Muralla de Huete

Nombre: Muralla de Huete

Localidad: Huete

Provincia: Cuenca

Comunidad: Castilla La Mancha

Tipología: Muralla

Estado: Ruina consolidada

Visita: Libre

Localización:

La muralla rodeaba Huete partía de los extremos del castillo, formando un rectángulo, encontrandose la cerca dispersa por la localidad formando parte de las construcciones o de forma aislada.

Se supone la existencia de ocho puertas en la muralla de Huete, Ávila, Lara, Almazán, Castejón, Daroca, Atienza, Medina y El Salvador. Están localizadas las de Almazán, Castejón, Daroca y Medina. A ellas habría que añadir el postigo del Obispo, o de Santa Justa; junto a la ermita de Santa Justa y Rufina, patronas de la Ciudad, en los lienzos septentrionales del muro, y el postigo del Arcipreste o puerta Postigo; al sur. Las más importantes por su tráfico fueron las de Castejón. por la que se accedía al mercado, Almazán, justo ante la plaza que sirvió de sede al concejo, y Medina, de donde partía un eje que encaminado hacia el oeste llevaba a los campos de cultivo del entorno urbano, Pero apenas quedan en la actualidad unos pocos y escondidos rastros del antiguo cinturón amurallado, y de las puertas casi nada permanece, salvo los restos de la de Medina que, con forma acodada, todavía hoy pueden contemplarse. Los postigos de Santa Justa y del Arcipreste se podrían correponder con las puerta de Atienza y del Salvador. La de Lara estaba en la parte más alta del cerro, junto a la parroquia de Nuestra Señora de Lara, y de la de Ávila se desconoce su localización. La puerta de Almazán se conoce desde finales del siglo XV con el nombre del Reloj, pues a su lado estaba la torre en el que éste quedó emplazado.

Numerosas casas se fueron construyendo pegadas a la muralla, tanto a intramuro como a extramuro, quedando la muralla inserta entre los edificios. En 1430 los miembros del concejo consideraron que Huete estaba «malpara de torres y adarues». Para la reparación del recinto amurallado se llegó a obligar a los albañiles locales a trabajar en ella y trayendo con el mismo fin peones de los pueblos de la tierra. Se empezó a levantar también una barrera que resguardase los arrabales. Para acometer esta obra acuerda el Cocejo repartir tres maravedíes a cada casa de los arrabales, los afectados protestaron fuertemente, aseverando que debía pagar todo el común de Huete, incluyendo los que poblaban el recinto cercado. Las reclamaciones debieron ser insistentes porque se suspendió el repartimiento y apenas tres meses más tarde se dio orden de quitar y vender las puertas que se habían puesto en las nuevas barreras, con la finalidad de obtener dineros para el reparo urgente de las conducciones de traída de aguas . De todos modos, las tapias del arrabal persistían todavía en los años noventa y sus entradas dieron motivo a denominaciones como la llamada puerta de Cuenca», ante el camino que partía con tal dirección, y que se puede documentar hacia 1514, o la que se denominaba del Campo, algo más allá de la terminación de las calles San Benito y Civera.(1)

Puerta de Daroca. Posee diferentes fases constructivas que, ocupando un mismo espacio, se sustituyen, reaprovechan o refuerzan entre sí, pero siempre respetando la ubicación de la mencionada puerta, cuya existencia es permanente desde su origen hasta la actualidad en forma de calle de acceso a la población.

Se han documentado hasta tres fases constructivas: La más antigua, fechada en época emiral (siglos IX-X), fue la formada por una torre de tapial de tierra que flanqueaba la Puerta de Daroca por el sur, y un tramo de muralla de tapial de tierra, levantada sobre un zócalo de mampostería encofrada, que desde dicha torre continuaba en dirección sur.

Posteriormente, las anteriores defensas fueron sustituidas, reparadas o complementadas por una nueva torre semicircular, que envolvió la anterior, y un nuevo lienzo de muralla que sustituyó al antiguo —ahora, empleando una mampostería encofrada—. Esta segunda fase se correspondería también con el periodo andalusí, pero quizás ya dentro de una fase almorávide (1ª mitad del siglo XII).

La última actuación sobre las defensas en esta zona de la muralla se dataría poco después de la conquista castellana de Huete, datándose probablemente en la segunda mitad del siglo XII. Consistió en el adosamiento por el exterior de una potente muralla de mampostería concertada y de una gran torre cuadrangular de mampostería encintada que dobló el grosor de las defensas torreadas del anterior dominio andalusí.(2)

Puerta de Medina. Es la única medieval que se ha conservado del recinto murado. Tiene forma acodad, lo que indica que el acceso a este punto de la ciudad se realizaba de forma lateral. Probablemente fuese construida a finales del siglo XII, poco después del asedio almohade a Huete en 1172, en el que, según las autopropagandístas crónicas musulmanas, «la ciudad fue asediada por casi 100.000 musulmanes» que, aunque rebasaron la línea de muralla y saquearon las diferentes parroquias, no consiguieron la conquista de la fortaleza. El nombre de medina debe hacer referencia a la procedencia de los repobladores de este barrio de Huete, que sería ocupado por gentes de Medinaceli.(3)

