Letra P


GLOSARIO


Padrastro

Cualquier elevación del terreno que se encuentre cerca de un castillo y que, fortificado o no, pueda caer en poder del enemigo, haciéndose fuerte en él y comprometer seriamente la seguridad de la fortaleza.

Palenque 

Estacada o valla de madera con que se encierra un terreno para defenderlo o cualquier otro fin. “palestra”. Terreno así cercado para celebrar en él torneos o fiestas semejantes. También, para celebrar algún acto solemne. Véase albergada.

Pantocrátor 

Dios Todopoderoso.

Paño 

Parte en que se divide el muro por medio de pilastras, columnas, etc.

Par 

Antiguamente en Francia, título de gran dignidad concedido a algunos vasallos del rey.

Par y nudillo (techumbre) 

Sistema de cubierta que carga por igual sobre todo el muro, sin concentrar pesos ni, por tanto, exigir contrafuertes específicos.

Parados

Era, en función a su escasa altura, la base para instalar una barandilla de madera que, obviamente, nunca ha llegado a nosotros por ser un material perecedero. La base de una balaustrada fabricada con madera más o menos trabajada, que sí que impediría costaladas desde lo alto de la muralla. Porque el riesgo de caída no solo estaba presente en combate, sino simplemente al hacer la ronda de noche.

Paralelepípedo 

Prisma recto cuyas bases son cuadradas o rectángulas.

Paramento 

Cualquiera de las caras de un muro, pared, cubo, contrafuerte, etc. Por extensión, cualquier superficie a la vista que presente una obra.

Parapeto 

Coronado por el almenado, su espesor suele rondar entre los 40cm y los 50cm, o sea, media vara de la época (aproximadamente 84cm dependiendo de la zona) o un codo árabe (entre  los 47 y los 53 cm, también dependiendo de la zona). En muchos de ellos veremos aspilleras abiertas en el mismo, con un acusado derrame hacia abajo para cubrir al máximo posible el ángulo de tiro inferior.

Parapeto abocelado 

Parapeto de la zona superior de un muro o torre que, al estar curvado hacia el interior y carecer de almenas, favorece el rebote de los disparos y la resistencia de la muralla a los impactos de la artillería.

Paria 

Tributo que pagaban los reyes musulmanes en España a los cristianos.

Parteluz 

Mainel. Elemento vertical que divide en dos la luz de un vano.

Pasaje 

Acción de pasar. Derecho que se paga por pasar por cierto sitio. Derecho que pagaban a la orden de San Juan los caballeros que ingresaban en ella.

Paso honroso

Combate o lucha que en determinado lugar de tránsito previamente establecido, se obligaba a mantener a uno o más caballeros contra los que acudían a su reto.

Patín 

Escalera o rampa de mampostería, exenta o adosada al muro, para acceder a un acceso elevado.

Patio de armas 

Explanada principal e interior del castillo que se encontraba sin echar y en donde solían celebrarse las ceremonias militares realizadas en la fortaleza. Era utilizada como punto de reunión para las tropas acuarteladas en el castillo. También es designado como “plaza de armas”.

Pavés 

Escudo oblongo y de suficiente tamaño para cubrir casi todo el cuerpo del combatiente.

Pazo 

Casa fuerte.

Peaje 

Derecho de tránsito.

Pechina 

Cada uno de los cuatro triángulos curvilíneos sobre los que se sustenta una cúpula. Sirven para pasar de la planta cuadrada a la circular.

Pecho 

Tributo.

Peine 

Sinónimo antiguo de Rastrillo.

Petraria 

Balista (máquina de guerra).

Petróbolo 

Ver balista.

Pie Derecho 

Elemento monolítico vertical de madera que transmite las cargas, a modo de pilar, de una planta a otra inferior.

Pilar 

Pilastra. Elemento vertical similar a la columna que, al contrario que esta, no precisa tener forma cilíndrica ni estar sujeto a orden alguno o decoración. Tiene como misión transmitir cargas de una o varias plantas superiores al terreno.

