Sobre una meseta rocosa que domina las aguas serpenteantes del río Alberche, se alza imponente el Castillo de Escalona, una de las fortalezas más extraordinarias de España. Tras un milenio en manos privadas, este testigo silencioso de la historia medieval castellana ha abierto por fin sus puertas al público, marcando un hito sin precedentes. No es solo un castillo: es la materialización de los sueños de poder, la cuna de una corte legendaria y el último refugio de uno de los hombres más poderosos de la Edad Media española.
Situado en la villa toledana de Escalona, declarado Bien de Interés Cultural, este extraordinario conjunto arquitectónico combina una fortaleza militar casi inexpugnable con un palacio de lujo sin igual. Desde sus torres de 22 metros de altura, las vistas se extienden por los valles del Alberche, recordando que desde aquí se controlaba uno de los pasos estratégicos más importantes entre Ávila y Toledo.
Una historia forjada en piedra y sangre
Los cimientos de una leyenda
La historia del Castillo de Escalona comienza hace casi mil años, cuando estas tierras formaban parte del reino árabe de Toledo. En 1083, el rey Alfonso VI las conquistó para Castilla, ordenando que se levantase una fortaleza en lo alto del risco sobre el Alberche. Aquél fue el origen del castillo que conocemos hoy, construido sobre los cimientos de una antigua fortificación romana que había sido ocupada por los musulmanes.
Durante los doscientos años siguientes, el castillo fue decisivo como defensa contra los ataques de almorávides y almohades en 1131, 1137 y 1196. La fortaleza soportó los embates de los ejércitos musulmanes que intentaban reconquistar las tierras perdidas, convirtiéndose en un bastión impenetrable de la cristiandad.
En 1281, Fernando III donó la fortaleza y la villa de Escalona a su hijo, Manuel de Castilla, hermano de Alfonso X. Fue entonces cuando el infante don Juan Manuel, nieto de Fernando III y autor de «El Conde Lucanor», heredó el señorío y comenzó a transformar la ruda fortaleza militar en algo mucho más grandioso.
La época dorada: la Corte de los Prodigios
Pero fue en el siglo XV cuando el Castillo de Escalona alcanzó su máximo esplendor. Cuatro señores iban a convertir el Castillo de Escalona en una auténtica Corte de los Prodigios, siendo el más famoso de todos Álvaro de Luna, condestable de Castilla y hombre más poderoso del reino tras el rey Juan II.
Álvaro de Luna llegó a ser condestable de Castilla, maestre de la Orden de Santiago y valido del rey Juan II de Castilla. Cuando recibió Escalona, mandó remodelar intensamente el castillo en 1435, contratando incluso técnicos alemanes para adecuarlo a los avances poliorcéticos de su época, especialmente a la artillería.
El cronista de la época escribió que el Castillo de Escalona era «la casa más principal que había en España». Y no exageraba: en su interior brillaba la corte más asombrosa de Castilla, donde se reunían poetas, artistas, nobles y eruditos. El condestable había logrado crear un palacio de lujo inimaginable, protegido tras las murallas de una máquina de guerra casi perfecta.
El trágico final del condestable
La historia del Castillo de Escalona está indisolublemente ligada al destino trágico de Álvaro de Luna. El 4 de abril de 1453, Álvaro de Estúñiga detuvo al condestable por orden del rey en Burgos y fue trasladado al castillo de Portillo. Su esposa Juana Pimentel y su hijo Juan de Luna se refugiaron en Escalona, desde donde pidieron ayuda al Papa.
El 2 de junio de 1453, fue decapitado en cadalso público en la plaza Mayor de Valladolid. La noticia llegó a Escalona como un rayo. Juana Pimentel, al conocer la ejecución de su marido, abandonó la resistencia y rindió el Castillo de Escalona a las tropas reales. A partir de entonces, firmaría todos sus documentos como «La triste condesa», testimonio eterno de su dolor.
Guerra y renacimiento
Durante el siglo XV, la localidad fue uno de los principales escenarios de los enfrentamientos internos en el reino castellano, incluyendo las luchas entre los partidarios de Isabel la Católica y los de Juana la Beltraneja. El castillo cambió de manos varias veces hasta llegar a los marqueses de Villena.
Durante la Guerra de la Independencia fue incendiado por las tropas francesas bajo el mando del mariscal Soult, lo que inició su lenta ruina. Durante dos siglos permaneció abandonado, hasta que a finales del siglo XX una particular, Victoria González Choren, adquirió los restos y los restauró parcialmente, salvando al castillo de su destrucción total.
