Castillos de Brasil

Son muchas las locaciones que se pueden visitar si se desea dar un paseo por los lugares turísticos de Brasil, es un país conocido tanto por su inmensidad tanto por la cantidad de atracciones, festivales, castillos, playas, monumentos y su amplio repertorio de actividades. En esta oportunidad veremos lugares que nos transporte al pasado, hermosas y sin iguales arquitecturas que prometen darnos una experiencia una al encontrarse en tierras cariocas.

Comencemos el recorrido paseando por el Castillo de Batel

Ubicado en el municipio de Curitiba hallaremos el hermoso Castillo de Batel, su estructura fue levantada en el año 1924 por Luiz Guimaraes, quien fuese un productor y embajador honorífico de los Países bajos, la edificación fue adquirida por Moisés Lupion, el ex gobernador de panamá en el año 1947 y casualmente en ese mismo año fue catalogado como patrimonio, y actualmente sirve como centro de eventos, esto es desde el año 2003.

No te pierdas ni un detalle del Castillo

El Castillo de Batel se considera importante dentro de los lugares turísticos de Brasil ya que se considera que es una réplica de los castillos del valle de Loira en Francia, por lo tanto recibe muchas visitas. Al llegar verás frontones arqueados de forma triangular y puertas talladas con paneles de madera, vidrieras y suelos de mármol en el atrio. Sus detalles son deslumbrantes así como envolventes. 

El mismo cuenta con unas 8 salas de reuniones con una capacidad, nada más y nada menos, que para 60 personas, una sala de negocios de 650 metros cuadrados y un espacio de aparcamiento con 1500 metros cuadrados.

Pasemos ahora por el Castillo Montebello Medieval

Los lugareños lo conocen como Castelo Montebello Medieval, podrás dar con él en el estado brasileño de Teresópolis, el cual queda en Río de Janeiro, se data su construcción en el año 1917 en el particular estilo de anglo-normando, y quién ordenó su edificación fue un embajador de  Brasil que se encontraba en Inglaterra, se llamó Dr. Frederico Feitosa. 

El Doctor no tuvo herederos, por lo que, en su momento, vendió el castillo a un italiano, el aristócrata Antonio Faustino, quien la destinó como residencia de verano. El castillo estuvo un tiempo abierto al público, entre los años de 1953 y 1956, sin embargo se suscitó la desaparición de piezas del castillo y éstas se limitaron. Aún así, en el año 1990 se organizó una gran fiesta del día de brujas en este.

No olvidemos el Castillo del Barón de Itaipava 

En portugués su nombre es Castelo do Barão de Itaipava, un castillo sin igual al cual encontrarás en la ciudad de Petrópolis, en el estado de Río de Janeiro, fue construido en el año 1914, es decir, comenzando el siglo XX, carácter que se podrá ver reflejado en su arquitectura, ya que está inspirado en la misma época medieval.

Fue un conocido aristócrata anglo-brasileño quién ordenó la construcción del Castillo, se llamó Rodolfo Smith de Vasconcelos, quien fuese el segundo Barón de Vasconcelos, en el barro de Itaipava. Es otra esencia Europea que se trajo al país carioca, ya que es la reproducción de un castillo occidental. Fue diseñado por el arquitecto Lúcio Costa y ayudado por su amigo Fernando Valentin. Una estructura que merece la pena ser visitada y disfrutada.

No te vayas de Brasil sin antes conocer el Castillo Zé dos Montes

Éste está ubicado en las desérticas regiones del Agreste y el Sertão, es una de las atracciones más visitadas de los áridos desiertos que cubren gran parte del noreste de Brasil, tanto su locación como arquitectura es lo que llama la atención de muchos de los turista que se han acercado y visitar el Castillo Zé dos Montes.

Lo que resalta de esta estructura es que la zona está desprovista de registro de arquitecturas medievales, aun así el contraste de las más de 200 torres blancas que se elevan del Castillo Zé dos Montes lo hace fascinante, y combina perfecto con la vegetación árida del desierto del Sertão. Un hermoso espectáculo el que nos brinda ésta vista.

Quien es responsable de la construcción es José Antonio Barreto, quien asegura que a sus ocho años de edad, mientras se encontraba cortando leña, apareció una mujer y le pidió que construyese una capilla. El mismo cuenta con 200 metros de laberinto, altares, piezas de religión católica y monedas que están incrustadas en sus paredes.