Yacimiento de la Dehesa de la Oliva

Nombre: Yacimiento de la Dehesa de la Oliva
Localidad: Patones
Comunidad: Madrid
Tipología: Yacimiento arqueológico
Estado: Vestigios
Visita: Libre
Localización: N40° 53.072′ W3° 26.902′

Los testimonios arqueológicos del cerro de la Dehesa de la Oliva dan cuenta de la ocupación de diferentes grupos humanos de culturas y sociedades dispares, por un lado las manifestaciones artísticas de los cazadores del Paleolítico Superior; por otro materiales dejados por los agricultores del Neolítico o los primeros forjadores, calcolíticos y de la Edad del Bronce.

Se cree que este yacimiento es de origen prerromano, aunque aún no se han encontrado vestigios de este hecho, lo que sí se sabe es que es una ciudad romana de cierta entidad dotada de calles, infraestructuras hidráulicas y edificios públicos. La cual se abandonó en la época visigoda como lugar residencial, utilizándose la cumbre del monte como necrópolis entre los siglos V y VI d. C.

Se abandonó en la época islámica, y se volvió a ocupar después de la Reconquista, siendo el vestigio más importante la iglesia románico-mudéjar de la Virgen de la Oliva, del siglo XIII, que se encuentra en una de las faldas de este Yacimiento.

Está situado en el cerro de la Oliva, en la confluencia de los ríos Lozoya y Jarama, encastillado naturalmente por tres laderas, gozando de una privilegiada situación geográfica que le otorga una defensa natural desde tres flancos, contando únicamente con una muralla en la vertiente meridional por ser la menos protegida. Esta privilegiada situación le permitía un amplio dominio visual del territorio y el control de la ruta con la meseta Norte por el puerto de Somosrierra, vía citada en fuentes árabes relacionados con la conquista de la península Ibérica.

Se han documentado evidencias arqueológicas de diferentes ocupaciones que abarcan una amplia cronología: Prehistoria reciente, Edad de Hierro I/II, Romano republicano, Romano imperial, Altomedieval, Bajomedieval y Moderno.

Fue descubierto durante la construcción del Canal del Jarama por Emeterio Cuadrado, ingeniero del Canal de Isabel II y arqueólogo. Desde las primeras excavaciones se puso de manifiesto la existencia de una ciudad romana sobre el cerro, además de otros asentamientos prehistóricos.

La Dehesa de la Oliva es una ciudad amurallada, cuya cronología abarca desde el siglo I a.C. hasta el siglo V d.C, cuenta con edificios rectangulares que forman casas y manzanas que muestran una trama urbana bien desarrollada. Destaca la existencia de una alberca, varios edificios públicos y una necrópolis altomedieval, entre otros restos.

La acrópolis dispone de un caserío con una estructura urbanística, su trazado es octogonal, con viales que se cortan perpendicularmente, dotado con infraestructuras como depósitos, canales de desagüe y aceras. Las casas son de planta rectangular y solían tener tres habitaciones, un modelo similar al de la época prerromana. Hay un edificio porticado, que albergó pequeños comercios y artesanías, sus espacios interiores servían como almacén y su pórtico se utilizaba como lugar de intercambios.

Cuenta con un edificio de pilares de carácter público-administrativo. Su muralla,  cortados y barrancos naturales forman su sistema defensivo. El muro fue construido mediante dos paredes de piedra y rellenos en su interior con tierra y piedras.

El Yacimiento visitable de la Dehesa de la Oliva cuenta con varios paneles interpretativos que te explican las construcciones, sus distintos usos, y cuenta con recreaciones de como debieron ser.(1)

1 http://turismo.patones.net

Plazuela de los Caños del Peral

Nombre: Plazuela de los Caños del Peral
Localidad: Madrid
Comunidad: Madrid
Tipología: Estructura hidráulica
Estado: Yacimiento arqueológico
Visita: Estación de metro de Ópera, viernes, sábados y festivos, de 11 a 14 h. 913 798 800
Localización: N40° 25.090′ W3° 42.557′

El contexto histórico

Son varios los siglos de historia que esta plaza ha visto discurrir desde el momento en que se erigió la fuente de los Caños del Peral.