Pilastra 

Pilar adosado a un muro.

Pinjante 

Adorno que cuelga de la parte superior de un arco.

Piquero

Los piqueros eran una clase de soldados que iban armados sólo con una lanza larga (pica). Eran muy eficaces contra la carga de caballería, ya que con enormes picas podían atravesar las armaduras de los caballos a la distancia suficiente para no ser alcanzados por éstos. No tenían más armadura que una pequeña cota de malla de metal, además del casco.

Los piqueros se utilizaban preferentemente para contener los ataques enemigos en forma de cargar y para ganar tiempo en caso de huida, y aunque podían frenar cualquier ataque, eran muy débiles contra los arqueros y ballesteros, ya que no poseían ningún escudo ni otros medios de defensa. Del mismo modo, las picas solían estar hechas de una madera muy resistente para evitar que se quebraran en plena carga enemiga.

Píxide 

Copón o caja pequeña en que se guarda el Santísimo Sacramento o se lleva a los enfermos.

Planta

Plano de la sección horizontal de un edificio.

Planta de cruz latina

La que tiene forma de cruz, con un brazo longitudinal más largo y otro transversal corto.

Plataforma

Suelo superior a modo de azotea, de las torres, reductos y otras obras.

Plateresco 

Estilo español de ornamentación empleado por los plateros del siglo XVI, aprovechando elementos de las arquitecturas clásica y ojival.

Plinto

Pieza pétrea donde se apoya las bases de las columnas y que sirven para elevar las mismas.

Podio

Pedestal corrido sobre el que se apoyan varias columnas.

Pogrom

Matanza de cierta clase de personas, realizada con la connivencia o, por lo menos, el desentendimiento de las autoridades; se aplicó originariamente a las de judíos en Rusia.

Poliorcética 

Arte de defender y atacar las plazas fuertes. Conjunto de técnicas y disposiciones destinadas a la expugnación o defensa de plazas fuertes.

Políptico 

Pintura compuesta por varias tablas que pueden plegarse sobre sí mismas.

Pomerio

Franja de terreno despejado al pie de la cara interna de una muralla urbana, expedita para los requerimientos defensivos de la misma.

Porche

Entrada o galería adosada a un edificio; tiene arcadas y está cubierta. Soportal.

Pórfido 

Roca compacta y dura, formada por una sustancia amorfa, ordinariamente de color oscuro y con cristales de feldespato y cuarzo.

Portada 

Puerta ornamentada.

Portaleros

Guarda que presta sus servicios en la puerta de una población.

Portapaz

Objeto litúrgico con alguna imagen o signo que en las misas solemnes se besaba en la ceremonia de la paz.

Portazgo

Derechos pagados por pasar por determinado sitio de un camino.

Pórtico 

Lugar cubierto y columnado, sito ante un edificio o lateral y generalmente adosado a él.

Portillo 

Puerta pequeña y exclusivamente peatonal, contigua a la principal, que se abre en algunas murallas por razones de seguridad y comodidad.

La morosa apertura de los reparos defensivos en un acceso principal, habitualmente compuesto de puente retráctil, rastrillo y puerta, el gran hueco resultante, vulnerable a una espolonada, y sobre todo la inevitable lentitud en el cierre ante una emergencia, salvo con el peine, aconsejaba la existencia de un pequeño acceso anejo, exclusivamente peatonal y por ello menos vulnerable a un golpe de mano.

Una muy finfrecuente variedad de portillo peatonal es el constituido por un pasaje más o menos acodado que transcurre paralelo al acceso principal, por el interior del muro al igual que una manga, y que permite el paso en hilera, evitando la necesidad de abrir las grandes puertas o izar pesados rastrillos, pero que por su angostura y disposición controlarlo e interceptar el paso.

Pósito

Establecimiento que servía para almacenar grano a fin de remediar en determinadas épocas la falta de alimentos, así como para suministrar a los labradores el grano y dinero suficiente para promover las cosechas, fomentar el cultivo y combatir la escasez de alimentos.

