Castro de Peña Muñoz

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Información
Nombre: Castro de Peña Muñoz
Tipología: Castro
Localidad: Olmeda de Cobeta
Estado: Yacimiento arqueológico
Provincia: Guadalajara
Visita: Libre
Comunidad: Castilla La Mancha Localización: N40° 51.545′ W2° 12.532′
Mapa
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Historia y descripción

El Castro de Peña Muñoz se emplaza dentro de la Dehesa del pueblo de la Olmeda, sobre una alta peña o espolón rocoso calizo, a 1240m de altura, sobre un pequeño valle, que destaca en el paisaje y desde el que se ejerce un amplio control visual del entorno.

Desde el año 2006, el director de los trabajos arqueológicos, Jesús Arenas Esteban, viene ejecutando un ambicioso proyecto de desarrollo sostenible que incluye la excavación y estudio del poblado celtibérico y el entorno natural de la Dehesa circundante, que constituye uno de los mejores ejemplos de este tipo, preservados en la cuenca alta del Tajo, en el marco del Plan de Excavaciones Arqueológicas, en colaboración con el INEM, de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

No está señalizado el acceso, ni acondicionado para la visita, pero merece la pena hacer el recorrido hasta el yacimiento, atravesando la hermosa dehesa circundante y llegar a la peña donde se ubica el yacimiento para contemplar una impresionante vista. Tiene una planta de tendencia rectangular con dos de sus lados, el norte y el este, delimitados por un fuerte cortado natural, mientras que la zona oeste y sur, que es la más accesible está defendida por una imponente muralla. de bloques de piedra, de unos 4m de anchura. en la que están integrados tres torres cuadradas.

Se trata de una imponente muralla de 3m de ancho, realizada con grandes bloques de piedra caliza, dispuesta en dos tramos, de 59 y 63m, que se unen en ángulo matado, alcanzando una longitud total de 112m.

Se podía acceder al interior por dos puertas, de unos 5m de ancho, situadas en los extremos, cerca del cortado natural. La del lado este está separada del cortado por una construcción cuadrada, que podía tratarse de un cuerpo de guardia; mientras que la del lado sur está abierta en el muro, dejando un tramo de muralla hasta el cortado de unos 8m de largo.

Esta muralla se reforzó con un torreón cuadrangular y dos torres rectangulares sobresaliendo del muro. El torreón de mayores dimensiones (unos 10 por 8m) se dispuso en el ángulo de unión de los dos lienzos de muralla, permitiéndole su posición adelantada el control completo de ambos lados de la defensa. A su vez, las torres (de 9 por 5m) se situaron a unos seis metros de cada una de las puertas para reforzar sus defensa.

 Para reforzar la defensa de la muralla se excavó por delante de la misma un gran foso de unos 5-6m de ancho por 1,5m de profundidad, que al mismo tiempo sirvió de cantera para la construcción de la muralla. 

Este potente sistema defensivo se reforzó disponiendo por delante del foso una amplia franja o barrera de piedras hincadas, que mide aproximadamente entre 12 y 16 m de anchura para desestabilizar a los atacantes.

Tiene una superficie interior de 3.690m2 y está ocupado por grandes viviendas de planta rectangular construidas con zócalos de piedra recrecidos en tapial. Presentan subdivisiones interiores con varios hogares y abundantes restos de vajilla doméstica.

Dos fases de ocupación: Una, la más antigua y visible, corresponde al castro o poblado celtibérico, siglos IV-III a.C. Posteriormente se superpuso a los restos anteriores un asentamiento alto-medieval (visigoda o quizás emiral).

Bibliografía

www.celtiberiahistorica.es