Castro de Castillo de Prellezo

Nombre: Castro de Castillo de Prellezo

Localidad: Prellezo

Comunidad: Cantabria

Tipología: Castro

Estado: Yacimiento arqueológico

Visita: Libre

Localización: N43° 23.652′ W4° 27.125′

El castro de Castillo (Prellezo, Val de San Vicente) es un yacimiento único en Cantabria. Muchos podrán pensar que no es ni el más espectacular, ni en el que más materiales se han podido obtener, ni siquiera el más vistoso. Pero eso si, no existe en la región otro castro similar, ya que las estructuras defensivas de este enclave castreño corresponden a fortificaciones características de los castros marítimos, abundantes en Asturias y Galicia pero sinigual en Cantabria. Se ubica en la rasa litoral occidental de Cantabria, sobre un promontorio marino en forma de península del que toma el nombre. Dicha península tiene una extensión aproximada de tres hectáreas, internándose en el mar por un punto denominado como «Punta de la Garita» y siendo el lugar ideal para este tipo de fortificaciones marítimas.

La identificación del castro de Castillo como tal es relativamente reciente (Eduardo Peralta, F. Fernández y R. Ayllón en 2003), aunque la zona ha tenido interés arqueológico desde finales del siglo pasado, concretamente desde la década de los años 80. Fue por aquél entonces cuando el CAEAP, tras prospectar la cueva de Castillo, encontró diversos materiales del Paleolítico Superior y de la Prehistoria reciente. No confundamos esta pequeña cavidad con las cuevas del Monte Castillo. Los restos encontrados, además de algunos concheros mesolíticos en pequeñas cavidades próximas, pusieron ya este enclave en el mapa arqueológico de la región. No sería hasta Febrero de 2003 cuando, tras realizar un corte por la construcción de una pista de la concentración parcelaria, se identificó y notificó el hallazgo de la estructura castreña. Es a partir de este momento cuando Eduardo Peralta solicita el permiso para realizar una prospección visual, además del levantamiento topográfico y limpieza del corte citado, dando estos trabajos como resultado los datos que podemos citar en esta sección.(1)

Entrada el sur de la entrada de la muralla derrumbada, cortada por una pista en el oeste del istmo, donde se encontraba la puerta. Vista superior desde el norte

El Castro de Castillo es un Bien de Interés Cultural de Cantabria, con la Categoría de Zona Arqueológica declarado por Decreto 39/2004, de 29 de abril. Se encuentra en Prellezo, dentro del término municipal de Val de San Vicente.
El Castro de Castillo se encuentra en la rasa litoral occidental de Cantabria, sobre un promontorio marino denominado «Castillo», cuyo punto extremo que se interna en el mar es la denominada «Punta de la Garita». El lugar está unos ochocientos metros al norte del pueblo de Prellezo (Ayuntamiento de Val de San Vicente). El promontorio tiene forma de península y lo flanquean al oeste la ensenada de la Mina y por el este la ensenada de la Ballena, en la que desemboca un pequeño arroyo. La mayor parte del perímetro del promontorio está delimitado por pronunciados acantilados que caen directamente sobre el mar. Los únicos puntos accesibles del mismo son el istmo por el que se comunica con tierra firme por el sur y una parte de la ladera sudeste que desciende hacia la ensenada de la Ballena. La cota más alta de la península se alza a 53 m. En el interior de esta península hay una amplia zona llana de cerca de dos hectáreas.