Postigo

Suelen ser puertas situadas en zonas discretas de un edificio, si bien su aceptación más común es como una puerta que se abre dentro de otra de mayores dimensiones por razones de seguridad y comodidad. Antaño también eran llamadas portillos, en clara alusión a su tamaño menor.

La mera dificultad y molestia inherente a la apertura y cierre de las hojas en las grandes puertas, con el engorroso acompañamiento de la maniobra de alamudes, aldabas, cerrojos y pestillos, aconseja practicar la apertura de una pequeña a través de una de las hojas, para ser utilizada en los casos en los que no fuera necesario o conveniente descubrir la totalidad del vano. Estas circunstancias concurrían en cualquier edificio con suficiente entidad como para disponer de portones, por lo que encontramos postigos en castillos, iglesias, monasterios o cocheras, y en cualquier época.

Poterna

Hay quien las nombra como postigos, que pueden ser puertas situadas en zonas discretas de un edificio, si bien su acepción más común es como una puerta que se abre dentro de otra de mayores dimensiones. Antaño también llamadas portillos, en clara alusión a su tamaño menor. El término poterna es un galicismo de uso más moderno, introducido a raíz de la generalización de las fortificaciones pirobalísticas, cualquiera de los tres es válido.

Las poternas no solo eran puertas de escape, sino que podían tener otros usos, como por ejemplo para acceder a la liza o el foso de un castillo, o a una coracha, o simplemente como puerta menor en una cerca urbana. En este caso en concreto, era simplemente para facilitar la entrada o la salida de las ciudades sin necesidad de realizar grandes desplazamientos, en caso de estar la casa alejada de alguna puerta principal. En estos casos no se buscaba disimuladas, ya que se trataban de meros accesos de menor importancia. En caso de asedio, y afín de eliminar el riesgo de que fuera un coladero de enemigos, se limitaban a tapiarlas, quedando así solucionado el problema aparte de tener que dedicar tropas  a su vigilancia, que igual algún traidor la abría en plena noche y servía de acceso al enemigo.

Poyo 

Banco de obra adosado a la pared.

Pozo

Excavación profunda, relativamente estrecha y generalmente circular que se efectúa con objeto de obtener agua de las capas inferiores del terreno. Es compatible con la presencia de aljibe.

Véase Aguada.

Pozo de suministros 

Hueco practicado en el nabo de una escalera de caracol, cuadrado o circular, o en la clave de una bóveda, para el trasiego rápido y cómodo de munición, agua y otros productos necesarios.

La extremada angostura y frecuente revueltas, habituales en las escaleras de las fortalezas, podían resultar muy enfadosas para el desplazamiento urgente de impedimenta y suministros, por lo que era frecuente habilitar trampillas en las bóvedas, normalmente cubiertas con alzapones por su trasdós, por las que trasegar el avituallamiento, particularmente en caso de asedio, circunstancia que impediría hacerlo por la fachada y por medio de cabrías, quizás el método más habitual en lo cotidiano.

Más ingeniosa y mucho menos frecuente es la adopción, siempre que la superficie disponible lo permitiera, de una escalera helicoidal de planta cuadrada, y cuyo nabo, hueco, es un pozo así mismo tetrangular, a cielo abierto y con frecuentes vanos de comunicación e iluminación entre el pozo y la rampa escalera.

Predela

Banco o banca de retablo, parte inferior horizontal de este.

Presa

Véase Aguada.

Presbiterio 

Zona elevada del templo cristiano al altar.

Pretil

Parapeto.

Príapo

Ver balista.

Priorato

Distrito o territorio en que tiene jurisdicción el prior. En la religión de San Benito, casa en que habitan algunos monjes pertenecientes a un monasterio principal, cuyo abad nombra el superior inmediato, llamado prior, para que los gobierne.

Propugnáculo

Voz genérica para designar “una fortaleza o lugar murado usado para defenderse y pelear contra el enemigo”.

