Castillo de Soria

Nombre: Castillo de Soria

Localidad: Soria

Provincia: Soria

Comunidad: Castilla y León

Tipología: Castillo

Estado: Ruina

Visita: Exterior

Localización: N41° 45.679′ W2° 27.476′

Situado en el cerro del Castillo – al cual debe su nombre – , que corona la población por el sur, fue lugar de asentamiento humano desde tiempos remotos.

La ciudad y por supuesto dicho cerro fueron durante varias centurias  la clave para el control de los caminos que se dirigían a los altiplanos castellanos a través de valle del río Duero.

Aunque se descubrieron restos de un castro Celtibérico dependiente de Numancia de carácter defensivo, y existe una dudosa referencia escrita de época árabe (868), cuando Sulayman Ibn Abdus se sublevó contra el poder de Córdoba y se refugió en Medina Soria, los primeros datos que nos constan sobre Soria y su castillo es del año 1119, año en el cual los Anales Compostelanos relatan  que Alfonso I de Aragón, el Batallador, fue quien impulsó y amplió el torreón y el recinto exterior, pues era punto estratégico para el control fronterizo.

En 1196, Sancho el Fuerte de Navarra devasta Soria y Almazán y este hecho es lo que probablemente le hizo determinar la necesidad de fortalecer tanto el Castillo como la muralla.

En los Siglos XIII y XIV la fortaleza sería principal refrendatario de las rivalidades de los reyes de Castilla y sus habitantes además de las guerras civiles entre castellanos.

Fue en el S. XV cuando los nobles luchaban por el favor del rey y a veces el dominio del Castillo, pues el alcaide del mismo era nombrado por la Casa Troncal de Linajes de Soria; situación que fue cambiando cuando una vez entrado el siglo XVI la relevancia que tenía la buena situación de la ciudad y su fortificación era menor al disiparse los conflictos existentes en los límites De Castilla, Navarra y Aragón.

A principios del S. XVIII muralla y Castillo vuelven a ser protagonistas durante la Guerra de Sucesión, retomando la ciudad su papel fronterizo con Aragón.

Durante la Guerra de la Independencia el general Durán lo recupera de manos francesas pero ordena la demolición de la fortaleza y las murallas para evitar que volviese a caer en poder de otros enemigos.

Después de la guerra todo el recinto quedó deshauciado.

Actualmente se ubica dentro del parque al que le da nombre, encontrándose alrededor de él un verdadero mirador de la ciudad, un balcón privilegiado donde poder contemplar y disfrutar de las distintas vistas panorámicas: desde la zona más nueva con la Universidad y el Estadio Municipal de Los Pajaritos, pasando por las márgenes del Duero con la Ermita de San Saturio hasta la zona más monumental y céntrica de la ciudad. En este parque se encuentra también el Parador Nacional Antonio Machado y una original galería expositiva en el antiguo depósito de aguas, actualmente en desuso. La gran variedad de especies vegetales junto con sus habitantes – aves, lagartos, ardillas,…- contribuyen al deleite de cualquiera que visite este punto de zona de la ciudad.

A sus piés, traza el Duero “la corva ballesta de un arquero en torno a Soria” cantada por Don Antonio Machado.

Todo el paisaje está ungido de historia, de poesía y de leyenda.

Los pocos restos que se conservan no permiten imaginar lo que fue una enorme fortaleza. El recinto amurallado ocupaba toda la parte superior del monte donde en caso de necesidad se podía cobijar gran parte de la población, sobresaliendo cuatro pequeñas torres, la del homenaje y el lienzo de muralla que bajaba hasta el río. La torre del homenaje, era rectangular, de mampostería, con muros de tres metros de espesor, y el interior dividido dos pisos mediante bóvedas de ladrillo. La fortaleza tenía en el lado oriental el alcázar con torre del homenaje, graneros, almacenes y dependencias para el uso como residencia señorial. En el patio central estaba el aljibe. La entrada principal se localizaba en el este y quedaba defendida por la torre central y las otras dos laterales. Este acceso se protegía por una barbacana con otras dos puertas, una al sur y otra al oeste. El flanco norte del conjunto estaba reforzado por una barrera que lo rodeaba desde el oeste hasta el este.