El proceso de configuración que daría lugar a la actual Plaza de Isabel II se inicia a mediados del siglo XVI con el traslado de la Corte de Felipe II a Madrid. De este modo comienza la ordenación y adecuación del entorno del Alcázar.

La fuente de los Caños del Peral se construyó a finales del siglo XVI, luego de canalizarse el manantial de aguas gordas que existía en las proximidades del arroyo del Arenal. La fachada monumental de sillares almohadillados de granito se erigió siguiendo el estilo renacentista imperante en la época. Su localización en la parte baja del barranco del Arenal, muy próximo al paso del arroyo, provocaba que riadas de barro e inmundicia anegaran los caños. Este hecho determina la construcción de altos muros configurando un espacio rectangular, la Plazuela de los Caños del Peral

En este mismo siglo, el arroyo del Arenal sería progresivamente canalizado con el fin de facilitar la urbanización del entorno del barranco. A tal efecto se construye una galería subterránea, que con el tiempo pasaría a formar parte del sistema de saneamiento de la ciudad, la Alcantarilla del Arenal.

A comienzos del siglo XVII tiene lugar la construcción del Viaje de Agua de Amaniel, cuya finalidad era proporcionar agua potable a las dependencias del Alcázar. Para salvar en su recorrido el barranco excavado por el arroyo del Arenal se construye un sistema de arcadas, que además permitía mantener la correcta nivelación de los encañados.

La colmatación del barranco del Arenal y la ejecución de sucesivos proyectos de reforma del entramado urbano elevaron el nivel de la plaza de forma artificial hasta alcanzar la cota actual, favoreciendo la conservación de estos elementos.

La intervención arqueológica

Los trabajos de seguimiento arqueológico y paleontológico, aso- ciados al Proyecto de implantación de nuevos ascensores en la es- tación de Metro de Ópera en Madrid, pusieron de manifiesto en el año 2009 la presencia de restos del antiguo entramado urbano de la desaparecida Plazuela de los Caños del Peral, actualmente Plaza de Isabel II.

La finalidad de los trabajos ha sido realizar un control arqueológico de todos los movimientos de tierra derivados de la construcción de las estructuras necesarias para la ampliación y mejora de la estación, con los objetivos de localizar, registrar, documentar, recuperar y conservar los restos de interés histórico y/o arqueológico que pudieran hallarse.

La excavación arqueológica llevada a cabo a 8 metros de profundidad, coincidiendo con el segundo nivel de losa de la estación, se ha realizado aplicando el método estratigráfico hasta alcanzar los niveles geológicos estériles.

Pese a las profundas alteraciones producidas en el subsuelo de la plaza a lo largo de los siglos, se ha descubierto en la presente intervención un tramo de acueducto del Viaje de Agua de Amaniel, parte del recorrido de la Alcantarilla del Arenal, y la casi totalidad de la antigua Fuente de los Caños del Peral, identificada parcialmente en el año 1990.

Las actuaciones arqueológicas, amparadas por el marco legal de la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, han sido supervisadas y autorizadas por la Dirección General de Patrimonio His- tórico y promovidas por Metro de Madrid.

Musealización de los restos

La importancia histórica de los hallazgos y la voluntad de preser- varlos en su localización original, ha impulsado un ambicioso proyecto museográfico integrado en la propia estación de Ópera. Al tratarse de hallazgos sobrevenidos a las obras, Metro de Madrid ha destinado un área expositiva en el lugar en el que fueron realizados los descubrimientos arqueológicos.

Los restos monumentales, ahora visitables, han tenido que ser extraídos de su ubicación original, en un desmontaje controlado, a fin de adecuar el espacio para su musealización. Una vez instalados de nuevo, han sido sometidos a una exhaustiva limpieza, restauración y consolidación.

El proyecto de musealización ha valorado en primer lugar las condiciones de exhibición de los elementos inmuebles, convirtiéndolos en protagonistas absolutos del espacio, al mostrarlos como si de esculturas monumentales se tratase. Para su mejor comprensión, el discurso expositivo se complementa con distintos recursos: paneles explicativos y la retroproyección de audiovisuales dirigidos a públicos de diferentes edades.

