Muralla de Sepúlveda

Nombre: Muralla de Sepúlveda
Localidad: Sepúlveda
Provincia: Segovia
Comunidad: Castilla y León
Tipología: Muralla
Estado: Ruina
Visita: Libre
Localización: N41 17.925 W3 44.949

La muralla de Sepúlveda se asienta sobre un amplio farallón calizo entre los ríos Caslilla y Duratón, donde se encuentra el núcleo principal de Sepúlveda. La muralla refuerza los puntos más vulnerables que la topografía pudiera dejar al azar y en los que se sitúan los diferentes accesos al interior de la Villa. A este respecto, Julio Valdeón incluye Sepúlveda entre las ciudades surgidas en la Extremadura Castellana que fueron creadas por razones militares, como Segovia, Ávila o Salamanca.

De este recinto murado llama la atención que parte de su superficie no está ocupada por el caserío de Sepúlveda, aunque esto no debió de ser siempre así, a juzgar por los restos de varias iglesias en el cerro de la Somosierra y su ladera SW. como son las de San Pedro, San Juan o San Andrés, corroborado este dato, además, por la documentación escrita.

Sin embargo, este hecho no es exclusivo ni extraño, dándose en otros asentamientos medievales, la población original se estableció en barrios más o menos aislados por todo el perímetro interior. Sin embargo, en la actualidad, la población se localiza en un extremo del espolón, entorno a una iglesia románica, siendo éste, posiblemente, el asentamiento más próximo a Sepúlveda donde se da también esta circunstancia.

Esta meseta actualmente despoblada que tanto ha dado que hablar, esconde en su subsuelo un importante yacimiento arqueológico, denominado La Somosierra, con adscripciones culturales que abarcan, por ahora, la Edad del Bronce, la Segunda Edad del Hierro, Edad Media y Moderna, sin olvidarnos de elementos singulares y atractivos que se observan en superficie, como el antiguo cementerio de la Villa, donde se encuentra además, los restos de la iglesia de San Pedro y la cercana Puerta de la Fuerza, acceso al recinto murado por el lado NW.

La muralla tuvo varias puertas y postiguillos, junto con sus caminos y puentes de acceso y un elemento característico que preside la plaza de España, El Castillo. Cerca de él, y en las cotas de descenso hacia el valle del Caslilla, al SE del Conjunto Histórico, se encuentran una serie de calles pequeñas, cortas y laberínticas, popularmente conocidas como “Los Codos” y que están relacionadas con la población judía que habitó Sepúlveda antes de su expulsión (1468) y cuyos restos también se pueden observar en otros puntos de la Villa.

La muralla se trata de una construcción asentada sobre un espolón rocoso bordeado por el Caslilla al sur, y por el río Duratón al norte, describiendo una topografía con grandes cortados que permitirían su defensa al modo natural, reforzando las zonas más vulnerables, ya sea por un acceso más fácil y que coincidirían con las entradas al recinto o por torrenteras que parte de la zona más alta de Sepúlveda. Se distinguen dos periodos constructivos significativos, uno anterior al s. XI, y otro en el último tercio del s. XI.

A grandes rasgos su descripción es la siguiente partiendo de la plaza del Trigo, donde se situaba la puerta de la Villa, demolida en el año 1952 para permitir el paso del autobús de línea. Ésta debió coincidir con la alineación del edificio de la cárcel, situado inmediatamente al noroeste de la mencionada puerta, hasta entroncar con el muro meridional del castillo.

Los Arcos de la Judería pertenecían a la muralla, considerandose como la entrada al barrio de la judería, muy próxima a la Iglesia de Santiago. Los judíos fueron expulsados de Sepúlveda en el año 1.468, separando la cultura cristiana de la judía, por ello más tarde se adornaron con unas bolas de granito sobre unos capiteles colocados de forma geométrica sobre los arcos.

A través del tramo conocido como la Barbacana, se llega a la puerta del Ecce Homo o del Azogue, situada al final de la Calle Barbacana. En esta calle se encuentra uno de los lienzos mejor conservados de la muralla, construcción árabe datada del siglo X, aunque cuenta con modificaciones posteriores. Este tramo de la muralla desemboca en la Puerta del Azogue, palabra que significa mercado, por lo que se ha interpretado que en las proximidades de esta puerta se ubicaría el mercado intramuros.