Vista desde el foso de Oeste a Este Vista de foso de Este a Oeste

El horizonte visual alcanza por el oeste toda la costa asturiana hasta más allá de Llanes, quedando oculta una pequeña parte de la desembocadura del Deva en Tina Mayor por el saliente marino formado por la zona de Pechón (Cantabria). Hacia el este la costa inmediata queda tapada por las puntas que preceden al saliente que culmina en la Punta del Morro o de Berellín. Las estructuras defensivas de este enclave castreño, a base de grandes murallas y terraplenes con fosos de gran entidad, corresponden al tipo de fortificaciones características de los castros marítimos de Asturias situados en similares promontorios marítimos. En el istmo de entrada dispone de un imponente sistema defensivo a base de una gran muralla cuyo potente derrumbe cubierto de césped todavía alcanza una altura de 10 metros. Esta muralla ha sido cortada por una pista moderna en el extremo oeste del istmo, que es donde parece que se encontraba la puerta. El corte permite ver un núcleo interno a base de tierra y piedra con bloques de mayor tamaño en los bordes que parecen corresponder al lienzo externo. Desde la puerta la muralla continúa unos metros cerrando la ladera sudoeste que cae sobre la ensenada de La Mina. En la cima de la parte frontal de la muralla que cierra el istmo por el sur son visibles afloramientos del derrumbe de piedra caliza. Este tramo de muralla frontal mide 45 metros de largo, descendiendo otros 28,30 metros por la ladera sudeste para enlazar con las otras líneas de murallas existentes en esta zona. Originalmente la cima de la muralla frontal parece haber tenido unos 4,90 metros de grosor.

Cerca de la puerta es visible un ensanchamiento de 10 metros de largo por 4,10 metros de ancho que parece corresponder a un bastión o torreón. A los pies de la parte frontal de la muralla principal que cierra en el istmo es visible un gran foso de 6 metros de anchura reforzado por un contrafoso exterior de entre 4,90 y 5 metros de anchura (el conjunto de muralla, foso y contrafoso alcanza unos 17 metros de anchura), defensas cuya complejidad y magnitud son poco habituales en los castros conocidos de los valles del interior.

La muralla frontal llega hasta la ladera este que desciende a la ensenada de la Ballena. En este punto toma dirección norte hasta los afloramientos rocosos para cerrar el acceso por esta pendiente, más accesible que la del oeste, recorriendo un tramo de 133 metros de largo. Bajo esta línea defensiva existen otras dos líneas de murallas. La intermedia tiene 50 metros de largo y un potente talud de 13 metros de altura. La inferior tiene un recorrido de 51 metros de largo.
Entre estas líneas de muralla de la ladera este parece existir un camino de entrada al castro que sube en zigzag entre las líneas defensivas. Del extremo norte de estas líneas de murallas que cierran la ladera de la ensenada de la Ballena bajan perpendicularmente a las mencionadas estructuras defensivas dos grandes alineamientos paralelos que llegan hasta la misma ensenada y que forman un pasillo de unos 11 metros de anchura. En esta ensenada desemboca un pequeño arroyo que es el punto de abastecimiento de agua más cercano al castro.

Interior del castro visto desde el Sur Vista desde Norte

El interior del castro dispone de amplias zonas llanas que culminan en una zona más alta en el extremo nordeste que forma una especie de acrópolis. Una parte del interior de la península fue parcialmente reutilizada en otras épocas para labores agrícolas. Con estas últimas parece que deba relacionarse el talud murado existente en el centro de la península en dirección norte sur. Existen otras estructuras adosadas a los afloramientos rocosos situados hacia el interior, detrás de la muralla principal, a base de muros de piedra trabados a hueso cuya finalidad agrícola no parece clara y que pudieran corresponder a la ocupación castreña.

Fuente

1 http://www.regiocantabrorum.es/publicaciones/castro_castillo_prellezo

2 Artículo obtenido del artículo de Wikipedia Castro de Castillo en su versión del 18:50 23 diciembre 2017, por varios autores bajo la Licencia de Documentación Libre GNU.

Castro celtibérico de Los Castillarejos

 

Nombre: Castro celtibérico de Los Castillarejos
Localidad: Checa
Provincia: Guadalajara
Comunidad: Castilla La Mancha
Tipología: Castro
Estado: Yacimiento arqueológico
Visita: Libre
Localización: N40 32.394 W1 48.858

 

Descripción

Al sur de Checa encontramos un valle de paisaje cautivador, El Cubillo, que alberga en un promontorio un castro celtibérico y una aldea altomedieval.

El castro, situado en la cresta del cerro, tiene las mismas características constructivas que el de Castil de Griegos: acceso elevado, carácter estratégico, foso excavado en la roca, y recinto amurallado con grandes bloques de piedra caliza; y es de la misma época: siglo II a.C. Si bien, este parece ser de menor tamaño aún y se encuentra sin excavar.