Con esta instalación museográfica, Metro de Madrid en colaboración con la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, pretenden acercar y dar a conocer a los ciudadanos las estructuras hidráulicas que configuraron en el pasado la Plazuela de los Caños del Peral.

Fuente: Tríptico Musealización Ópera

Fortines del Cerro de la Iglesia

Nombre: Fortines del Cerro de la Iglesia, o de casas altas, Punto de contraataque nº8

Localidad: Morata de Tajuña

Comunidad: Madrid

Tipología: Yacimiento arqueológico

Estado: Excavación

Visita: Libre

Localización: N40° 13.361′ W3° 28.692′

La batalla del Jarama fue un importante encuentro militar de la Guerra Civil Española, que se desarrolló entre el 6 y el 27 de febrero de 1937.

La ofensiva la inició el ejército sublevado con la intención de cortar las comunicaciones de Madrid. Para algunos historiadores, esta ofensiva entra dentro de la batalla de Madrid. El diseño de la operación inicial era una acción de gran envergadura por el este de Madrid, que incluía la toma de Arganda del Rey, cortando las comunicaciones hacia Valencia y subir hasta Alcalá de Henares para alcanzar la carretera de Barcelona. La batalla toma el nombre de las primeras operaciones con la conquista en poco más de cuatro días de la zona del río Jarama. Las unidades republicanas, dispersas en el inicio de la ofensiva, se agruparon al mando del general José Miaja el 15 de febrero, conformando en total cuatro Divisiones o Agrupaciones que consiguen evitar el avance hacia Arganda. El ejército republicano contó entre los combatientes con las Brigadas Internacionales, en concreto las brigadas XI, XII, XIV y XV, que combatieron entre el Jarama y Morata de Tajuña.

La defensa republicana no solo retrasó los planes de los sublevados para cercar Madrid, sino que hizo lo mismo con el final de la guerra.

El 6 de febrero, la División Reforzada de Madrid con unos 19 000 hombres de infantería y dos batallones con ametralladoras pesadas y de carros de combate alemanes, integrados en el Batallón de Carros de Combate y no en la Legión Cóndor, pues esta aún tardaría en incorporarse al conflicto, avanzó hacia Ciempozuelos hasta enfrentarse en los primeros días con algunas brigadas republicanas de no más de 3000 hombres que, en total, sufrieron bajas estimadas en 1800 en las primeras 48 horas. Al otro lado del río Jarama, la orografía permitía una defensa fácil al ejército republicano, ya que desde los riscos se dominaba todo el valle del Jarama.

El mando republicano había acumulado fuerzas en la zona, pues tenía planeado realizar una ofensiva. Pero el ataque de los rebeldes se les adelantó. Al no conocer bien las intenciones del enemigo, dividió sus fuerzas entre la línea del Manzanares y la de Jarama. Las Brigadas Internacionales todavía no estaban preparadas, sobre todo la XV, pero se les envió al frente el 7 de febrero. Algunas, como la XI, no llegaron al frente hasta el día 12. Además, aún no habían decidido quién debería ostentar el mando de la agrupación, a lo cual Lister atribuyó el retraso.

El día 11 las fuerzas sublevadas llegaron con rapidez al lado derecho de la carretera de Morata de Tajuña. Al día siguiente, ya sin la superioridad aérea, que se había visto sorprendida por unos cuarenta cazas rusos, otras unidades rebeldes tomaron los puentes de Pindoque y San Martín de la Vega sobre el Jarama mediante sendos golpes de mano, que los republicanos conservaban intactos para realizar su frustrada ofensiva. Ambos tenían colocadas cargas de demolición, pero fueron desconectadas o fallaron, produciéndose algún daño que no impidió el empleo de los puentes por los sublevados.

Según señaló Enrique Líster en sus memorias, a partir del día 13 el general soviético Pávlov fue el verdadero organizador de la resistencia republicana.

No pudiendo ocupar el puente de Arganda por la resistencia del batallón Garibaldi, las unidades rebeldes trataron de ocupar la meseta de Morata para dirigirse a Arganda, siguiendo el curso de la carretera de San Martín de la Vega a Morata. En una operación planeada por el general ruso Paulov, tres brigadas republicanas, junto con las Brigadas Internacionales XI y XV, frenaron el avance por la meseta. Los intentos de cruzar la zona continuaron hasta el día 15. Las tropas republicanas organizaron una contraofensiva el día 17, tratando de hacer retroceder al ejército sublevado. Los combates duraron hasta el 27 de febrero, sin que el frente apenas se moviera, destacándose los duros combates por la cota llamada «El Pingarrón» que cambió varias veces de manos y que acabó en poder de los sublevados.

