. En el caso de la antepuerta, siempre está en contacto con la muralla en la que se abre la puerta protegida, generando un espacio más o menos resguardado e independiente de la liza.

En ocasiones la antepuerta encierra una considerable superficie teniendo en cuenta su naturaleza y función.

Antipendio

Velo o tapiz de tela preciosa que tapa los soportes y la parte delantera de algunos altares entre la mesa y el suelo.

Altorrelieve

Relieve que sobresale más de la mitad del bulto que sobresale del plano.

Antifonario

Libro que se usa en el coro y que contiene las antifonas que son breves pasajes, tomados por lo común de la Sagrada Escritura, que se cantan o rezan antes y después de los salmos y de los cánticos en las horas canónicas, y guarda relación con el oficio propio del día.

Antropomorfo

Representación que recuerda o sugiere la forma del cuerpo humano.

Aparejo

Forma concreta de disponer los materiales constructivos en un paramento o muro.

Aparejo Defensivo

Disposición, forma y naturaleza de los materiales en una construcción para potenciar su resistencia a la agresión poliorcética.

Ciertas configuraciones de aparejos incrementan considerablemente la firmeza y aguante de la estructura, y de forma esporádica y empírica así se tuvo en consideración. En la disposición de los sillares, juntas y tendeles son las partes más sensibles a los golpes violentos, de ahí la utilidad de los almohadillados, ya expuesta a finales del siglo II a.C. por Filón de Bizancio, quien especifica que el borde del altorrelieve debe distar del contiguo una medida que impida a un bolaño de un talento (c.30 Kgs) percutir en la llaga intermedia. Además tiene el efecto añadido de cierto ahorro económico, por cuando el pedrero sólo tiene que escuadrar con esmero las aristas exteriores del sillar y sus atacaduras, dejando en bruto el plano central.

En el Oriente mediterráneo el mundo bizantino usa y transmite a cruzados y árabes la columna perpiaña, curiosa y eficaz disposición consistente en reutilizar columnas de edificios clásicos abandonados como sillares perpiaños, a tizón, aflorando sus extremos en ambas caras del muro en construcción, a modo de llave que cose todo el grosor de la muralla, reforzándola contra el descostre, y el deshojamiento al que tan propensa es por su considerable espesor, siguiendo el viejo principio de la clavija de madera, de tradición edilicia romana. Numerosas fortalezas de la zona presentan tambores de columnas aflorando en sus murallas.

Más frecuentes es, para dificultar el descostrar los paramentos atacados, disponer el aparejo a soga y tizón diatónico, sin duplicar la soga, para que medio tizón quede encastrado en el núcleo o migajón de la muralla, obstaculizando su extracción y anclando el paramento.

Aproches

Terreno inmediato al perímetro exterior de una fortificación, batido por los proyectiles de sus defensores y, por tanto, de máximo valor poliorcético, en el que las fuerzas de asedio ejecutan trabajos diversos de aproximación y sitio, en particular el intento de control de posibles padrastros.

Ara

En el culto católico, losa o piedra consagrada, que suele contener reliquias de algún santo, sobre la cual extendía el sacerdote los corporales para celebrar la misa.

Arabesco

Ornamentación a base de complejos dibujos geométricos entrelazados.

Arbotante

Arco exterior que describe un cuarto de circunferencia y cuya misión es la de contrarrestar los empujes de las bóvedas de las naves de un edificio.

Arcabuz

El arcabuz es una antigua arma larga de fuego de avancarga, antecesor del mosquete. Su uso estuvo extendido en la infantería europea de los siglos XV al XVII. A pesar de su longitud, el disparo era de corto alcance (apenas unos 50 metros efectivos), pero letal, en esa distancia podía perforar armaduras. Era fácil de manejar y desplazó rápidamente el uso de la ballesta, que desapareció a mediados del siglo XVI. Si se comparan sus prestaciones en combate con los arcos y ballestas, era imprecisa y de menor alcance, pero más poderosa, intimidadora y requería mucho menos destreza para manejarla con eficacia. Aunque el uso del arcabuz estaba difundido antes de la invención del mosquete (su evolución), fue contemporáneo y rival en uso de esa segunda arma, la cual le desplazó lentamente, despareciendo casi completamente en el siglo XVIII.

Arcada

Conjunto o serie de arcos en las fábricas, y especialmente en los puentes.