El derrumbe de las murallas ha dejado colmatados el interior y exterior del perímetro, pero aún se ven claramente hiladas de grandes piedras ciclópeas. Esta línea defensiva se completa en sus flancos Oeste y Sur con un foso de grandes dimensiones excavado en la roca madre. En el interior del recinto amurallado se observa un torreón ciclópeo.
Cubriendo las laderas de este promontorio se extienden las ruinas de un poblado altomedieval, que llega hasta el llano. Los restos más llamativos son los quicios de puertas, delimitando entradas y espacios de algunas viviendas, y las abundantes escorias de hierro, que parecen indicar una gran producción metalúrgica.

Continuando el curso de este hermoso valle, llegamos hasta el barranco de la Hoz Seca.

Bibliografía

http://revives.es

 

Castro del Castillo Colorado

Nombre: Castro del Castillo Colorado

Localidad: Checa

Provincia: Guadalajara

Comunidad: Castilla La Mancha

Tipología: Castro

Estado: Yacimiento arqueológico

Visitable: Libre

Localización:  N40 35.091 W1 46.649

El Castro del Castillo Colorado, es un asentamiento rupestre de época medieval del que se conservan abundantes restos de estructuras constructivas materializados en mechinales, aljibes, y otros elementos excavados en la roca, sin que se aprecien restos de estructuras defensivas.
Es un afloramiento de roca arenisca ródena, que le confiere ese característico color rojizo, situado a 1 kilómetro al Este de Checa. Permanecen los restos de muros derrumbados o grandes cercas; y en las grandes rocas quedan aún las improntas de mechinales, agujeros en que se insertaban las vigas para apoyar pisos o techos de edificios.
A lo largo de los siglos, el Castillo Colorado ha sido habitado y moldeado por los antepasados de los checanos, en esta roca blanda que se puede tallar o perforar con gran facilidad.
Castillo Colrado

En la actualidad se pueden ver varios espacios cuadrangulares de gran cabida excavados en la roca, interpretados mayormente como aljibes, cubículos excavados en la roca que se interpretan como antiguas neveras para la conservación de nieve y hielo.

Bibliografía

http://revives.es

Castro del Cancho de la Cabeza

Nombre: Castro del Cancho de la Cabeza, Castro de la Hoya de la Cabeza

Localidad: La Cabrera

Comunidad: Madrid

Tipología: Castro

Estado: Yacimiento arqueológico

Visita: Libre

Localización: N40 51.622 W3 38.364

El castro del Cancho de la Cabeza, esta ubicado en el cerro del mismo nombre, dominando la dehesa de Roblellano, a los pies de la Sierra de La Cabrera. El yacimiento, que no ha sido excavado en profundidad y es de difícil interpretación, corresponda al período protohistórico de la Edad del Hierro, posiblemente a la etapa carpetana hasta la Edad Media, en los que se han encontrado materiales, hallados en superficie, como las cerámicas a torno y de cocción oxidante.

El poblado tiene dos partes diferenciadas: una superior y otra inferior. Encontraremos vestigios de viviendas, reducidos a simples ruinas de montones de piedras, de planta circular y rectangular, como el asentamiento carpetano-romano de la Dehesa de La Oliva, en la sierra de Patones, a base de lajas de granito y arenisca, cuya distribución parece irregular a simple vista habiendo concentraciones de viviendas más definidas en algunas zonas del poblado.

Es manifiesta la falta de urbanismo. No se detecta la existencia de calles, y entre las supuestas viviendas se definen grandes espacios libres, característico de los castros en altura fortificados, y que se asientan sobre terreno granítico.

Se han encontrado restos de cerámica en fragmentos de tamaño mediano, cerca de las viviendas de la parte superior del castro. En el resto del espacio encontramos numerosos fragmentos cerámicos de pequeño tamaño, sobre todo en el camino que da acceso entre uno y otro estrato. Los restos alfareros pueden pertenecer a la vajilla o a los contenedores de almacén que utilizaron en su día los habitantes del castro.