Puerta de Almazan. Es, junto con la de Daroca y Medina, una de las tres puertas conservadas del recinto de la muralla de Huete, de las diez que tenía en época medieval. Su estructura no es original, ya que ha sufrido varias reparaciones y transformaciones a lo largo de su historia, y su fábrica actual se debe a la construcción de la Torre del Reloj en el siglo XVIII, sobre un cubo de la muralla.(4)

Bibliografía

1 http://palomatorrijos.blogspot.com

2 www.nrtarqueologos.com

3 Panel informativo

4 www.turismocastillalamancha.es

Muralla de Cuenca

Nombre: Muralla de Cuenca

Localidad: Cuenca

Provincia: Cuenca

Comunidad: Castilla La Mancha

Tipología: Muralla

Estado: Ruina consolidada

Visita: Exterior

Localización:

La cerca bajo la Alcazaba y Torre de Mangana

La muralla de Cuenca, construida en época musulmana entre los siglos X y XI, fue modificada tras la conquista cristiana de la ciudad y, posteriormente, entre los siglos XV y XVI, momento en que se le abrieron nuevos postigos y se le realizaron diferentes obras de consolidación. A partir de este último siglo, van surgiendo nuevas construcciones que, anexándose a la misma, utilizan la propia muralla como parte de la edificación, algo que aún se puede ver en las calles Moneda y Retiro y junto a la Plaza del Carmen, donde se encontraba la Alcazaba.

 

Más tarde, en los siglos XVIII y XIX, fue desapareciendo gran parte de sus puertas y de sus lienzos, habiéndose salvado algunos de los elementos actualmente conservados por formar parte vital de algunos edificios. La muralla estaba fabricada, en su mayor parte, de mampostería con refuerzos de sillares en algunos puntos, como las esquinas de varias de sus torres.

Paños de la muralla en la Calle de Palafox y calle de Santa Lucía

Las puertas de la muralla tenían una doble función, ya que además de permitir la entrada y salida de personal, constituían un medio de fiscalizar las mercancías que entraban y salían de la ciudad mediante los impuestos que por ello se cobraban, estando su apertura y cierre regulada por un horario que se adaptaba a las particularidades situaciones de riesgos bélicos o epidemias. Su construcción era de madera reforzada con barrotes y planchas de hierro, existiendo algunas (la del Castillo, la de San Juan y la de Valencia) que además contaban con rastrillos o puentes levadizos. En un principio, se cree que la ciudad tenía seis puertas y tres postigos, habiendo variado su número a lo largo de la historia.

Arco de Bezudo y torres de la coracha

Puerta del Castillo, o de Bab al-Zudda, estaba situada al Noreste de Cuenca, y fue reedificada en el siglo XVI, adoptando el nombre de Puerta de los Hermanos Bezudo, en honor a los mismos, los dos primeros en entrar en la ciudad, algo que le costaría la vida a Pedro, uno de ellos, durante la ocupación de Fernán de Minaya.

Puerta del Mercado, situada entre el castillo y la ciudad, y también conocida como de San Pedro por estar cerca de esta iglesia.

Puerta de San Pablo, o de Santa María, situada al Este de la ciudad, junto a las Casas Colgadas, en particular por debajo de la Casa de la Sirena, e igualmente inexistente hoy.

Paño de la Puerta de Valencia y construciones integradas en las muralla

Puerta de Valencia, una de las principales y protegida, por ello, con forro de hierro en las puertas, puente levadizo y torres; se reconstruyó en el siglo XVI y fue definitivamente derruida a partir de 1865.

Puerta del Postigo, dotada de torres y con forma de codo, se encontraba al inicio de las calles de las Tablas y del Pósito, junto a las Escalerillas del Gallo; por ella entró Fernando «el Católico» en 1497 tras jurar previamente el Fuero de Cuenca y las Leyes de Castilla; en 1891, hubo de derribarse debido a las malas condiciones en que se encontraba.

Puerta de Huete, o de Puente Seca, era la entrada principal a la ciudad y la mejor protegida de todas; se encontraba situada al principio de la Calle Palafox, donde el edificio de igual nombre, tras un puente defendido por dos torreones y estaba dotada de recias compuertas que, al abrirlas, si el enemigo llegaba hasta ella, podían provocar una inundación con las aguas del Huécar que mantenía embalsadas.

Puerta de San Juan, o de Aljaraz, por donde, según cuenta la tradición, penetraron las fuerzas de Alfonso VIII que conquistaron la ciudad, ha formado parte de la muralla conquense desde la época musulmana, cuando tenía el nombre de Puerta de Aljaraz, desconociéndose el nombre de su constructor inicial, aunque no de quién la reconstruyó en el siglo XVI: el maestro cantero Juanes de Zubeta. Posteriormente, las reformas que se llevaron a cabo durante los siglos XVIII y XIX hicieron desaparecer los torreones que, según algunas fuentes, protegían la entrada, construyéndose, además, una serie de viviendas por encima de ella que la hicieron desaparecer casi por completo. En la actualidad, está formada por dos arcos de distintos tipos y comunicados entre sí mediante un pasadizo de piedra; el que se abre al interior de la ciudad, a la Calle General Mola, 2, es un amplio arco de tipo carpanel, y el que da al exterior es de tipo apuntado, estando comunicado este último con la Hoz del Júcar a través de una escalera igualmente de piedra.