Cuenta con dos cubos cuadrangulares y tendría un arco exterior, hoy desaparecido, a excepción de los dos salmeres, integrados en los dos cubos. A continuación, estaría el muro del portón delimitado por el arco intermedio, conservado en la actualidad. Intramuros, la puerta cuenta con una bóveda de cañón. Puerta románica arco de medio punto entre dos cubos, con sillares en los laterales, procedentes de la antigua ciudad romana de Los Mercados en la vecina Duratón. Se observa el ensamblaje de los mismos, la robustez y fortaleza que transmite. Por esta puerta entrarían los caminos procedentes del este de Sepúlveda.

Tambien es conocida como Arco del Ecce Homo porque hasta el siglo XIX había una representación de Cristo como Ecce Homo, es decir Cristo con las heridas de la pasión presentado ante la muchedumbre por Poncio Pilatos.

Arrancando del cubo NE. De la puerta del Ecce Homo el trazado planta algunas dudas, planteando desde el Plan Director, dos alternativas hasta entroncar con la c. / del Vado. a.- Hasta la torre de la iglesia de San Justo, y desde allí enlazar con los restos de la c. / Del Vado. b.- partiría un lienzo dirección este hasta enlazar con los restos de la c. / Del Vado.

Siguiendo hacia el NE. se hace más acusada la pendiente de la ladera hacia el valle, encontrando entre la calles del Vado y del Postiguillo, un segmento de muralla que al interior está colmatada, mientras que al exterior presenta un alzado en buenas condiciones, con tres cubos cuadrados de escaso desarrollo al exterior, unidos entre sí por un lienzos de sillería en las hiladas inferiores y de mampuesto en las superiores.

Puerta del Postiguillo_3461

Al concluir la calle del Postiguilo, se encuentra la Puerta del Postiguilo, partiendo un lienzo dirección E. rematando con un cubo de planta cuadrada. Es uno de los mejores tramos conservados de la muralla, a finales del siglo IX o principios del siglo X, aunque la parte superior de los muros corresponde a recrecidos de épocas posteriores. A los lados de la puerta se situan dos cubos de piedra de planta rectangular. El último cubo, cierra directamente sobre el cortado vertical del Duratón, que con sus cerca de sesenta metros, hace de fortaleza natural con sus 60 metros de caida, lo que hace innecesaria cualquier tipo de fortificación. Galeria

A partir de aquí existen restos de mampostería que se ciñen al cortado natural hasta llegar a la puerta del Vado, mencionada por primera vez en 1520. A esta puerta se llega través de un camino parcialmente tallado hasta llegar al barrio de San Millán. En esta puerta se han considerado dos elementos singulares, uno a unos 80 m al W. de la puerta del Vado, que podría ser una defensa interior, y por otro, y relacionado con el sistema defensivo, una estructura con forma de proa, quizá como torreón interior para controlar el acceso y reforzarlo.

A partir de este acceso desaparece la muralla a excepción de un punto situado cerca de la iglesia de la Peña y próximo a un camino tallado parcialmente en la caliza y que sube hacia el espolón que se dibuja por este lado, podría tratarse, casi con seguridad del Pontón de la Peña o del Castrón, mencionado en la documentación en 1534.

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Siguiendo hacia el W. durante casi un kilómetro de distancia, se llega a la Puerta de la Fuerza, se tienen noticias desde 1505, Es la puerta más alejada del núcleo urbano actual, rodeada de naturaleza y de campos de cereal, por ella entraban desde el noroeste, formando parte de la ruta de Sepúlveda a Peñafiel. Se trata de un camino que llega y parte desde el fondo del valle del Duratón, salvado por el puente de Picaza. El camino es ancho y está empedrado, permitiendo el acceso de carros.  Se trata de una puerta románica con arco central de medio punto, flanqueado por cubos de planta rectangular. Construida sobre basamentos árabes en el siglo XI, dando acceso a dos barrios ya desaparecidos: de San Pedro, ubicado donde se encuentra el cementerio, y el de Santa Eulalia, donde ahora se alza el juego de pelota. Galeria

Postigo de la Perejila_3489

Hacia el noroeste siguen las defensas construidas hasta el ángulo noroccidental del espolón, reproduciendo en planta el perfil del farallón calizo hasta llegar a los acantilados más escarpados del valle por este lado, donde no se observan fábricas defensivas, aunque a 300 metros quedan restos asociados al Postigo de la Perejila, aunque los estudio publicados sobre la muralla lo atribuyen a un paso secundario. Sólo queda una pared y algunos restos de los muros de defensa de la ciudad, apoyados directamente sobre el sustrato calizo.