Arquitectura que desafía los siglos
Un diseño militar revolucionario
El Castillo de Escalona no es solo hermoso: es una lección magistral de arquitectura defensiva medieval. En esta máquina de guerra perfecta se observan todos los desarrollos de dos mil años de fortificación: foso, escarpa, contraescarpa, doble muro dotado de poderosas albarranas, coracha, amplios aljibes, puente levadizo.
La fortaleza llegó a tener un diseño tan preciso que ningún ejército la pudo asaltar nunca. Los arquitectos medievales crearon seis mecanismos defensivos ingeniosos que aún hoy pueden apreciarse:
El foso empinado hacía prácticamente inaccesibles las murallas. Las torres atacantes estaban diseñadas para hostigar al enemigo incluso por la espalda. El puente levadizo protegía la entrada principal y podía destruirse en caso de asedio. Los pasadizos secretos permitían movimientos ocultos de los defensores. Las canalizaciones subterráneas garantizaban el suministro de agua durante los asedios. La doble muralla con torres albarranas creaba múltiples líneas de defensa.
La torre del homenaje: símbolo de poder
La robusta torre del homenaje del palacio es la estructura que más destaca de todo el conjunto. Su planta es cuadrada, tiene 22 metros de altura, y está cerrada por un rastrillo y buharda. Desde lo alto de esta torre, el condestable Álvaro de Luna dominaba visualmente todo el valle del Alberche, recordando a propios y extraños quién era el señor de estas tierras.
Estaba formada por diversos pisos y un sistema de accesos muy complicado que hacían muy difícil la entrada al recinto. Cada nivel tenía una función específica: las plantas inferiores servían como almacenes y armería, mientras que las superiores albergaban las estancias nobles y la cámara del señor.
Un palacio mudéjar extraordinario
El castillo se compone de la fortaleza propiamente dicha y de un extenso palacio mudéjar. Su zona interior está dividida en dos partes claramente diferenciadas: la Plaza de Armas que está rodeada por la fortaleza y el Palacio de forma cuadrada que está más al sur. Las dos partes están separadas por el Patio del Honor.
El palacio mudéjar, construido en ladrillo con decoraciones de yeso y azulejos, representaba el refinamiento oriental adaptado al gusto castellano. Sus salones albergaron bibliotecas, capillas, comedores señoriales y estancias privadas donde se desarrollaba la vida cortesana más sofisticada de la época.
El estado actual: ruinas con alma
Hoy día está en ruinas aunque ha sido restaurado en parte. A pesar de los destrozos, el castillo es tan hermoso que no decepciona. Caminar por sus pasillos es sentir el peso de la historia bajo los pies. Las piedras hablan de batallas, intrigas palatinas, amores cortesanos y tragedias shakespearianas.
Los muros conservan aún la solidez que los hizo inexpugnables. Los arcos mudéjares mantienen su elegancia milenaria. Y desde las almenas, las vistas del valle del Alberche siguen siendo tan espectaculares como cuando el condestable las contemplaba planificando el futuro de Castilla.
El castillo hoy: un sueño hecho realidad
Un acontecimiento histórico
El Ayuntamiento de Escalona ha cumplido el sueño de generaciones y generaciones de escaloneros y escaloneras comprando el castillo de la localidad. En octubre de 2024, tras una negociación de años, el consistorio adquirió la fortaleza por 850.000 euros, financiados con fondos propios.
El sábado 26 de abril de 2025, el Castillo de Escalona abrió sus puertas al público por primera vez en mil años. Durante el fin de semana inaugural se celebraron jornadas de puertas abiertas gratuitas que permitieron a vecinos y visitantes explorar por primera vez este tesoro histórico.
Visitas guiadas: reviviendo la historia
A partir de entonces, se organizan visitas guiadas de miércoles a domingo, con una duración aproximada de dos horas. Las visitas tienen un costo simbólico de 3 euros, siendo gratuitas para los menores de 9 años y portadores de la tarjeta ViveEscalona.