Puente fortificado

Puente al que se ha dotado de una o varias torres con diversos elementos defensivos para controlar o impedir el tránsito. Hay que tener en cuenta que si bien en nuestros días el puente es un elemento de utilidad pública, en la edad media tenía una clara finalidad estratégica y como tal era considerado. Es obvia por tanto su fortificación, si bien no han llegado hasta nuestros días muchos íntegros ya que en tiempos más recientes se procedió a la sistemática destrucción de los elementos defensivos por la dificultad que presentaban al tránsito de vehículos. Aunque no se trata de fortificaciones en  el estricto sentido de la palabra, los puentes fortificados tienen características suficientes para ser considerados en el apartado especial dentro de las construcciones con carácter defensivo.

Puente levadizo

Es aquel que se colocaba sobre el foso para poder neutralizar el paso a voluntad. De indudable fortaleza, pues debía soportar el peso de los carruajes, se elevaba a través de unas gruesas cadenas que se recogían mediante unos cilindros de madera a través de las poleas.

Puente Retráctil

Pasarela de madera tendida sobre un foso frente a una puerta, que puede girar hasta la vertical, impidiendo el tránsito y cubriendo el vano de acceso, o retraerse hacia el interior del recinto.

El conjunto de dispositivos destinados a controlar el acceso a una entrada y agrupados genéricamente bajo la denominación de puentes retráctiles, pueden ser clasificados desde el punto de vista de su funcionamiento mecánico, hasta comienzos del siglo XVI en cuatro grupos básicos, deslizantes, izables por torno, basculantes por contrapeso trasero y levadizo por cigoñales; cada uno de los cuales a su vez admite variantes especificas.

El sistema más antiguo y limitado es el deslizante, anterior al siglo XIII y que fue desplazado con la introducción de los tres siguientes más cómodos y rápidos de maniobrar, y que comparten el girar sobre un eje de muñones encastrado sobre sendas ranguas horizontales de piedra, con frecuencia el único rastro de la pesada existencia de un puente retráctil.

El primer puente realmente giratorio fue el izable por torno, introducido hacia 1200 en las fortalezas reales francesas por Felipe II Augusto. Aunque lento y trabajoso de izar por carecer de un lastrado compensatorio, suponía un progreso evidente que encauzaba hacía la introducción a mediados del siglo XIV del contrapeso, bien trasero, en una prolongación del tablero de paso, o en la misma posición pero en los cigoñales de elevación.

El contrapeso necesario para compensar la gran carga del tablero podía obtenerse sincronizando su movimiento con el de otro dispositivo próximo y también pesado, el rastrillo, de forma que el empuje por gravedad del rastrillo en descenso sirviera para contrarrestar el esfuerzo de levantar el puente basculante.

Todo parece indicar que el progreso mayor en orden a la simplificación de la maniobra en los puentes con eje de muñones vino dado por la adopción, hacia fines del siglo XIV, del sistema levadizo por medio de cigonales, muy difundido hasta comienzo del siglo XVI. Estas grandes vigas de madera, provistas del adecuado contrapeso en la cabeza contraria a la de la cadena para la suspensión del tablero, trabajaban por parejas en los puentes carreteros y aisladas en los peatonales, menores y más livianos. Su pasada existencia se detecta claramente en las hendiduras para el encastre de cigoñales que aparecen, encima de las puertas de acceso, en numerosos castillos del siglo XV, particularmente franceses e italianos. Con el perfeccionamiento de la pirobalística el sistema de elevación por cigoñales se hizo excesivamente vulnerable dado su desarrollo a extramuros desprotegido, por lo que se potenciaron los otros sistemas basculantes, de contrapeso interior, que acabaron predominando en la fortificación abaluartada e incluso posterior, generando mejoras substanciales e ingeniosas como el sistema Delille basado en el deslizamiento progresivo de unos contrapesos por sendas pendientes de perfil elipsoidal o el sistema Poncelet, de gran uso entre 1840 y 1875, consistente en un cuidadoso equilibrado entre el esfuerzo de maniobras del puente, progresivo desde la vertical a la horizontal, y su contrabalanceo por medio de cadena de pesados eslabones que van reposando, inertes, en el suelo.