Puerta de la Buharda, que no formaba parte de las puertas construidas inicialmente y se localizaba en la ribera del Júcar, por donde se podía cruzar el río, fuera de la muralla y protegida con un muro y una torre; destruida en 1468 por una inundación y posteriormente reconstruida, no se ha conservado hasta la época actual.

Postigo de San Martín, junto a la iglesia de igual nombre, desapareció a mediados del siglo XIII.

Postigo de San Miguelillo, desaparecido a finales del siglo XIX, se encontraba entre la muralla y la primera casa del Barrio del Retiro, y por él se llegaba hasta el Puente de Palo.

Postigo de los Descalzos, llamado también de San Bartolomé y Puerta Nueva, se levantaba cerca del Convento de los Franciscanos Descalzos de San Pedro Alcántara, en la Bajada de las Angustias.

Postigo Postiguillo de Santa Cruz, como el propio nombre indica, no tenía gran importancia y se desconoce cualquier información sobre él, excepto que estaba cerca de la Iglesia de Santa Cruz.

Postigo de Santa María, que se encontraba cerca del anterior y que igualmente no ha llegado hasta nuestros días.

Torreón del castillo de Cuenca, junto al Arco de Bezudo

Así, entre los restos de la fortificación conservados, quedan, además de los existentes en las dos calles antes mencionadas y algunos otros de menor importancia, los que podemos hallar en la parte más alta de la ciudad, en la zona conocida como el castillo de Cuenca, en donde se suceden, de Sur a Norte: una gran torre que formaba parte del antiguo castillo musulmán; a su lado, la Puerta de Bezudo; y por delante de ésta, cruzando el foso exterior de la muralla, excavado en la piedra, el Puente de Bezudo, ambos levantados inicialmente en el siglo XI y reconstruidos y modificados en el XVI; al otro lado de la puerta, hay otra torre, de más pequeño tamaño, que, junto a la mayor, servían de protección a esta entrada. A continuación, y siguiendo la dirección Noroeste de la muralla, se encuentran otras dos torres, la primera, separada unos 14 metros de la anterior y a unos 12 de la siguiente, tras la cual no hay sino otros 10 metros de muralla en desigual estado de conservación.

Fuente

www.unaventanadesdemadrid.com/cuenca.html

 

Muralla de Villamayor de Santiago

Nombre: Muralla de Villamayor de Santiago, Torreón de los Bastimentos

Localidad: Villamayor de Santiago

Provincia: Cuenca

Comunidad: Castilla La Mancha

Tipología: Torreón de muralla

Estado: Ruina consolidada

Visita: Libre

Localización: N39° 43.678′ W2° 55.405′

De la muralla de Villamayor de Santiago sólo nos han llegado los restos de una torre semicircular, situada junto a los que fueron almacenes de bastimentos (provisión para sustento de la villa) de la Orden de Santiago.

La muralla contaba con dos torres principales y dos puertas de acceso al pueblo, destruida parcialmente por el marqués de Villena, siendo por entonces enemigos de la Orden de Santiago.

 

 

Muralla de Zafra de Záncara

Nombre: Muralla de Zafra de Záncara

Localidad: Zafra de Záncara

Provincia: Cuenca

Comunidad: Castilla La Mancha

Tipología: Muralla

Estado: Ruina

Visita: Libre

Localización: N39° 53.670′ W2° 33.575′

En la parte baja de la entrada de la localidad, junto al acueducto, encontraremos los restos de algunos lienzos y un cubo, de las murallas que desde la población descendían hasta el río Záncara.

 

Muralla de Tarancón

Nombre: Muralla de Tarancón, Arco La Malena

Localidad: Tarancón

Provincia: Cuenca

Comunidad: Castilla La Mancha

Tipología: Muralla

Estado: Bueno

Visita: Libre

Localización: N40° 00.679′ W3° 00.189′

En la parte más elevada de la población se encuentra el denominado Barrio de el Castillejo, donde se conservan restos de muralla y una puerta de entrada a través de ella. Entre dos torreones rectangulares almenados se eleva una puerta con arco de medio punto adovelado que da acceso al recinto elevado de la villa donde actualmente se emplaza la parroquial, así como algunas casas que aprovecharon la muralla existente para su construcción.

Muralla de Tarancón 3

Muralla de Tarancón 2

La dos torres disponen de varias troneras a dos alturas, y sobre el arco una hornacina con imágen de la vírgen que separa en dos el amatacamiento superior. La Puerta es de entrada con arco de medio punto adovelado, con huecos para troneras laterales correspondientes a los dos cubos defensivos.

Desde el interior, la entrada tiene un arco rebajado y en sus laterales las estrechas puertas de entrada a los cubos, enmarcadas en grandes sillares, y desde también se podía acceder a la parte superior. El muro interno es lineal y rematado por almenas muy próximas.

Bibliografía

www.elarteencuenca.es