Las pinturas de Juan Antonio Zapata – principios del S. XVIII – de la capilla de la Ermita de San Saturio, son prueba gráfica del Castillo, difuminado y distante,  y nos ofrecen una imagen de su aspecto en aquella época.

Bibliografía

www.turismosoria.es

Castillo de Hinojosa de la Sierra

Nombre: Castillo de Hinojosa de la Sierra

Localidad: Hinojosa de la Sierra

Provincia: Soria

Comunidad: Castilla y León

Tipología:Castillo

Estado: Ruina

Visita: Libre

Localización: N41° 52.142′ W2° 36.027′

Elegante villa, señorío histórico de los Mendoza, que cuenta con las ruinas de un castillo del siglo XV, casi un palacio, del que destacan los restos de su recia torre del homenaje.

El origen latino del topónimo Hinojosa no hace pensar en la antigüedad del asentamiento de la zona. Sin embargo así lo determinan los yacimientos de industria lítica de superficie y sobre todo el asentamiento estudiado por Blas Tarecena que forma parte de lo que diera a conocer en 1929 como «Cultura de los Castros» de la Primera Edad de Hierro.

Por la historia, el estilo arquitectónico y los detalles decorativos se puede determinar que nos encontramos ante un castillo señorial del siglo XV. Algunos autores consideran que fue levantado por los Vera en esta época y cedido poco después por Enrique IV a Fernando Pareja, mientras que otros consideran a éste el primer propietario del castillo. Sea como fuere, lo que sí se encuentra documentado es que fue confiscado en 1475 por los Reyes Católicos a Fernando Pareja, que habría perdido parte de su influencia en la corte con la muerte de Enrique IV, por su apoyo a Juana de Castilla y Alfonso de Portugal durante la Guerra de Sucesión, siendo entregado de esta forma a los Mendoza.  Éstos construirían, en el siglo XVI, el palacio que hoy engalana la entrada de la villa.

Situado sobre una loma próxima al Duero, en el centro de un valle, del castillo apenas quedan unos pocos muros de un grosor y altura nada despreciable, que nos ayudan a adivinar el trazado rectangular de su planta. Contaba con una fuerte torre del homenaje, de unos 10 x 19 metros, adosada a un recinto mucho menos fortificado, con luminosos ventanales con ajimeces, chimeneas y demás comodidades típicas de la época. La torre por su parte dispone de un acceso a ras de suelo hacia el recinto palaciego mediante un arco ligeramente apuntado. En una de sus esquinas nos muestra una hermosa garita, hoy poblada por cigüeñas, y los restos de ménsulas que soportarían matacanes. A lo largo de su cara externa se aprecia, desde el primer piso, un conjunto de aspilleras que zigzaguean a derecha e izquierda siguiendo el trazado de una escalera en su interior.

El conjunto se encontraba rodeado de una barrera, también de planta rectangular, de la que subsisten los restos de un cubo en una de sus esquinas, adosado al cementerio. Edward Cooper, describiendo este castillo, aprecia los restos de un foso e indica la existencia de una segunda barrera exterior hoy desaparecida. Basándose en los detalles decorativos como el bocel, la garita y el apoyo de la ventana confirma la datación del siglo XV. Otros autores apuntan la existencia de un par de cubos derruidos en la barrera exterior flanqueando el acceso al castillo. Toda la fábrica del castillo es de sillarejo relleno de mampostería o mampostería.

Madoz, en su diccionario, no hace ninguna referencia a los restos del castillo, si bien indica que hay un …pequeño palacio, propiedad del baron de Pallaruelo…

Bibliografía

www.castillosdesoria.com

 

 

Castillo de Almenar de Soria

 

Nombre: Castillo de Almenar de Soria

Localidad: Almenar de Soria

Provincia: Soria

Comunidad: Castilla y León

Tipología: Castillo

Estado: Restaurado

Visita: Exterior

Localización: N41° 40.881′ W2° 12.135′

 

El castillo de Almenar tiene su origen en el siglo X, sobre una torre musulmana rodeada por una cercade origen árabe. En el siglo X se encontró una pequeña población creada en torno a la torre, rodeada por una cerca, sobre la que se construyó en actual castillo el siglo XIII. A partir 1486 y 1495 se iniciaron las ampliaciones, edificandose la estructura central, y posteriormente el perímetro amurallado.