Horarios de visita:
- Miércoles a viernes: 13:00h (miércoles también a las 16:30h)
- Sábados: 10:00, 11:30, 13:00 y 16:30h
- Domingos y festivos: 10:00, 11:30 y 13:00h
Tarifas:
- General: 3€
- Reducida: 2€ (menores de 16 años, personas con discapacidad, pensionistas, grupos de más de 10 personas)
- Gratuita: Menores de 9 años, portadores de la tarjeta ViveEscalona
Reservas y contacto
Teléfono: 925 78 09 42
Email: [email protected]
Reservas online: Se pueden adquirir entradas a través de plataformas digitales como BandoTicket
Proyectos de futuro
La idea es abrir el castillo al pueblo y a los visitantes de Escalona y hacerlo compatible con esa actividad empresarial y turística. El ayuntamiento baraja convertirlo en un complejo turístico que podría incluir:
- Centro de Interpretación Histórica con exposiciones permanentes
- Hospedería integrada en la Red de Hospederías de Castilla-La Mancha
- Centro de eventos para celebraciones y congresos
- Restaurante con gastronomía histórica medieval
Información práctica para visitantes
Cómo llegar
En coche desde Madrid (80 km):
- Autopista A-40 dirección Toledo
- Salida hacia Maqueda/Escalona
- Seguir indicaciones a Escalona (15 minutos desde la autopista)
- Aparcamiento gratuito en el centro del pueblo
En coche desde Toledo (44 km):
- Carretera A-40 dirección Maqueda
- Salida hacia Escalona
- Tiempo aproximado: 45 minutos
En transporte público:
- Autobús desde Toledo: conexión con transbordo en Torrijos (duración aproximada 2 horas)
- Líneas de autobús operadas por Autocares Álvarez Hnos
- Consultar horarios actualizados en la estación de autobuses
Mejores épocas para visitar
- Primavera (marzo-mayo): Temperaturas suaves, campos verdes
- Otoño (septiembre-noviembre): Colores dorados, clima perfecto para caminar
- Invierno: Menos masificado, luz especial para fotografía
- Verano: Visitas temprano en la mañana para evitar el calor
Duración recomendada
- Visita guiada completa: 2 horas
- Exploración libre exterior: 30-45 minutos
- Visita completa del pueblo: 3-4 horas
Servicios disponibles
- Restaurantes: Mesón El Lazarillo (Plaza Infante don Juan Manuel 19)
- Oficina de Turismo: Plaza Mayor (información y folletos)
- Tiendas de recuerdos: En el centro histórico
- Baños públicos: Disponibles en la zona turística
Alojamiento cercano recomendado
- Hotel rural en Escalona: Varias casas rurales en el centro histórico
- Parador de Maqueda (15 km): Lujo histórico en castillo restaurado
- Hoteles en Toledo (44 km): Amplia oferta hotelera en la ciudad imperial
5 consejos imprescindibles para tu visita al Castillo de Escalona
- Llega 10 minutos antes del inicio de la visita guiada para no perder la entrada
- Usa calzado cómodo con suela antideslizante para caminar por las piedras históricas
- Trae cámara de fotos – está permitido fotografiar durante la visita
- Respeta las normas – no toques los elementos arquitectónicos para preservarlos
- Combina con los Miradores del Alberche para las mejores vistas panorámicas del castillo
Explorando los alrededores
El encanto de Escalona
Escalona fue declarada Pueblo Mágico de España en 2022, y pasear por sus calles es un viaje en el tiempo. El trazado medieval se conserva intacto, con casas señoriales, iglesias góticas y plazas porticadas que mantienen el sabor de los siglos pasados.
La Plaza Mayor conserva la columna donde, según «El Lazarillo de Tormes», Lázaro hizo golpear a su amo ciego. La Iglesia de San Miguel exhibe arte gótico-mudéjar. Las murallas medievales aún rodean parte del casco antiguo, recordando que toda la villa era una fortaleza.
5 visitas imprescindibles cerca del Castillo de Escalona
- Miradores del Alberche (5 minutos andando): Vistas panorámicas espectaculares del valle y el castillo desde múltiples ángulos
- Maqueda y su castillo (15 km): Otro impresionante castillo medieval, ahora convertido en Parador Nacional
- Toledo la Imperial (44 km): Ciudad Patrimonio de la Humanidad con su catedral gótica y alcázar
- Ávila y sus murallas (65 km): Las murallas medievales mejor conservadas de España
- Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama (25 km): Naturaleza y senderismo junto al río
El paisaje que rodea el castillo es de una belleza serena típicamente castellana. Los campos de cereales ondulantes, las dehesas con encinas centenarias y los meandros del Alberche crean un marco perfecto para esta joya arquitectónica.
Gastronomía medieval y local
La cocina de Escalona mantiene sabores tradicionales que podrían haber deleitado a los cortesanos de Álvaro de Luna. El cordero asado se prepara como antaño en hornos de leña. Las migas escaloneras se hacen con pan, chorizo y pimentón como mandaba la tradición. Los quesos artesanos de la comarca conservan recetas centenarias.
En otoño, las setas del Alberche (níscalos, setas de cardo) aparecen en todas las mesas. La miel de mil flores de los montes cercanos endulzaba ya los postres medievales. Y los vinos de Méntrida, con Denominación de Origen, acompañan estas delicias como lo hicieron en los banquetes del condestable.