En los reinos peninsulares el puente retráctil nunca alcanzó el auge que en otras zonas de Europa, y los pocos ejemplos constatados corresponden casi invariablemente a pasarelas peatonales al servicio del principio de la compartimentación de la defensa, interiores y no exteriores en plantas altas y no al ras del suelo. En su escasa frecuencia, el sector en el que más probable resulta encontrarlo podría ser el de los accesos a la torre del homenaje desde los adarves contiguos  como en el caso de Iscar (Valladolid 1470)

Del tipo basculante, con alguna modalidad de contrapeso trasero, era el que accedía al homenaje  de Pioz (Guadalajara) desde un patín que arrancaba, contiguo a la puerta, desde el patio de armas.

Puerta

Vano de acceso, que en un recinto fortificado es un punto más débil y comprometido, por lo que concentra la mayor acumulación de recursos de defensa activa o pasiva para dificultar su forzamiento.

Si como en la mayoría de los casos, las circunstancias obligan a renunciar al acceso elevado, cada puerta exterior se convierte forzosamente en un gran quebranto del hermetismo perimetral que debe prevalecer en toda fortaleza, y por tanto se hace acopio en ellas de todos los dispositivos de defensa disponibles para paliar en lo posible su vulnerabilidad congénita. Teóricamente, deberían estar precedidas de barbacana o de antepuerta, foso salvable con puente retráctil, puertas de hojas exteriormente blindadas e interiormente reforzadas con alamudes, dominadas desde arriba con buzones matafuego, ladroneras y/o buhederas y desde los costados por torres de flanqueo, para una vez ingresados en el paisaje de entrada reiterar la alternancia de castrillos u órganos, accesos en recodo, aspilleras laterales, buhederas cenitales, cancelas incombustibles, y demás reparos defensivos.

Los portones, cuyo tamaño y refuerzos hacían alcanzar un peso considerable, siempre estaban firmemente encastrados en ranguas de piedra dura, en ocasiones protegidas contra el desgaste del giro por unos casquillos de hierro embutidos donde alojar los gorrones.

Al reducir la luz del acceso se potencian sus posibilidades defensivas, tal como ocurre con portillos, postigos y poternas, e incluso se adoptan cierres especiales como las puertas de basculamiento superior, a modo de manteletes.

Puerta en codo 

Sistema defensivo que dificulta el asalto a una fortaleza aún cuando se haya podido derribar la puerta exterior. Está formado por una entrada que, a poco de penetrar en el castillo efectúa un giro de 90º, impidiendo la entrada en tropel. En muchas ocasiones el sistema de puerta en codo consta de dos puertas realizadas en paredes contiguas de una misma torre de tal modo que al derribar una, el enemigo se encuentra dentro de un recinto muy reducido, con otra puerta por abatir y con unos defensores que desde el techo, por medio de aberturas preparadas al efecto, les hostigan de forma contundente.

Puerta falsa

Sinónimo antiguo de Poterna, quizás a partir de Bab al Gadr, denominación que recibían en el Occidente musulmán.

Puerta de la traición

Nombre habitual para designar una Poterna al menos desde el siglo XIII.

Puerto fortificado

Conjunto de reparos destinados a guiar, defender y controlar el paso por agua y por tierra a un puerto naval.

Los dispositivos para la defensa debieron ser bastantes frecuentes en los pequeños puertos medievales, dada su doble vulnerabilidad potencial – acuática y terrestre -, y las riquezas que en algunos momentos podían circunstancialmente acoger. El rápido incremento en el arqueo y calado de las naves con la difusión de la navegación oceánica, y de los efectivos en convoyes y flotas, supuso la transformación destructora de la mayor parte de ellos, aunque la conservación ocasional de algunos elementos y la relativa fiabilidad de la iconografía antigua o de las descripciones documentales, permiten reconstruir las características generales de esos puertos.

Además de  malecones torreados y la bocana encadenada, podía haber  un faro fortificado, torre defensiva con un gran fanal de aceite en su terrado.


Pedro Mª Vargas

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