Al sureste del poblado, y protegiendo su entrada, podemos comprobar la existencia de ruinas que parecen haber formado antaño una muralla de pequeña altura, que rodearía el espacio doméstico que configuran las casas derruidas. Desde este punto se domina también la Dehesa de Roblellano.

A pesar de una posible filiación carpetana, no tiene nada que ver el urbanismo tosco del Cerro de la Cabeza con poblados de la Edad del Hierro excavados más al sur de Madrid, en terreno yesífero, como el Cerro de la Gavia, donde una calle central articula un incipiente espacio urbano compuesto por una serie de manzanas de casas de planta claramente rectangular.

Castro8

Posiblemente este emplazamiento fuese posteriormente reutilizado en época visigoda, lo que podría encajar perfectamente con la existencia a los pies del Cerro de la necrópolis de la Tumba del Moro.

El cerco que encierra al conjunto está situado en la ladera menos pronunciada del cerro. Fueron los arévacos el más fiero de los pueblos celtas que poblaron el centro de la península Ibérica, entre las actuales La Rioja y Ávila, allá entre los siglos VII antes de Cristo y prácticamente los inicios de nuestra era.

Gustaban estas tribus belicosas aposentar sus poblados en lo alto de cerros escarpados, lo que facilitaba su defensa. Independientes entre sí y sin otro contacto que las incursiones y racias que realizaban, o recibían, cada asentamiento era gobernado por un régulo, que ejercía su caudillaje sobre un grupo que basaba su existencia en la agricultura y el guerreo constante.

A pesar de tan rústica organización, las noticias que nos llegan de los arévacos, dan indicios de una igualdad que, dos milenios y medio después, para sí quisieran tener muchas de las sociedades actuales. Destaca la inclusión de las mujeres en las milicias donde participaban armadas como los hombres y en cierta igualdad de ambos sexos en las labores cotidianas.

Vivieron los arévacos en la amplia franja mesetaria al sur del Duero, aposentados preferentemente en ciertas alturas cercanas al fondo de valles principales desde donde obtenían una evidente ventaja posicional. El Cancho de la Cabeza fue una de ellas, en la que se encuentran los restos de un asentamiento conocido como el poblado moro.

La morfología de este cancho se muestra excepcional para los intereses de los arévacos: laderas rocosas verticales con sólo dos accesos sencillos, sobre las cuales se elevan dos cumbres gemelas separadas por una relativamente amplia depresión. Allí el poblado recibía de las paredes rocosas protección frente a las inclemencias meteorológicas y disimulo, ocultándolo desde la llanura.

Los arévacos se extinguieron y allí quedaron sus restos, montones de guijarros, restos de muros, oquedades en el suelo y una constelación de mínimos pedazos de barro cocido esparcida por todos los rincones, que hablan de su pasado esplendor.

Bibliografía

http://www.elmundo.es. Alfredo Merino

Castros

Un castro es un poblado fortificado celta por lo general prerromano, aunque existen ejemplos posteriores que perduraron hasta la Edad Media existentes en Europa y propios de finales de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro. La palabra castro proviene del latín castrum, que signfica «fortificación militar» (de ahí viene la palabra española castrense, «relativo a lo militar»). Otro nombre con el que se conoce a los castros es oppidum (en plural oppida), en particular cuando son de gran tamaño.



Avila

Avila


Castro de Ulaca 1 Castro de Ulaca    
     


Burgos

Burgos


Amaya 1Amaya     
     
     


Guadalajara

Guadalajara


Castro de Castil de Griegos 1bCastro de Castil de Griegos

Castro de Los Castillarejos_0909Castro celtibérico de Los Castillarejos

Castro de Castilviejo 1Castro de Castilviejo

Castro de Peña Muñoz 1Castro de Peña Muñoz

Yacimientoo El Ceremeño 1Castro El Ceremeño

Castro Castillo Colorado_0875 Castro del Castillo Colorado
     
 


Madrid

Madrid


Castro del Cancho de la Cabeza 1a Castro del Cancho de La Cabeza