Plazuela de los Caños del Peral

Nombre: Plazuela de los Caños del Peral
Localidad: Madrid
Comunidad: Madrid
Tipología: Estructura hidráulica
Estado: Yacimiento arqueológico
Visita: Estación de metro de Ópera, viernes, sábados y festivos, de 11 a 14 h. 913 798 800
Localización: N40° 25.090′ W3° 42.557′

El contexto histórico

Son varios los siglos de historia que esta plaza ha visto discurrir desde el momento en que se erigió la fuente de los Caños del Peral.

El proceso de configuración que daría lugar a la actual Plaza de Isabel II se inicia a mediados del siglo XVI con el traslado de la Corte de Felipe II a Madrid. De este modo comienza la ordenación y adecuación del entorno del Alcázar.

La fuente de los Caños del Peral se construyó a finales del siglo XVI, luego de canalizarse el manantial de aguas gordas que existía en las proximidades del arroyo del Arenal. La fachada monumental de sillares almohadillados de granito se erigió siguiendo el estilo renacentista imperante en la época. Su localización en la parte baja del barranco del Arenal, muy próximo al paso del arroyo, provocaba que riadas de barro e inmundicia anegaran los caños. Este hecho determina la construcción de altos muros configurando un espacio rectangular, la Plazuela de los Caños del Peral

En este mismo siglo, el arroyo del Arenal sería progresivamente canalizado con el fin de facilitar la urbanización del entorno del barranco. A tal efecto se construye una galería subterránea, que con el tiempo pasaría a formar parte del sistema de saneamiento de la ciudad, la Alcantarilla del Arenal.

A comienzos del siglo XVII tiene lugar la construcción del Viaje de Agua de Amaniel, cuya finalidad era proporcionar agua potable a las dependencias del Alcázar. Para salvar en su recorrido el barranco excavado por el arroyo del Arenal se construye un sistema de arcadas, que además permitía mantener la correcta nivelación de los encañados.

La colmatación del barranco del Arenal y la ejecución de sucesivos proyectos de reforma del entramado urbano elevaron el nivel de la plaza de forma artificial hasta alcanzar la cota actual, favoreciendo la conservación de estos elementos.

La intervención arqueológica

Los trabajos de seguimiento arqueológico y paleontológico, aso- ciados al Proyecto de implantación de nuevos ascensores en la es- tación de Metro de Ópera en Madrid, pusieron de manifiesto en el año 2009 la presencia de restos del antiguo entramado urbano de la desaparecida Plazuela de los Caños del Peral, actualmente Plaza de Isabel II.

La finalidad de los trabajos ha sido realizar un control arqueológico de todos los movimientos de tierra derivados de la construcción de las estructuras necesarias para la ampliación y mejora de la estación, con los objetivos de localizar, registrar, documentar, recuperar y conservar los restos de interés histórico y/o arqueológico que pudieran hallarse.

La excavación arqueológica llevada a cabo a 8 metros de profundidad, coincidiendo con el segundo nivel de losa de la estación, se ha realizado aplicando el método estratigráfico hasta alcanzar los niveles geológicos estériles.

Pese a las profundas alteraciones producidas en el subsuelo de la plaza a lo largo de los siglos, se ha descubierto en la presente intervención un tramo de acueducto del Viaje de Agua de Amaniel, parte del recorrido de la Alcantarilla del Arenal, y la casi totalidad de la antigua Fuente de los Caños del Peral, identificada parcialmente en el año 1990.

Las actuaciones arqueológicas, amparadas por el marco legal de la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, han sido supervisadas y autorizadas por la Dirección General de Patrimonio His- tórico y promovidas por Metro de Madrid.

Musealización de los restos

La importancia histórica de los hallazgos y la voluntad de preser- varlos en su localización original, ha impulsado un ambicioso proyecto museográfico integrado en la propia estación de Ópera. Al tratarse de hallazgos sobrevenidos a las obras, Metro de Madrid ha destinado un área expositiva en el lugar en el que fueron realizados los descubrimientos arqueológicos.

Los restos monumentales, ahora visitables, han tenido que ser extraídos de su ubicación original, en un desmontaje controlado, a fin de adecuar el espacio para su musealización. Una vez instalados de nuevo, han sido sometidos a una exhaustiva limpieza, restauración y consolidación.

El proyecto de musealización ha valorado en primer lugar las condiciones de exhibición de los elementos inmuebles, convirtiéndolos en protagonistas absolutos del espacio, al mostrarlos como si de esculturas monumentales se tratase. Para su mejor comprensión, el discurso expositivo se complementa con distintos recursos: paneles explicativos y la retroproyección de audiovisuales dirigidos a públicos de diferentes edades.

Con esta instalación museográfica, Metro de Madrid en colaboración con la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, pretenden acercar y dar a conocer a los ciudadanos las estructuras hidráulicas que configuraron en el pasado la Plazuela de los Caños del Peral.

Fuente: Tríptico Musealización Ópera