Esta formado por un doble recinto amurallado, el acceso veremos matacanes defendiendo la puerta al recinto interior donde encuentra el patio de armas,  con un pozo en su interior. En la parte inferior de los muros cuentan con troneras en forma de cerradura invertida. La torre del homenaje de estructura rectangular, rematada por almenas puntiagudas y en sus ángulos cubos de planta circular. En la parte exterior encontramos el foso con puente levadizo de acceso de doble arco.

De finales del siglo XV son las transformaciones sufridas en la parte superior de las torres con buzones cuadrados y partes del adarve alterado, donde el parapeto utiliza almenas anchas y huecos estrechos.

Perteneció a varias familias nobles, como Bravo de Sanabria, Saravia, Ríos, etc.. Gustavo Adolfo Bécquer sitúa en él dos de sus románticos relatos. Una placa actual colocada en la entrada nos recuerda que este castillo fue cuna de Leonor, la esposa y musa de Antonio Machado.

En el interior del castillo, nació Leonor Izquierdo, esposa del gran poeta Antonio Machado. Ambos poetas siempre estuvieron y estarán relacionados de forma muy estrecha con la provincia.

Más información

www.joyasinmobiliarias.com

 

 

Castillo de Ciria

Nombre: Castillo de Ciria

Localidad: Ciria

Provincia: Soria

Comunidad: Castilla y León

Tipología: Castillo

Estado: Ruina

Visita: Libre

Localización: N41° 37.271′ W1° 58.118′

El Castillo roquero de Ciria, situado a 1080 m, sobre la localidad del mismo nombre, esta datado del siglo X, construido sobre un castillo anterior. Adaptado a la cima en la que se asienta, junto a un barranco de unos 50 metros, utilizado como defensa natural, cuya finalidad era la de vigilar la ruta que circulaba desde Bilbilis a Numancia.

El castillo de Ciria estuvo unido a los conflictos fronterizos entre los reinos de Castilla y Aragón, siendo paso de Enrique de Trastámara para acceder a Castilla, en contra su hermano Pedro I el Cruel. En 1395 es entregada a don Juan Hurtado de Mendoza por el rey Enrique el doliente, junto con Ágreda, Vozmediano y Borobia, pese a la resistencia de Agreda. En 1430 el rey aragonés conquista los castillos de Ciria y Borobia, pasando de nuevo a Castilla tras la firma en Nápoles, en 1437, de las paces entre Aragón, Castilla y Navarra.

En 1443 doña Aldara, sobrina del condestable don Álvaro de Luna, lleva Ciria como dote a su boda con Don Carlos de Arellano, hijo del señor de los Cameros. Ya en 1771 se crea el título de Marqués de Ciria, entregado a Don José Pedro de Luna, llegando la sucesión hasta el Vizconde de Eza, Don Luis Marichalar y sus descendientes, el actual conde de Ripalda.

El castillo se encuentra en un estado lamentable, de planta rectangular, y fábrica de mampostería, no dispone de torre del homenaje, ni torres de flanqueo. La cerca esta jalonada por unas treinta almenas, algunas con forma de punta de diamante, y algunas saeteras.  Se accede a través del vano del que fue la puerta, muy deteriorada y con un grave riesgo de derrumbe. El interior del castillo, se encuentra colapsado en un terreno irregular, practicamente irreconocible, en el que se vemos uno de los dos aljibes que tenía.

 

 

Castillo de Cihuela

Nombre: Castillo de Cihuela, Castillo D. Álvaro de Luna

Localidad: Cihuela

Provincia: Soria

Comunidad: Castilla y León

Tipología: Castillo

Estado: Ruina

Visita: Libre

Localización: N41° 24.379′ W1° 59.836′

El castillo está situado sobre un cerro que domina todo la localidad del mismo nombre, a 924 m. de altitud, aprovechando la topografía del risco donde se encuentra ubicado.