Arco

Construcción en forma de arco (porción de una línea curva cualquiera) que cubre un vano. Tipos de arcos son: de medio punto, rebajado o escarzano, de herradura, apuntado u ojival, carpanel, trebolado, conopial,… Cada tipo de arcos responde a un estilo constructivo y una época: por ejemplo románico con el arco de medio punto, ojival con el gótico, etc.

Arco Abocinado

Arco que tiene un frente mayor que otro, respetando sin embargo la misma forma.

Arco Adintelado

Arco que tiene el intradós plano y horizontal pero no esta formado por un dintel sino por varias dovelas.

Arco apuntado, ojival o gótico

Arco compuesto por dos curvas iguales formando un ángulo agudo en la clave.

Arco califal

Arco de herradura más cerrado que el visigodo.

Arco carpanel

Arco formado por varios arcos de diferentes radios y diferentes centros, pero de forma simétrica.

Arco ciego

Que tiene cerrada su luz (suele usarse como ornamento).

Arco conopial

Arco muy rebajado y con una escotadura en la clave de modo que recuerda un cortinaje.

Arco de descarga

Arco que, independientemente de su forma, sirve para evitar el peso del muro a otro arco o dintel que se sitúe inmediatamente debajo.

Arco de herradura

Arco que es menor que una circunferencia y mayor que media.

Arco de medio punto o románico

Arco formado por media circunferencia.

Arco diafragma

Arco que, independientemente de su forma, se construye transversalmente en una estancia para soportar un muro sobre el que se apoyan las vigas de un piso superior o de una cubierta.

Arco escarzano o rebajado

Arco que es sensiblemente menor que media circunferencia.

Arco fajón

Arco que, independientemente de su forma, se emplea como refuerzo de una bóveda.

Arco formero

El que discurre longitudinal a la nave y su función es sostener los muros de separación entre las naves.

Arco lobulado

Arco formado por lóbulos yuxtapuestos.

Arco peraltado

Aquel que está formado por un semicírculo y en el que sus extremos se continúan hasta el suelo.

Arco solio

Arco que, a manera de nicho, alberga un sepulcro generalmente incrustado en la pared. Su uso aparece en la época imperial romana.

Arco túmido

Arco de herradura apuntado, muy usado en arquitectura mudéjar

Arco toral

Cada uno de los cuatro arcos que sostiene la elevación sobre el crucero.

Arco triunfal

El que separa la nave de la cabecera del templo.

Argamasa

Mortero hecho de cal, arena y agua, que se emplea en las obras de albañilería.

Ariete

Máquina de guerra antigua que se empleaba para demoler murallas.

Arimez

Dicese que esta hecho en arimez la parte de un edificio que sobresale de su conjunto.

Armadura

Compuesto de numerosas piezas metálicas unidas con anillas, formaban el vestido protector de los combatientes. En las zonas de articulación se utilizaba la malla metálica.

Arpa

Variedad de puente retráctil, de características desconocidas.

Arpía

Animal maléfico imaginario de busto de mujer y cuerpo de rapaz.

Arrabá

Ver alfiz.

Artillería

Con la llegada del siglo XV comienzan a proliferar armas como la cerbatana, arma de poco calibre parecido a la culebrina.

Artillería neurobalística

Parte de la artillería que comprende los ingenios y máquinas de tiro, anteriores al empleo de la pólvora, que aprovechan la energía acumulada en la torsión de fibras vegetales, principalmente, para lanzar bolaños de piedra u otros objetos al enemigo tales como masas de betún ardiente a los tejados, etc. Entre otras piezas cabe destacar la catapulta, la bastida, la balista, el fundíbulo y el fustíbalo.

Artillería pirobalística

Parte de la artillería que comprende los artefactos que, aprovechando la repentina expansión de los gases producidos por la combustión de la pólvora, disparan proyectiles contra el enemigo. Con carácter ilustrativo y sin profundizar en cada una de ellas, las armas de fuego más empleadas durante los siglos XIV, XV y buena parte del XVI son las siguientes: arcabuz, basilisco, bombarda, bombardeta, cañón de mano, cerbatana, culebrina, escopeta, esmeril, espingarda, falconete, mortero, mosquete, mosquetón, pasavolante, sacre y serpentín. Posteriormente, en el siglo XVI, ante semejante disparidad de elementos y calibres, se limitan los tipos de cañones a siete, por Orden Real.

Arquería

Serie de arcos.

Arquitrabe

Parte baja del entablamento que apoya directamente en las columnas. Su función estructural es servir de dintel, para transmitir el peso de la cubierta a las columnas.

Arquivolta o archivolta

Cada uno de los arcos con que esta decorada una portada.