Siguiendo el borde del escarpe, se llega al valle del Caslilla y con el cambio de dirección, a lo que queda de la Puerta o Postiguillo de la Guerrilla, denominada así ya en 1505, y denominada también Puerta del Castro o de Sopeña. A ambos lados de ella se conservan restos de lienzo apoyados directamente sobre el sustrato caliz. Galería

Siguiendo hacia el este llegamos a la Puerta de Duruelo o de Duruela, situada bajo la carretera SG-233, permitiendo el acceso desde los caminos procedentes del sur y desde la misma Segovia. Sigue el mismo esquema que las anteriores, si bien, se encuentra bastante alterada por diversas intervenciones. Formada por un arco de medio punto con cubos rectangulares a los lados, se encuentra a la entrada del Barrio de San Andrés, cerca de la orilla del río Caslilla antes de su desenbocadura en el Duratón. Galería

La puerta del Río se sitúa en el extremo oriental del borde sur, en un quiebro y cambio de dirección de la muralla, repitiéndose desde fecha muy reciente (1520) su ocupación como vivienda en la planta superior (Ecce Homo, Villa). Por ella accederían los viajeros procedentes del suroeste.

Se aprecia como una parte está salvada por la roca y el resto, una vez perdido su uso defensivo se ha incorporado al caserío segoviano, bien como fachada a las casas (calles de Barrio Nuevo y de los Fueros, primero) o como muro de cierre a propiedades y jardines.

Su esquema compositivo es el mismo, dos cubos cuadrangulares que enmarcan el arco de medio punto. Éstos están unidos por un lienzo de dos hojas, siendo la exterior de sillarejo.

Es una de las mejor conservadas de Sepúlveda y sirve de mirador con vistas a las huertas y al cañón del río Caslilla. Junto a ella podemos ver una hornacina que contiene una imagen de la Virgen de las Pucherillas, se cree que recibe ese nombre, porque tradicionalmente se iluminaba esta imagen introduciendo velas en pequeños pucheritos de barro. Galería

Finalmente esta puerta uniría con la desaparecida de la Villa, encontrándose entre medias un torreón convertido hoy en vivienda y la muralla formando parte de las casas que se alinean con ella (c. / Bajada de San Esteban), apoyando su perimetral exterior sobre ella, describiendo una inflexión a la altura de la Bajada de los Bueyes, siendo muy difícil seguir su rastro en esta zona debido a las obras de la SG-233 a su paso por este punto.

Las evidencias materiales de estos siglos se dejan notar en la fábrica de la muralla, que según los datos extraídos del trabajo sobre la muralla sepulvedana de Aymerich, Tardio y Zamora, realizan una individualización de los restos de los aparejos que se localizan en la construcción defensiva en la actualidad, dividiéndolos en dos tipos, denominados A32 y B33, proporcionándoles éstos una cronología en la que afirman que entre las fechas de la actuación de Alfonso I (746) y el posible ataque cristiano del 935, los musulmanes fortificaron la Villa con aparejo de tipo A. Sin embargo, la toma de Fernán González no tuvo casi incidencia, mientras que con los ataques de Almanzor se debieron producir importantes daños en la construcción (979 y 984). Identificando el aparejo de la antigua iglesia de San Andrés con los inicios del s. X y principios del XI, como aparejo propio de arquitectura militar árabe.

Con Sancho García se inicia una etapa de enriquecimiento en la que se usará el aparejo tipo B. En definitiva, estos investigadores hablan de dos posibles momentos en el conjunto defensivo de Sepúlveda. La primera, árabe, fechado entre s. IX o X y la segunda, cristiana, con una cronología en torno al 1063.

Fuente

Plan especial del conjunto histórico de la Villa de Sepúlveda (Yolanda – Gema Rodríguez Muñoz, Arquitecta e Isabel Marqués, Arqueóloga)

Pedro Mª Vargas

www.castillosdelolvido.com