Muralla de Fuentidueña

Nombre: Muralla de Fuentidueña
Localidad: Fuentidueña
Provincia: Segovia
Comunidad: Castilla y León
Tipología: Muralla
Estado: Ruina
Visita: Libre
Localización: Muralla N41 26.435 W3 58.884 – Puerta del Palacio N41° 26.553′ W3° 58.833 – Puerta de Alfonso VIII o de Trascastillo – N41° 26.349′ W3° 58.681′

La muralla de Fuentidueña tiene un recorrido que se adapta al relieve del terreno; desde lo alto del antiguo castillo desciende hacia el oeste a través de un pronunciado desnivel.  En su lado sur el desnivel no es tan importante, ajustándose la muralla a las ondulaciones del terreno. Se interrumpe a su llegada a un salto de terreno que sirve de defensa natural de la villa en todo su anco oeste.

Además del trazado de la muralla más visible, se observa un resto ubicado en el interior del recinto más importante. Se trata de un lugar que no es fácilmente accesible y es difícil determinar qué origen puede tener. Indica tal vez la existencia de un recinto inicial más pequeño, ahora desaparecido.

 

La muralla de Fuentidueña muestra diferentes tramos de muralla que comparten un sistema constructivo similar, pero en los que se pueden observar diferencias en la ejecución y en los medios empleados. Para describir los restos que se conservan, se han identicado tramos de la muralla que poseen características similares en cuanto a estado de conservación, intervenciones o sistema constructivo:

Tramo sur. Este tramo se encuentra en estado de deterioro, algunas partes de la muralla están derruidas, o desaparecidas. En esta zona los muros conservan restos de la argamasa de vertido, y son visibles en el paramento las marcas de las tablas del encofrado. El Castillo se encuentra en la zona sur, y acceder al mismo es difícil, puesto que el recinto está vallado. Desde el exterior se puede apreciar el estado de deterioro. Uno de los muros presenta piedras de sillería, con un relleno interior.

   

Tramo sureste. Esta zona, junto a la puerta de Alfonso VIII, muestra un estado de conservación bueno. Puntualmente, son visibles partes reparadas de forma aislada. En el paramento exterior se observa un interés en la elección de mampuestos colocados en hiladas en cada uno de los cajones. Hacia el interior, el mismo tramo de muro presenta otro acabado, menos pétreo, donde son visibles los cajones y las marcas de las tablas del encofrado. Esta parte de la muralla presenta cubos de planta rectangular hacia el exterior. En este caso la unión entre cubos y muralla es más sólida. La continuidad en las bandas del encofrado entre el lienzo de muralla y el cubo indica que pudieron realizarse conjuntamente.

   

Tramo suroeste. Este tramo no ha sufrido intervenciones de restauración y se observan diversas patologías, principalmente desprendimiento de material en la coronación y en la base del muro. En este tramo la piedra de los cajones es muy visible y de grandes dimensiones. Se observa que ha sido elegida y colocada con el objeto de ofrecer al exterior la cara más regular. Este tramo posee cubos de muralla de planta circular a lo largo de su recorrido. Es visible en unión de los mismos con el muro que fueron adosados posteriormente a la muralla. En la imagen también se puede ver que estos cubos son macizos. El sistema de construcción es el mismo que el de la muralla, con bloques encofrados. Es probable que se realizaran en primer lugar el muro exterior mediante los cajones y que posteriormente se rellenara el interior con un vertido de piedras, tierra y cal.

Tramo restaurado de la zona oeste. La zona cercana al Hospital de la Magdalena se encuentra consolidada, la coronación se ha detenido, y el paramento se ha revocado. En esta zona las marcas que revelan el sistema constructivo quedan camufladas. Existe un cubo de muralla en esta zona que parte con sección rectangular y a partir de uno o dos metros continúa con sección circular.

   

Tramo urbano. En la zona norte la muralla discurre junto al actual caserío y algunas edificaciones se adosan a la muralla. La muralla en esta zona se encuentra modificada por las edificaciones adosadas, se han abierto huecos, y se han reparado paramentos con distintas técnicas en función de las viviendas restauradas.

La muralla cuenta con tres puertas de acceso que todavía se conservan. En la parte norte, donde se halla el caserío, se encuentra la Puerta del Palacio. Más al este, integrada a su vez en la edificación del pueblo se sitúa la Puerta de la Calzada. En el sur, junto a la iglesia de San Martín, se encuentra la tercera puerta, denominada puerta de Alfonso VIII.

La puerta del Palacio toma su nombre por la proximidad del Palacio de los Condes de Fuentidueña, que se construyó junto a ella. Se conserva solamente un torreón de planta circular. Es posible que originalmente este torreón formara parte de una puerta anqueada por este y un segundo torreón, hoy desaparecido. Las juntas, llagas e imperfecciones del torreón existente se encuentran revocadas con materiales modernos. No es posible determinar a simple vista si el sistema constructivo es de mampostería de piedra o si se ha empleado la técnica del tapial. Las dimensiones del cubo y su semejanza con el resto de la muralla hacen pensar que probablemente se haya empleado la misma técnica en su construcción.

La puerta de la Calzada es de menor entidad y conserva un arco de acceso rebajado. Se encuentra consolidada y revocada con materiales modernos. Queda oculto el sistema constructivo, pues no es posible determinar a simple vista si se trata de una mampostería de piedra o si se han empleado técnicas similares a las del resto de la muralla, como la técnica del tapial. Se observan las esquinas reforzadas con sillares. Esta puerta está construida en sentido perpendicular al trazado de la muralla generando un quiebro en la misma, probablemente con el objeto de facilitar la defensa de este acceso.

La puerta de Alfonso VIII o de Trascastillo es tal vez la más conocida de la villa. Se compone de dos grandes torreones apostados a cada lado del arco de paso. El arco muestra un rebaje en su altura. La puerta se construye con sillarejo, reforzadas las esquinas con sillares. La base de los torreones muestra una mampostería encintada de ladrillo y piedra. Alonso Zamora (2005) considera que esta parte es la más antigua que existe de la muralla. Esta puerta posee características que la diferencian del resto de la muralla, llama la atención su geometría precisa en contraste con la irregularidad de los lienzos; del mismo modo, sólo se observa el empleo de sillería en esta puerta.

Pedro Mª Vargas

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