Consecuencias

Tras la batalla ambos bandos hicieron obras de fortificación y se realizaron algunas operaciones secundarias e irrelevantes. Los republicanos crearon posiciones defensivas tras el río Tajuña, para resistir una posible futura ruptura del frente, si se volviera a repetir una ofensiva rebelde.

El bando sublevado conservó el terreno que conquistó al otro lado del río, fortificando las posiciones y permaneciendo durante toda la contienda.

El bando republicano, aunque cedió terreno, detuvo la maniobra envolvente del enemigo, pero, al igual que en la Ciudad Universitaria, se vio obligada a dejar una considerable fuerza para defender la zona durante toda la guerra, en detrimento de otros frentes.

La carretera de Madrid-Valencia no logró ser tomada por los sublevados, pero quedó a tiro de artillería y ametralladora, siendo frecuentemente batida a la altura de Rivas, por lo que hubo que desviar el tráfico.

La batalla del Jarama se considera una de las más cruentas de la Guerra civil española. Los distintos autores no coinciden en el número de bajas de ambos bandos. Las estimaciones mantienen entre 6.000 y 7.000 para las fuerzas sublevadas, y entre 9.000 y 10.000 para las fuerzas republicanas, de los que más de 2.500 fueron brigadistas.

El campo de batalla hoy

Actualmente se conservan un buen número de fortificaciones y trincheras en la zona aunque en severo peligro de desaparición y sobre los que se han realizados algunos inventarios por parte de grupos de estudiosos de historia, que han recibido muy escasa colaboración de los políticos.

Debido al interés que plantea este escenario, en ser visitado por turistas, especialmente extranjeros, se ha planteado la conveniencia de realizar un parque temático sobre la batalla con vistas a dotar de aspectos de conservación, información y seguridad en el acceso de los visitantes, así como aprovechar la creación de servicios turísticos para impulsar la creación de puestos de trabajo en los pueblos del entorno.

Existe un Centro de Interpretación en Rivas y un pequeño museo privado en Morata de Tajuña.(1)

El «Punto de contraataque nº 8» es una excavación arqueológica, situada en cerro de la Iglesia, en el termino municipal de Morata de Tajuña. El cerro fue fortificado por el Ejército Republicano en una posición de retaguardia construyendo refugios antiaéreos, trincheras y fortines.

Forma parte del Parque Histórico de la Batalla del Jarama, llevada a cabo por el Ayuntamiento de Morata de Tajuña, Arganda del Rey, San Martín de la Vega y Rivas Vaciamadrid, con el fin de difundir la historia de la Guerra Civil Española.

Un monumento, obra de Martín Chirino, fue inaugurado el 7 de octubre de 2006 como homenaje a los brigadistas internacionales por su lucha en la batalla del Jarama, librada en febrero de 1937.  El monumento tiene en total 7 m de altura entre escultura y pedestal, formado por dos grandes manos realizadas en acero que se juntan en estrecho abrazo.

Bibliografía

1 Artículo obtenido del artículo de Wikipedia Batalla del Jaramaen su versión del 26 de Octubre de 2017, por varios autores bajo la Licencia de Documentación Libre GNU.

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Atalaya de Torrelodones Atalaya de Torrepedrera Atalaya de Venturada
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Fortín de Barajas Fortín de Colmenar del Arroyo Fortín de Los Berrocales Fortín de San Blas
Fortines de Fresnedillas de la Oliva. Alamedilla Fortines de Fresnedillas de la Oliva. Cota 960 Fortines de Fresnedillas de la Oliva. Entre carreteras Fortines de Fresnedillas de la Oliva. Los Llanos
Fortines de Fresnedillas de la Oliva. Noroeste
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iglesia-fortificada-alpedrete-1Iglesia fortificada de Alpedrete Iglesia fortificada de Navalquejigo
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