En 1437, tras varios años de luchas entre Castilla y Aragón, se firman las paces de Nápoles, por las que Deza, Cihuela, Ciria y Borovia retornan a manos castellanas, mientras que otras poblaciones pasaban a Aragón. En un documento de 1444 el rey de Castilla, Juan II, cita las poblaciones de Baza y Cihuela… con sus castillos e fortalezas, pero es de imaginar un origen anterior.

Según Eleuterio Carracedo Arroyo, en un documento de 1208-1210 (Cartulario del Monasterio de Santa María de Huerta), García Luján recoge el nombre de Ciueruela, del que se podría relacionar con el latín Cibaria (víveres, alimentos). Por otro lado, Ciberia, y su diminutivo Ciberuela, contiene un significado de cereal. Sea como sea, el topónimo Cihuela se encuentra relacionado de alguna manera con la producción de cereal.1

La parte delantera del castillo, donde se sitúa la población, es la más accesible, aunque una vez terminan las casas, la pendiente se hace mucho más dura. Sin embargo, la parte trasera, es la más complicada para acceder, puesto que la misma roca forma una auténtica pared, que finaliza en el barranco de La Cerrada, desde donde emerge la ladera del Picarzo. En este barranco podemos apreciar varias de las moles de piedras que cayeron de la parte trasera del castillo, así como impresionantes rocas lamidas, huecos profundos y cascadas, vestigios del torrente de agua que en tiempos (y en la actualidad cuando las lluvias son incesantes) por allí bajaba.

Este bastión es el clásico castillo roquero, o “castillo roquero tipo”, las murallas se adaptan al terreno y aprovechan al máximo la topografía del lugar.

En el lado norte (a la izquierda de nuestra vista) estaba la puerta, que era de doble hoja, al lado de ésta, protegiéndola, en el cuchillo de la divisoria, había un tambor (pequeña torre vigía, con ventana abocinada cuya vista daba directamente a la puerta). Desde allí partía una muralla que llegaba hasta la punta sur, esta es la parte que mira hacia el pueblo. En la cara contraria a Cihuela se extiende un gran muro de roca a excepción de un pequeño trozo, en el lado sur, donde la roca ya no es tan escarpada y se levanta de nuevo otra muralla que va a enlazar con la anterior, formando una segunda divisoria. 

Es notable el espesor de los muros, están realizados en mampostería con piedra de enorme tamaño. La anchura entre estos es mínima, ya que apenas dejan sitio al tránsito de los rondadores. En cuanto a las almenas, son de punta de diamante prismáticas. Al mediodía (en la mitad del castillo), hubo un torreón prismático, que defendía ambos lados del castillo y que alcanzaba la vista de todo el término. El aljibe (cisterna para el agua llovediza) se situaba a la derecha del torreón, se ve que estaba excavado en la roca.

Podemos decir que este castillo tuvo un piso superior, según podemos observar en los huecos que, ordenadamente, guardaban vigas de madera; por lo tanto, el castillo contaría con dos partes bien diferenciadas, una sería la parte norte, con la puerta y el torreón, que estaría al descubierto, y otra parte, en el lado sur, que estaría a resguardo.

De las murallas, se conserva el ala trasera en su totalidad, y del ala delantera, aproximadamente un tercio de la que había, con un total de 16 almenas bien pronunciadas (siete de ellas más altas que las demás). Del torreón, sólo queda la base, aunque no es visible desde el exterior del castillo.

De la entrada, queda todavía el tambor con la ventana abocinada, y un pequeño muro que ostenta cuatro almenas, adivinando el lugar donde estaba encuadrada la puerta. En la muralla delantera existen cuatro agujeros que rompen la limpieza del muro, sabemos que fueron ventanas, siendo agrandadas en su contorno por los franceses para apostar sus cañones en la Guerra de la Independencia. En el muro trasero nos queda una puerta que da al formidable paisaje del barranco. Del aljibe, podemos advertir que está medio cegado, aunque todavía es profundo.2

Bibliografía

1 www.castillosnet.org

2 www.cihuela.es