Artesonado

Techumbre, bóvedas o sistema de cubierta, formado por artesones o casetones.

Aspillera

Abertura larga y estrecha en un muro para disparar por ella. Es voz genérica que engloba tanto a la saetera neurobalística como a la tronera para fusileros en los fuertes del siglo XIX.

Los teóricos del proto-abaluartamiento, con celo de neófitos, prodigaron a modo lo largo del siglo XVI su desdén por el valor poliorcético de las fortificaciones ya a la antigua, considerándolas obsoletas ante los nuevos sistemas de armas y técnicas de asedio; la casuística de los cuatro siglos siguientes habría de mostrar lo precipitado del aserto, lo que unido a la cortedad de recursos disponibles, la premura de imprevistos tácticos o el menosprecio de la capacidad debeladora del contrario, movería con frecuencia a utilizar, con leves retoques, las viejas fortalezas para los fines previstos generaciones atrás.

Quizás la más frecuente de entre las someras reformas aludidas sea la apertura de baterías de aspilleras para fusileros en los adarves, con una cadencia igual o más intensa que la de las antiguas saeteras o la del almenaje. Distintos episodios bélicos de los siglos XVIII y XIX en España, como las guerras de Sucesión Napoleònicas o Carlistas, además de otras turbulencias más locales, han dejado buenos ejemplos de estas baterías de aspilleras para fusileros en murallas varios centenares de años más antiguas, lo que no debe mover a cómicas y frecuentes confusiones de interpretación.

En ocasiones se repones la merlatura con formas y pautas extrañas, generando altas y estrechas almenas a modo de aspilleras a cielo abierto, como ocurre en la fortaleza de Molina de Aragón, reformada por los isabelinos en 1836 con motivo de la I Guerra Carlista, bajo la dirección del oficial de Artillería don Ignacio de Castilla, cuyas almenas arrancan del pavimento de adarves y terrados, con el consiguiente riesgo para el defensor y ligera ventaja angular en el tiro deprimido.

El aspillerado reciente de las viejas fortalezas no acaba en las guerras del siglo XIX.

Aspillerado

Vano con fuerte derrame al interior que poseen los muros para permitir la defensa protegiendo al defensor.

Astragalo

Cordón en forma de anillo que rodea el fuste de la columna debajo del tambor del capitel.

Atalaya

Del árabe “tala’la”, e indica torre vigía de planta circular de pequeñas dimensiones ubicada en alto para vigilancia y comunicación con otras atalayas o poblaciones. Desde la cual se puede percibir y transmitir señales ópticas. Procede también del árabe al-manara, indicando literalmente “lugar con luz”.

Las atalayas o almenaras, de interior o en costa, constituyen uno de los dispositivos de seguridad más antiguos y de mayor vigencia a lo largo de la historia.

Suelen tener su entrada por un primer piso mediante una puerta adintelada, con puertas de doble batiente y de la que sólo quedan las quicialeras, entrada que según el caso oscila entre tres y seis metros.

La planta o parte inferior suele ser maciza, salvo que su entrada se realice a nivel del suelo. El que sean macizadas en la planta baja se debe a que es un método primario de defensa, pues retirando la escala, quedaban los atalayís, guarda escuchas o guarda escusañas aislados.

Existen casos en que estas torres cuentan hasta con tres pisos y azotea. Algunas de ellas poseen o poseyeron una caseta de piedra o madera adosada que era una ampliación de la atalaya. La cubierta de la sala o salas es una bóveda de piedra o ladrillo. Es posible, desde la sala de la primera planta, acceder a la azotea por medio de una escalera embutida en el grosor del muro.

Estas torres son herederas de las torres de atalayas cartaginesas que vieron los romanos por todo el sur y este peninsular.

Atanor. Arcaduz

Cañería para conducir agua. Cada tubo de los que se empalman para formarla.

Atarjea. Atajea. Atajía. Tajea

Construcción de ladrillo con que se recubren las cañerías para protegerlas. Conducto por donde van las aguas residuales desde la casa al sumidero.

Ataurique

Labor decorativa con motivos de hojas y flores entrelazados muy utilizada por los artistas islámicos tanto en edificios religiosos como civiles.

Atrio

Recinto cerrado, y generalmente porticado que precede a la entrada de un edificio.

Aula Maior

Sala de recepción del señor.

Azud

Máquina para sacar agua, o presa para derivar el agua a un molino, presa, etc. Nombre que se da a ciertas construcciones árabes de carácter militar y palaciego simultáneamente.


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