Torreón de Busto de Bureba

On by Pedro Mª Vargas



  • Nombre: Torreón de Busto de Bureba, Torreón de la iglesia de San Martin
  • Localidad: Busto de Bureba
  • Comarca: La Bureba
  • Provincia: Burgos
  • Comunidad: Castilla y León
  • Tipología: Torreón
  • Estado: Bueno
  • Visita: Exterior


La localidad de Busto de Bureba aparece citado el pueblo a mediados del s. XI cuando el abad de Oña recibe diversos bienes, entre ellos la iglesia de San Martín. Desde su fundación debió de tener cierto sentido es­tratégico para controlar los caminos citados, como re­cuerda el topónimo “los Arcellares”.

Consta que al menos desde la segunda mitad del s. XI la Casa de Lara tenía intereses económicos en el pueblo. En 1333 los partidarios de D. Juan Núñez de Lara “esta­ban mucho enfortalescidos et bien bastecidos» en su cas­tillo. El mismo día y año (14 de junio de 1335) en que el rey cercaba de nuevo a D. Juan en Lerma y mandaba asediar sus lugares de Villafranca y Busto: “Et otrosí mandó a Gonzalo Ruiz de la Vega, Mayordomo de Don Fadrique su fijo, et con él los vasallos de Don Fadrique, que pusiesen real cerca de Busto, porque Lope García de Salazar et algunos vasallos de Don Juan Núñez, que estaban en aquel logar, non saliesen a robar, nin a facer mal nin daño en la tierra.” El rey visitó personalmente el cerco. “En este tiempo los de la villa de Busto, siendo mucho afincados de los que los tenían cercados por mu­chas maneras, lo uno porque en las peleas que ovieran, eran muchos muertos et feridos de los del logar; et otrosí aviales fallescido el pan et las otras viandas: et por esto enviaron un ome al real a Lerma… et estonce el es­cudero dixo a los que estaban y, que dixiesen a Don Joan Núñez, que los que estaban en el logar de Busto eran lle­gados a tan grand afincamiento, que si Don Joan Núñez non les enviase acorro alguno, que ellos non podían estar más en aquella villa. Et con esto se fué de allí aquel escu­dero: et luego a pocos de días los que estaban en Busto entregaron la villa a Gonzalo Ruiz de la Vega, et a los otros vasallos de Don Fadrique fijo del Rey, que la tenían cercada”. El pueblo revirtió a la corona con la desaparición del último Lara. En el reparto de 1354, tras el secuestro de Pedro I en Toro, el infante D. Juan quedó con Vizcaya y Lara pero no con Busto, pues, se­gún Lope García de Salazar, pasó a Diego Pérez Sar­miento. La noticia, sin embargo, no es muy segura. Posteriormente fue reclamado por la condesa Dª Ma­ría Lara y de la Cerda como componente del condado de Lara.

La fortaleza se alzaba en un montículo en el centro­oeste del pueblo. Una cerca abarcaba el perímetro del cerro, de la que no queda nada. El conjunto debió de ser realmente fuerte para poder resistir varios meses de asedio, como ya se ha indicado. Hoy día sólo queda la torre de la iglesia, construida posteriormente aprove­chando parte de aquella fortaleza. Mide 8,30 por 7,30 metros de lado y 1,70 de grosor. Es una mezcla de cal, cascote y tierra apisonados que forman un mortero muy duro. Se le ha añadido un remate para las campa­nas. En algunos lados se ven los agujeros de la horma. Posee una puerta al Sur. El conjunto de la torre tiene líneas apiramidadas. Las semejanzas con la de Grisa­leña son muchas.

A mediados del siglo pasado se aseguraba que el cas­tillo era “de tiempo de los moros” y que aún eran perceptibles el foso y contrafoso. En 1460 era su alcaide Martín Ruiz de Caycedo y a fi­nes del s. XV Gómez García de Salazar. También tuvo cerca. En 1323 se nos habla de la “puerta de fondón de la villa”. 1

La torre es hoy campanario de la iglesia parroquial se alza en lo alto del pueblo y hoy en día está reconstruida. Es de planta rectangular de 8,30 por 7,30 y gruesos muros de hasta 2 m. de espesor con tres contrafuertes en sus esquinas. Su fábrica es de una mezcla de cascote, cal y tierra aprisionada. Se observan algunas ventanas pequeñas y cuadradas y una circular rodeada por tejas al oeste. Se accede a ella por un pequeño postigo en su lado oeste. En su interior quedan algunos mechinales en los que se sustentaban sus pisos.

María, hija de Juan I, recibió el pueblo que por su matrimonio con Juan Alfonso de Haro, lo heredó su hijo Diego de Haro. Tanto éste como su hijo Juan legaron diversos bienes para el hospital que el primero había mandado construir. Tras pasar por las manos del duque de Frías, y los condes de Osorno y de Salazar, pasó a los Velasco. Todavía quedan restos del hospital mandado construir por Diego de Haro, en lo que es el antiguo cementerio del pueblo. 2

Bibliografía: 1 Arquitectura fortificada en la provincia de Burgos. Inocencio Cadiñanos Bardeci. 2 Catálogo de fortificaciones medievales de la Bureba. Ricardo Cuesta Juarrero

Galeria 1

N42 39.573 W3 15.980

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