Festivales y celebraciones
La Semana Medieval de Escalona (septiembre) recrea la época de máximo esplendor del castillo. Las calles se llenan de trovadores, artesanos, mercaderes y caballeros. Se representan torneos, se montan mercados medievales y toda la villa retrocede quinientos años en el tiempo.
Las Fiestas Patronales (agosto) combinan tradición religiosa y folclore popular. La Feria de Mayo celebra los productos artesanos locales. Y durante todo el año, conciertos y representaciones teatrales devuelven la vida cultural al castillo.
Itinerario de un día perfecto
Mañana (9:30-13:00):
- Llegada a Escalona y paseo por el centro histórico
- Visita guiada al Castillo de Escalona (10:00 o 11:30)
- Recorrido por los Miradores del Alberche
Tarde (13:00-18:00):
- Almuerzo en el Mesón El Lazarillo
- Visita a la Iglesia de San Miguel
- Paseo por las murallas medievales
- Excursión opcional a Maqueda (15 km)
Noche (18:00-21:00):
- Contemplar la puesta de sol desde los miradores
- Cena con productos locales
- Alojamiento en casa rural o regreso
Curiosidades y datos sorprendentes
10 datos fascinantes que no conocías sobre el Castillo de Escalona
- Invencible: Ningún ejército logró jamás asaltar el castillo durante sus 400 años como fortaleza activa
- Alemanes medievales: Álvaro de Luna contrató técnicos alemanes en 1435 para modernizar las defensas contra la artillería
- Biblioteca perdida: El palacio albergó una de las bibliotecas más importantes de la España medieval, desaparecida tras los saqueos
- Condestable poderoso: Álvaro de Luna llegó a ser más influyente que el propio rey Juan II de Castilla
- Refugio papal: Fue considerado territorio bajo protección papal por ser residencia del Maestre de Santiago
- Campo de fútbol: Durante el siglo XX, parte del patio interior se utilizó como campo de fútbol del pueblo
- Leyenda cumplida: Una hechicera predijo a Álvaro de Luna que moriría «en cadalso», por eso apenas frecuentó su palacio de Cadalso
- Conexión literaria: Aparece mencionado en «El Lazarillo de Tormes» y en varias novelas de Rafael Pérez y Pérez
- Tesoro oculto: Según las leyendas locales, todavía se ocultan tesoros del condestable en pasadizos secretos
- Récord arquitectónico: Con sus 400 metros de perímetro, fue uno de los castillos más extensos de la España medieval
Preguntas frecuentes
Se recomienda reservar, especialmente los fines de semana. Se puede hacer online o por teléfono.
El acceso exterior es posible, pero el interior tiene escalones y desniveles medievales que dificultan el acceso.
Actualmente solo se permiten visitas guiadas para garantizar la conservación y seguridad del patrimonio.
Sí, hay aparcamiento gratuito en el centro de Escalona, a unos minutos caminando del castillo.
Las mascotas están permitidas en el exterior del castillo, pero no en las visitas guiadas al interior.
Recorrido completo por las zonas restauradas, explicación histórica detallada y acceso a los miradores con vistas panorámicas.
Sí, grupos de más de 10 personas tienen tarifa reducida de 2€ por persona.
El castillo eterno
El Castillo de Escalona es mucho más que piedras milenarias. Es el testimonio de una época en que España forjaba su destino entre intrigas palatinas y batallas épicas. Es la materialización de los sueños de grandeza de hombres como Álvaro de Luna, que crearon en estos muros un mundo de refinamiento inimaginable.
Caminar por sus estancias es sentir el eco de las voces que resonaron aquí hace quinientos años. Es imaginar los pasos apresurados de los cortesanos, el murmullo de las conspiraciones, el tintineo de las armaduras y el susurro de los vestidos de seda por los pasillos del palacio.
Hoy, cuando las puertas del Castillo de Escalona se abren tras mil años de espera, no solo recuperamos un monumento: recuperamos una parte esencial de nuestra historia. Cada piedra cuenta una historia, cada arco guarda un secreto, cada vista desde las almenas nos conecta con los sueños y tragedias de quienes nos precedieron.
Visitar el Castillo de Escalona no es solo hacer turismo: es peregrinar a las raíces de nuestra identidad, es tocar con las manos la historia que nos hizo ser quienes somos. Es, en definitiva, un encuentro íntimo con la grandeza y la fragilidad del poder, con la belleza y la crueldad de la vida medieval, con los sueños eternos del ser humano convertidos en piedra y tiempo.
Fotografía principal de Jim Anzalone – Flickr: Castillo de Escalona 3, CC BY-SA 2.0, Enlace